¿Qué hay detrás de la producción de Piso 66?


¿Qué hay detrás de la producción de Piso 66?
15 de septiembre de 2020

Estudiantes de la materia Fotografía Intermedia, que dicta José Andrade en la Universidad de las Artes, dan detalles del montaje de una exposición fotográfica virtual y colectiva, la cual se inauguró el pasado 27 de agosto por iniciativa del docente y BOUNCESTUDIO.

El nombre de la exposición hace referencia a la regla 66 del internet: The cake is a lie. Al igual que el pastel, el espacio físico de Piso 66 no existe, es una falacia. A pesar de ello, se siente como si fuera un recorrido presencial, esto se debe a que fue creado en base a medidas reales de un museo y adecuado a partir del tamaño de las obras.

El docente José Andrade y su esposa, Xiomara Sáez, directora audiovisual de BOUNCESTUDIO, fueron los responsables detrás, pero afirman que nada hubiera sido posible sin los alumnos. “Sin sus trabajos serían solamente paredes vacías y paredes vacías no generan empatía”. El docente de Fotografía Intermedia encontró en ellos un entusiasmo por hacer bien sus trabajos “no lo hacían simplemente para cumplir el deber asignado” y es por eso que se sintió motivado a llevar a cabo este proyecto. Así mismo, Vicky Espinel, Génesis Flor, Johan Garrido, Celeste Loor, Andrea Mejía y Joseline Montalvo coinciden en que tuvieron en Andrade un apoyo constante: “siempre nos decía: yo creo en ustedes”, por ello, “no queríamos decepcionarlo”.

En el recorrido se pueden apreciar varias fotografías por estudiante, lo cual en una modalidad presencial tal vez no se hubiera podido hacer por costos, por tanto, se percibe muchas ventajas. “Presencial no hubiésemos tenido una exposición tan completa como se la hizo virtualmente”, opina Celeste Loor. “No hubiera sido el boom”, complementa Vicky Espinel, haciendo referencia a lo bien que quedó y la repercusión que tuvo. Los estudiantes cuentan que inclusive sus familias que se encuentran en el exterior vieron la muestra y el docente sabe que llegó hasta Japón, porque se la envió a sus conocidos allá y ellos, seguramente, también la compartieron.

El alcance que consiguieron gracias al internet es importante porque no es solo para público interesado, como familia, amigos y artistas, sino para “el ciudadano común que tal vez no está tan identificado con el arte, que no tiene una concepción más global o compleja sobre él. Pueda entonces también ver que sí hay un medio interesante, que sí hay una plataforma con la que te puedes mover”, explica Xiomara Saéz, porque en el imaginativo de las personas una carrera en arte no tiene tanta importancia o se piensa que cualquiera puede hacerlo y no es así. “Como cualquier otra carrera implica trabajo, esfuerzo, conocimiento, tiempo y gasto”.

La preocupación y el compromiso de Andrade y Saéz se debe a que ellos también pasaron por la habladuría de la gente que tilda al arte como un oficio de vagos y algo sin futuro, y piensan que “si tuviéramos más apoyo el pensamiento colectivo cambiaría un poco”. En ello trabajan en BOUNCESTUDIO. “Vimos la necesidad de construir algo de la empresa con los alumnos para que la comunidad de Ecuador pueda ver el arte como una posibilidad en la que te puedes desarrollar”.

La vinculación que tienen con el arte, los estudiantes y la comunidad se dio desde el ITAE y ahora en la UArtes. BOUNCESTUDIO también es un lugar donde los estudiantes pueden hacer sus pasantías y hay un espacio gratuito virtual para las exposiciones de fin de curso de los alumnos de la Escuela de Artes Visuales.

En cuanto a la exposición, una de las técnicas utilizadas para las fotografías fue el diorama. Los alumnos debían idear una forma para hacer la representación de icebergs. Para ello hicieron múltiples intentos hasta lograr lo esperado, usando materiales como papel aluminio, espuma flex, hielo picado, detergente, telas, sal, harina, etc. Al ver las fotografías finales, nadie se imagina el trabajo que significó. Descartar materiales y volver a intentar, usar lo que se consideraba una oposición como una ventaja, tomar en cuenta el criterio de la familia y trabajar con sus miembros la producción fueron algunos de los casos. Al final se obtuvieron los géneros: macro, paisaje, bodegón y retrato.

En esta nueva modalidad el arte fue trabajado de forma diferente. Para Vicky Espinel fue experimentar lo que antes no había hecho y darse cuenta de que es buena para ello. Andrea Mejía lo explica como replantearse todo: “hay otras miradas, prácticas y lecturas que parten de mi mismo espacio, el que veía diferente antes de esta pandemia”. Celeste Loor aplaude la iniciativa porque de esta manera es posible abrir el círculo que antes era concurrido solo por los compañeros de la UArtes, ahora hasta los medios hablan de Piso 66. Génesis Flor sabe que la tecnología siempre ha estado ahí, pero en este tiempo es imprescindible; la exposición tuvo un impacto bastante fuerte que antes no había conseguido una muestra fotográfica. Para Johan Garrido la nueva metodología es una forma de entender diferentes maneras en las que se puede aprender. El hecho de que los videos hayan sido grabados significó mucho para Joseline Montalvo, ya que podían volver a ellos cuantas veces lo desearan. Lo que sí le extrañó fue ver a sus amigos de forma presencial y hacer una retroalimentación de sus trabajos como normalmente lo hacen para poder mejorar.

A Samuel Saltos, estudiante del Itinerario de Fotografía de la UArtes y uno de los tantos visitantes de Piso 66, le gustó mucho el hecho de que no era solo visitar, sino descubrir una parte escondida en el techo con fotografías. “Esas intenciones son súper interesantes, es aprovechar hasta donde se pueda la virtualidad porque, obvio, tiene sus límites”, dice y lamenta el hecho de que no se puede hacer una interacción con el público que ve las obras, mas considera que con el pasar del tiempo se podrá encontrar la manera de tener espacios de diálogo a pesar de la distancia. “Con las limitaciones, lo que hicieron es bastante. Todos somos novatos en esta modalidad, pero para mí este ya es un buen paso”. Piso 66 es la primera muestra del Itinerario de Fotografía y, desde ya, “dejan la vara en alto para el siguiente curso”, concluye.

(Texto: Angie Cobos, estudiante de quinto semestre de la Escuela de Literatura. Imágenes, cortesía del docente José Andrade, quien consta con sus alumnos. Los estudiantes expositores también colaboraron con fotos, constan obras de Andrea Mejía y se aprecia a Vicky Espinel en el montaje de su trabajo).

Link de la exposición: https://bouncestudio.ec/vrtour/

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