"Música y Shunguito", el EP con el que Pedro Tufiño obtuvo su licenciatura


06 de marzo de 2019

"Este tribunal lo declara apto para ser envestido como licenciado en Producción Musical y Sonora". Las palabras pronunciadas por William Herrera, secretario académico de la Universidad de las Artes, sonaron como música para Pedro Tufiño, quien el pasado 27 de febrero hizo la defensa de su tesis.

Justamente, lo mencionado por Herrera fue la conclusión a la que llegaron los miembros del tribunal de tesis del cual fue parte. Esto luego de escuchar a Pedro Tufiño explicar el marco teórico y los aspectos técnicos y de preproducción de "Música y Shunguito", el EP (sigla de extended play, el formato de grabación musical que por su duración transita entre el sencillo y el álbum) que produjo teniendo como protagonista al albazo, género musical de la serranía ecuatoriana. 

El EP "Música y Shunguito" está compuesto por cuatro temas: "Una mirada", "Ojos de capulí", "Profundo" y "Guambra bandida", con los que su compositor, productor e intérprete busca darle continuidad al albazo con un enfoque más contemporáneo. Para lograrlo, Pedro Tufiño imprimió al género de origen criollo y mestizo, de ritmo alegre y usualmente interpretado con guitarra y requinto, una configuración instrumental diferente, cierto tipo de tonalidad y una mezcla que lo aleja de la tradición y lo acerca al pop.

Tufiño, quien a la sustentación de tesis llegó con su mamá –Michita– y un amigo, contó que desde que empezó a estudiar la carrera de Producción Musical y Sonora en la UArtes buscaba un sonido propio. La esencia musical de los ecuatorianos siempre llamó su atención. Incluso ya había desarrollado proyectos referentes al pasillo y se preguntaba ¿por qué no hacer lo mismo con el albazo? Así nació "Música y Shunguito", esta última palabra que en quichua significa corazón y que él la acogió en diminutivo porque produjo el EP desde el corazón. "Sus canciones salieron del fondo de mi ser, sin pensar a quiénes les podría gustar. Está libre de prejuicios y obligaciones".

Tan libre se sintió como compositor que si bien antes había hecho obras con el concepto de autoflagelación que tiene el albazo, pues originalmente le canta al despecho y al desamor, para su nueva propuesta Tufiño se decidió por un albazo de historias cotidianas; que habla de un amor con matices. "Historias con las que todos nos identifiquemos", anotó con pasión, la misma que se propone mantener para seguir dándole continuidad a nuestros géneros. "Mi próxima producción musical tendrá al yaraví como protagonista", dijo.

Aseguró que gracias a la UArtes ha podido autodefinirse, "encontrarme como artista y expandir mis horizontes cerebrales y la cosmovisión. Antes pensaba que la música solo giraba alrededor del rock y del pop, pero expandí y acentué mis conocimientos", explicó y recordó que cuando llegó del Itae (Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador) se creía músico porque tocaba varios instrumentos, como la guitarra y el bajo, y además cantaba. "Tenía bases, sí, pero en la UArtes es donde me descubrí".

Con el EP en las manos, Pedro Tufiño indica que con la licenciatura llegarán más retos y la competencia verdadera. El siguiente paso es insertar en el mercado "Música y Shunguito". Buscar estrategias y plataformas donde darlo a conocer. Lo primero será describirlo: "Tiene un sonido propio y muchos elementos electros; a pesar de tener instrumentos que no precisamente incentivan al baile, invita a la bailar y genera múltiples emociones".

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