Con el conversatorio “Mujeres, historia y futuro: voces y desafíos para el siglo XXI”, organizado conjuntamente con la agrupación Vanguardia Cultural, la Biblioteca de las Artes cerró el jueves 26 de marzo las actividades por el Día Internacional de la Mujer.
Soraya Campos, directora de Asuntos Bibliotecarios del repositorio de la Universidad de las Artes, indicó que para la actividad se analizó el rol de la mujer en diferentes ámbitos: la historia del Ecuador, la comunicación, la música, los desafíos de este siglo, entre otros.
En ese marco, para el diálogo intervinieron como panelistas Freddy Avilés, historiador, investigador y escritor, quien habló sobre “Mujeres en la historia del Ecuador: memoria, luchas y participación social, y la periodista Blanca Moncada, quien es igualmente investigadora, intervino con el tema “Mujeres y comunicación: representación, memoria y voz pública.
La productora musical Samaela Campos, quien estudió en el ITAE y obtuvo su licenciatura en la Universidad de las Artes (integrando la primera cohorte de graduados de la Escuela de Artes Sonoras), se refirió justamente a “La música como voz de las mujeres: arte, memoria y resistencia”. Y de las desigualdades y los desafíos sociales del siglo XXI dialogaron la socióloga y magíster Pierina Torres, miembro de Vanguardia Cultural, y el doctor Tomás Rodríguez.



El reconocido artista y académico Xavier Patiño brindó las palabras de apertura de la cita. Es asesor del rectorado e intervino, dijo, representando al rector de la Universidad de las Artes, doctor Saidel Brito. Resaltó el trabajo y la labor de la mujer. Su rol es fundamental para el país, no solo como madre, sino como bastión de la familia, expresó, señalando que en los momentos en que el país y la patria lo han necesitado, la mujer ha salido a luchar y defender sus derechos.
“Esa lucha de hace tantos años está dando fruto ahora en estos tiempos con una mujer que participa ya en todos los ámbitos. Falta muchísimo por hacer, la lucha va a continuar y nosotros estamos para apoyar todas esas iniciativas”, precisó.
Samaela Campos manifestó, por su parte, que la música ha sido también la trinchera de las mujeres, una que la ha permitido visibilizarlas en un entorno que indirectamente las ha invisibilizado. Con el paso del tiempo, la mujer se ha atrevido a hacer diferentes cosas dentro del arte, las cuales estaban limitadas a los hombres. Ganaron visibilidad, pero ha sido un proceso, una lucha.
La alumnus UArtes trajo a la memoria que la mujer en la música no tenía espacio ni reconocimiento y puso como ejemplo que la hermana de (Wolfgang Amadeus) Mozart, Nannerl, era una prodigiosa pianista y clavecinista, que en la infancia fue considerada tan talentosa como el prolífico compositor austriaco, pero no podía figurar por ser mujer y algunas de sus composiciones fueron adjudicadas a él.



Esto ha sucedido, a lo largo de la historia, con otras mujeres; es parte de una lucha que la mujer ha tenido que enfrentar y sostener, expresó Samaela Campos, quien tras graduarse en la UArtes se dedicó a la docencia. En el colegio Domingo Savio dicta clases en torno a la Educación Cultural y Artística.
El investigador e historiador Freddy Avilés recordó la presencia de la mujer en las luchas sociales y políticas del país. La historia ha sido contada de diversas formas y diferentes fuentes, incluso desde varias estructuras sociales, anotó, señalando a la historia oficial, que dice que los procesos han sido hechos por hombres, y la historia popular, que no está alineada al discurso oficial de la élite y busca rescatar a los grupos llamados subalternos, pilares en la construcción de los procesos históricos en el país. “El desafío que tenemos muchos historiadores es sacar adelante esas figuras invisibilizadas por la historia oficial”.
El Dr. Tomás Rodríguez consideró en su diálogo que el problema básico de la vida humana se centra en el ejercicio de la feminidad, que es más complicado de entender los momentos culturales de la mujer. “La mujer puede tener un movimiento feminista en un determinado periodo histórico y puede estar sometido a la visión cultural desde otros puntos de vista”.

Indicó como ejemplo que la liberación de la mujer en China es más concebida como la posibilidad de construir ciudadanía a partir de la familia. “En el país asiático el feminismo cree que la tarea revolucionaria es formar a los hijos y preservar el núcleo de la familia”, dijo. Lo fundamental es la solidaridad humana, lo cual lideran las mujeres; que no se distraiga ese principio de unión para la lucha entre hombres y mujeres contra las injusticias, recalcó.
La periodista Blanca Moncada, quien dirige el medio digital La Defensa, indicó que la digitalización ha democratizado la voz femenina, “pero aun nos arrinconan vulnerabilidades porque se abrieron diferentes frentes de ataque importantes, los cuales vienen sistematizados desde actores estatales, actores privados y otro tipo de actores que tenemos en Ecuador, como es el crimen organizado”.
Pese a que valientes voces femeninas han podido tener un espacio desde sus trincheras en redes sociales e iniciativas digitales de comunicación, enfrentan todo tipo de amenazas, dijo Moncada, citando como propuestas feministas de comunicación hechas en Ecuador a Tinta Digital e Indómita.
Señaló también las lecturas subjetivas de las realidades, los llamados sesgos; es igual de importante que se haya democratizado porque la comunidad tiene la oportunidad de buscar lo que le conviene como información, aunque el algoritmo es otro tema de estudio que es necesario situar allí.
Tras las exposiciones hubo preguntas de la audiencia. También se leyó poesía e interpretó canciones. Cecibel Cortez, estudiante de la Escuela de Literatura, fue de las declamadoras.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Mike Ponguillo/Biblioteca de las Artes.







