Miguel Trujillo es egresado de la carrera de Cine de la Universidad de las Artes y Lady Rodríguez obtuvo en la cohorte 2025 su título de licenciada en Artes Visuales. Juntos trabajaron en un cortometraje al que titularon “Un sueño rarazo” y que concibieron para responder a la convocatoria “El spot que nunca se filmó”, obteniendo el primer lugar.
Dicha convocatoria la hizo la Asociación de Productores Audiovisuales del Ecuador (APAE) como una iniciativa para concientizar sobre la crisis que atraviesa el sector tras la aprobación en el gobierno de Guillermo Lasso del Decreto 850, el cual permite a las empresas importar contenidos publicitarios de otros países. Esta decisión, revelan los organizadores del certamen, ha significado una reducción del 50% de ingresos al sector audiovisual nacional.
Los estudiantes UArtes decidieron tomar parte en la campaña de protesta creativa de la APAE y produjeron para su corto “un sueño distópico que devela la importancia de la producción nacional cuando Enrique, un hombre común en un mercado colorido, presencia cómo un decreto legal transforma a su gente en ‘zombis publicitarios’”.
Esta pesadilla visual muestra una invasión de estéticas extranjeras y rostros gringos que borran la identidad ecuatoriana, convirtiendo lo cotidiano en un escenario ajeno y plástico. Enrique huye por una ciudad saturada de pantallas hipnóticas, hasta que es rescatado por la crew de un rodaje local: gaffers, directores de arte y sonidistas que usan sus equipos como armas de resistencia.

“Un sueño rarazo” obtuvo el primer lugar, premio otorgado por el jurado que tras una intensa deliberación halló que el corto no solo destacó por su técnica, sino por su propuesta creativa original y una mirada innovadora sobre nuestra identidad ecuatoriana, destacando el uso de recursos visuales no convencionales –como la acuarela– y una coherencia integral entre concepto, guion e imágenes.
Trujillo comentó que de la convocatoria se enteraron por una amiga de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, que igualmente grabó su corto. Intervino por la temática y porque siempre está tratando de participar en distintos proyectos. Es incluso parte de una comunidad que constantemente informa sobre convocatorias, concursos y festivales.
Rodríguez confesó que su itinerario en la carrera de Artes Visuales que cursó en la UArtes fue Escultura y no se había vinculado antes a lo audiovisual, a no ser que sea una performance o un videoarte. “Pero intervenir en este tipo de convocatorias enriquece. Como artista visual no creo deba solo enfocarme en ese medio, sino nutrirme de diferentes áreas que al final pueden potenciar mi talento, enfoque y trabajo”.
El hoy egresado UArtes ha trabajado en el medio publicitario y se ha vinculado un poco más al ámbito, sobre todo en lo técnico. Conoció a Lady Rodríguez hace unos seis meses y coincidieron en la importancia de gestionar este tipo de proyectos de manera conjunta y ya piensan en propuestas de videomapping.



El egresado y la graduada UArtes anotaron también que, desde su concepción hasta la ejecución del proyecto “Un sueño rarazo”, cruzaron varias etapas. No querían grabar personas y como la idea que tenían era más distópica, se inclinaron por el dibujo, a fin de que sea, incluso, más divertido, puesto que si algo caracteriza la estética de Miguel Trujillo –sostuvo Lady– es que apela un poco a la sátira y la comedia. Le dieron un sentido de desdibujamiento, y no tan en serio como el dibujo más marcado, y en la narrativa pusieron a Enrique, el personaje, en apuros.
La convocatoria de APAE estuvo abierta tres meses y luego extendió el plazo a un mes más y aunque tenían la idea para el producto con el que participarían faltaba su ejecución, lo cual resolvieron en dos semanas, entregándolo cerca de la fecha de cierre. Miguel se encargó del guion y Lady de dibujar, y en conjunto desglosaron las escenas como un storyboard que pensaron llevar a la pantalla como stop motion o poniendo las pinturas en las paredes como en un crucigrama. Las ideas se fueron descartando hasta llegar a un personaje que caracterice a los ecuatorianos hasta en el habla.
Lady admitió que no pensaron en que “Un sueño rarazo” ganaría entre los 19 proyectos que participaron. Fue una sorpresa y un logro, mencionó la codirectora del audiovisual, quien cuando estaba en el colegio ganó el concurso “Paleta propia”. “Más allá de la emoción de sabernos ganadores, el haberlo logrado me enseña a ser más positiva, puesto que no lo soy; pienso en que ayudará a que en mi trabajo empiece a tener un poco más ese criterio e invite a la reflexión y a cuestionarse. Los artistas no podemos estar alejados de lo que está pasando”.
Para Miguel, haber ganado agrupa dos caminos que lo han llevado a debatir: la publicidad y el cine. Toma el primer lugar alcanzado como un voto de confianza para seguir produciendo, de allí que con el premio de APAE, que es económico, trabajarán en nuevos productos. Además de “Un sueño rarazo”, él cuenta con otros cortos. Al primero que dirigió lo tituló “Entre tantas malas”, es de comedia y ganó el GICOFF (Guayaquil International Comedy Film Festival), que es organizado por alumni UArtes y lleva varias ediciones, así como un festival en Santa Elena.
Texto y fotos: Carmen Cortez/Dircom.







