La araña o el chaleco

por Pedro Ángel Mesías Sánchez

Foto: Daniela Ortiz

10 a.m. Miro hacia la esquina de mi casa. Converso con una araña. Me cuenta lo tan depredadora que se ha convertido al estar sola… Me ha confesado que, a pesar de tener más de dos ojos, no logra ver con claridad y que su tiempo en ese lugar no es eterno. 

Yo le confieso que quiero investigar qué hay en el sótano. Mi madre no está en casa. No hay nadie. Ella me lo prohíbe tanto, que me pone un espejo como puerta. Acepto que tengo miedo de romperlo o que algún pedazo se caiga o, ¡imagínate!, que todo se rompa y me caiga encima. 

Soy como un niño inocente y curioso que decide ir. Me convierto en un león que lleva luz en su melena. Voy al sótano. Bajo porque mi curiosidad me lo exige como ciudadano de la República de mis Sentimientos. Camino hacia adelante, bajo las escaleras, no hay luz. La oscuridad es lo que inunda este lugar que habito. Encuentro pocos destellos de luz. Vuelvo al lugar en el que estaba. 

Veo la puerta de espejo y me doy cuenta de que es innecesario pasar tanto tiempo en un solo lugar. También pertenezco afuera. Pero, ¡qué caótico es afuera! Hay guerras de distintas dimensiones en muchos lugares. Me atrevo a rugir como león que lleva en su melena luz para lxs demás. Me acerco a alguien y le pregunto qué carga bajo su chaleco: una orden objetiva (no le agrada que le pregunten nada). Prefiero aclararle algo, pero tampoco le agrada. ¡Dice que ya no depende de él! 

Se acaba de salir todo de control: el señor que carga la orden debajo de su chaleco llama a lxs demás. Todos comienzan a sacar la orden de debajo de sus chalecos y estrellan mi razonamiento contra una reja. Todxs lanzan sobre mí saliva en llamas… Debí quedarme conversando con la araña o viendo la puerta de espejo. 

Logro escapar de esa agresión y no vuelvo a preguntar algo a alguien que lleve un chaleco. Solo quería preguntar si tengo derecho a tener miedo al estar habitando afuera. Me pegaban, me pegaron toletazos. No los conté, pero fueron como cuatro o cinco. Sentí golpes en mis brazos, piernas, rostro y cerebro. 

Prefiero regresar a mi casa, antes de que mi madre y lxs demás lleguen.

Pedro Ángel Mesías Sánchez. @@pedro_angel_mesias_sanchez Actor en proceso y estudiante universitario de la carrera de Teatro en la Universidad de las Artes. Fue parte de la red de comunicación de la organización Agropecuaria para la candidatura del PhD Richard Intriago. Formó parte del coro de la obra Asalto al centro comercial del grupo Muégano, y Otra vez Fausto, obra presentada en la Alianza Francesa, por el grupo independiente El clown del humor. 

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