Real Smart Cities, la verdadera inteligencia está en los seres humanos


Real Smart Cities, la verdadera inteligencia está en los seres humanos
15 de Diciembre de 2017

Real Smart Cities (ciudades verdaderamente inteligentes), proyecto de la Universidad de las Artes del Ecuador desarrollado en colaboración con universidades europeas, se adjudicó un financiamiento de 45 mil euros por parte de la Unión Europea, el mismo que será ejecutado por la UArtes. El proyecto RealsMs iniciará en diciembre de 2017 y se constituyó con base en un trabajo conjunto entre la Universidad de Dublín, Universidad de Durham (UK), IRI (París), Plaine Commune (París) y Dublin City Council.

RealsMs consiste en la creación de una red de investigación y acción alrededor del tema de ‘ciudades inteligentes’, desde una perspectiva de artes y humanidades. El enfoque temático del proyecto consiste en revitalizar la democracia ciudadana por medio de nuevas formas de participación y del desarrollo de métodos novedosos para la educación de los ciudadanos con respecto a la tecnología digital, la producción y el consumo de datos, implementando la posibilidad que resulten agentes críticos en este campo.

Sara Baranzoni y Paolo Vignola, en el marco de su trabajo como investigadores Prometeos y miembros de la red Digital Studies (estudios digitales) que aborda la problemática de la tecnología y cómo esta impacta y afecta a las sociedades, explican que el proyecto se construyó en junto con los investigadores de las entidades europeas que participan. La labor de Baranzoni y Vignola, coordinadores del proyecto para la UArtes, fue además definir el papel que jugaría la institución en la red, esta labor se hizo a través de cuatro talleres que se impartieron a los docentes de la UArtes que se interesaron por el proyecto. A la fecha, los docentes de la UArtes involucrados son Olga López, Fredy Vallejos y Jerónimo Rajchenberg.

El objetivo general de Real Smart Cities es el de desarrollar e implementar un punto de vista crítico sobre las Smart Cities, o ciudades inteligentes, cuyas formas algorítmicas avecinan el riesgo de marginar a los ciudadanos. En respuesta a esta creciente brecha de participación ciudadana, se definirá entonces la Real Smart City (ciudad verdaderamente inteligente) como aquella en que los ciudadanos pueden desarrollar formas de participación y colaboración a través de los foros públicos de debate y el desarrollo de nuevas tecnologías. El proyecto incorpora también la innovación de la investigación-acción artística y creativa como medio de producción y difusión de conocimientos.

La Unión Europea proporcionará €463.500,00 a la red de universidades involucradas en el proyecto para el desarrollo de las actividades compartidas. Este valor cubrirá los desplazamientos de los involucrados en el proyecto y la organización de los eventos previstos.

Ciudades inteligentes

La vida ha cambiado gracias a las nuevas tecnologías. En las ciudades europeas como París, Londres, Berlín o Dublín, el alto nivel de tecnología ha transformado la manera de afrontar la vida social. Los ciudadanos son inducidos por un tipo particular de economía: el capitalismo cognitivo o el capitalismo de las plataformas digitales. Las operaciones que hacen, a través de las plataformas digitales, son operaciones de mercadotecnia e inducidas y esto afecta la manera de vivir y compartir las cosas. Pero, no se puede pensar en salir de la tecnología y empezar desde cero. Por eso resulta transcendental imaginar cómo sería o qué significa constituirse como una ciudad verdaderamente inteligente.

El lado propositivo del proyecto, afirma Vignola, es destacar que la inteligencia de las ciudades no está en las maquinas sino en los seres humanos. La intención entonces consiste en fomentar la inteligencia social donde las personas sean los verdaderos inteligentes y las máquinas solo sirvan para fomentar esa inteligencia.

“Tenemos un punto de vista particular, lo que el filósofo francés Bernard Stiegler llama farmacología. Nosotros pensamos la tecnología como un fármaco, del griego pharmacon, como algo que es remedio y veneno al mismo tiempo. Este punto de vista es una retrospectiva particular a la manera en que normalmente los teóricos, antropólogos, filósofos, sociólogos, consideran a la tecnología: como algo positivo o bien como algo negativo. Es decir, como algo que puede potenciar, fomentar las cualidades humanas o bien como algo que envenena o que reduce los elementos vitales de vivir y compartir. Para nosotros, la tecnología es al mismo tiempo algo que potencia y algo que reduce. Y ese es el punto de partida de todo. Todo empieza con ese enfoque”, comenta Paolo Vignola.

Actividades comprendidas

Las actividades previstas para la red son esencialmente de dos tipos. Primero, el intercambio de personal (docentes, administrativos, estudiantes de doctorado) para investigación y capacitaciones recíprocas, con estadías de hasta un mes para los docentes y hasta seis meses para los estudiantes de doctorado. Esto va a permitir no solo la internacionalización de las relaciones académicas sino el intercambio efectivo de puntos de vista y conocimientos. Segundo, la organización de eventos, congresos, exposiciones, obras, actividades de formación, entre otros, siempre vinculados al tema y al propósito central de este proyecto.

Este proyecto es crítico y propositivo, y será interdisciplinario. Para ello deberá cohesionar varios perfiles profesionales y desarrollar un consistente vínculo con las comunidades. No puede quedarse en un aula, en un libro o en una charla sino que tiene que ser compartido con todo tipo de persona. “Porque una ciudad verdaderamente inteligente es una ciudad política, en el sentido más fuerte de la palabra. Es una ciudad que comparte sentido social y es lo que estamos perdiendo por medio de estas tecnologías, desde su lado de veneno”, afirma Vignola.

Lejos de figurar como un simple socio de un proyecto europeo, la UArtes resulta ser uno de los elementos más dinamizadores de la red. El aporte investigativo de la UArtes y, por medio de la universidad, de la ciudad de Guayaquil, será el de problematizar, criticar y poner en tela de juicio los conceptos y las estrategias elaboradas a lo largo de los últimos años acerca de la funcionalidad social de los proyectos enfocados en el diseño y desarrollo de las Smart Cities, o sea, de ciudades que ofrecen servicios ciudadanos de altísimo nivel tecnológico. Crítica y creación artística serán entonces los ejes de trabajo que la UArtes ofrecerá.

“Para nosotros el papel de las artes es esencial para despertar esa sensibilidad que se está perdiendo por medio de la algoritmización de nuestras vidas. Entonces, uno de los temas que se desarrollará en Guayaquil a través de la UArtes se llama real smArt city y abordará la propuesta de ver cómo a través de las artes, de intervenciones artísticas, de miradas y situaciones compartidas o de un trabajo de recapacitación de los sentidos, podemos empezar a cuidar esta inteligencia que parece dispersa y que se está perdiendo”, afirma Sara Baranzoni.

La intención es que Real Smart Cities se constituya como un proyecto piloto para comenzar un trabajo a largo plazo que se extienda a otras universidades de la región y del mundo. Al momento, afirma Baranzoni, estamos en contacto con universidades de Asia y África, sin olvidarnos de Australia. La intención es construir una red de investigaciones que no se centre en un solo concepto sino donde cada uno pueda proporcionar su punto de vista diferente, porque cada punto de vista puede contribuir a formar una red inteligente.

El proyecto se desarrollará a lo largo de tres años. Las actividades empezaron el 01 de diciembre de 2017 y el evento de inauguración está previsto para los días 18-19-20 y 21 de diciembre, en París, Francia.

(*) Créditos: La imagen es de David Criado y corresponde al proyecto La Ciudad Ligera.

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