Artista Fernando Falconí con “Tres exploraciones para domesticar el paisaje”; su obra, en “Tierras Raras”

De motivaciones personales que tienen que ver con el contexto natural y geográfico en el que habita, los afectos que transita y la memoria colectiva. Así fue cómo el artista y maestrando Fernando Falconí concibió las “Tres exploraciones para domesticar el paisaje” que llevó a “Tierras Raras”, la exposición en la que presenta junto a sus compañeros de cohorte los resultados finales del programa de posgrado Artes Visuales y Nuevos Medios que cursan en la Universidad de las Artes.

La propuesta “Tres exploraciones para domesticar el paisaje” es parte de “ÉPSILON”, sede ubicada en la Galería CIF del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes que acoge también las obras de José Luis Espinoza, David Moncayo, David Barberán y Enrique Landívar; se inauguró el pasado 5 de marzo y cerrará este viernes 27.

La propuesta de Falconí está compuesta por: “Ríos verticales”, un video-proyección de 2’15’’; “Una herramienta chola”, serie de cinco piezas de acero cortado a láser; y “Un paisaje domesticado”, otra serie igualmente de cinco cianotipias sobre lienzo y hierro negro cortado a láser de dimensiones variables.

En el texto curatorial, Fernando Falconí detalla haber hecho uso de varias cartografías antiguas del Río Guayas y del Río Amazonas que encontró en repositorios digitales, bibliotecas y museos. Indagó sobre mapas y cartas de navegación de Sudamérica, datadas entre los siglos XVII y XX.

Explica que, en un gesto de edición metafórico y simbólico, extrajo de “documentos de certeza temporal” su forma esencial, la silueta de un río. El acto de arrancar las imágenes de su paisaje cultural –el mapa– guarda cierto paralelismo con la forma de explotación extractivista de recursos naturales que acontece, paradójicamente, en esos mismos territorios.

En su reseña del proceso para “Tres exploraciones para domesticar el paisaje”, Fernando Falconí revela haber manipulado la escala de estas imágenes y utilizarlas como un molde vegetal para elaborar cianotipias. “El río en su inmensidad es contenido en un resumen visual, mostrándose sobre lienzos de varios tamaños y asemejándose a formas arbóreas antiguas y domesticadas”.

En otra exploración, esta vez con materiales como acero y hierro, el artista manipuló la escala de un río, contratándolo en metal para que calce en las empuñaduras de instrumentos de corte, incisión y cálculo como: tijeras, compases, cuchillas, en una dinámica que usa el injerto como concepto y forma de operación significante. “Como resultado tengo en la palma de la mano una invocación de un territorio vastísimo que de alguna manera habita de forma insistente en el imaginario colectivo, al situarse desde la historia, como una parte constitutiva de los procesos identitarios nacionales”.

Finalmente, y a través del video, Fernando Falconí detalló haber especulado sobre las posibilidades evocativas y estéticas de estos objetos, los cuales en la exposición “Tierras Raras” muestra a partir del ralentí y encuadres de acercamiento. En planos que los presentan como si estuvieran hechos de tierra y fuego.

“He usado la cianotipia, técnica fotográfica que se inventó en el siglo XIX, y empezaron a usarse al inicio como una forma de registrar y reproducir planos arquitectónicos, mapas y la silueta de especies vegetales. Hay una bióloga, la naturalista Anna Atkins, quien fue la precursora de esta técnica vinculada a las ciencias naturales. Ella sensibilizaba con emulsión azul folios y papeles, y sobre ellos colocaba los especímenes botánicos que encontraba en Gran Bretaña. A partir de esa experiencia, la forma de esas especies se quedaba registrada como si fuera una hoja de contacto en tonos azul de Prusia”, detalla Falconí.

Agrega que el vínculo inicial que encontró y que luego relacionó con intereses previos que ya tenía, “porque creo que mi trabajo como artista siempre ha tratado de direccionar mis esfuerzos a reflexionar sobre el paisaje y me di cuenta que la forma de los ríos de Guayaquil es como de árboles y sus ramificaciones”.

Es lo que los científicos llaman un fractal, explica, “una forma de la naturaleza que se repite constantemente en diversas especies, cosas, accidentes geográficos. Lo que hice fue extraer la imagen del Estero Salado y del río Guayaquil y sus afluentes, y combinarlos con unos dibujos que encontré de Charles Darwin, también del siglo XIX”.

En la Galería CIF, ubicada en la planta baja del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes, donde están “Tres exploraciones para domesticar el paisaje”, Fernando Falconí creó imágenes que son pinturas y al mismo tiempo fotografías, mapas, árboles y paisajes. “Me gusta pensar en esa idea de que una pintura es al mismo tiempo todo eso, y es informativa. Tiene la información real, pero no literal porque está camuflada y velada; la pintura permite eso, generar patrones y composiciones; he usado la cianotipia de una manera muy plástica”.

Falconí trabajó su propuesta haciendo investigaciones de archivo y cartográfica. “Pensé en el río y la herramienta. Los exploradores del siglo XIX llevaban consigo herramientas para dibujar y medir el paisaje, para calcular las distancias, para cortar. A pesar del concepto y de lo bello que son los mapas antiguos, a mí lo que me llamó mucho la atención desde el principio es la forma sinuosas y laberínticas que tenían”.

Su proyecto de trabajo final de la maestría, manifestó Fernando Falconí es el resultado de todo el aprendizaje en la maestría en Artes Visuales y Nuevos Medios. “Mis intereses estaban ahí y lo que hice fue indagar y ver otras posibilidades. Por ejemplo, vectorizar y convertir la información a digital para poder luego cortarla en láser y experimentar con materiales nuevos como el acero y las cortadoras de plasma o la cortadora láser o la impresora en tres dimensiones”.

Texto y fotos: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Tyrone Maridueña/Dircom. En la portada, el rector de la UArtes, doctor Saidel Brito, junto al maestrando Fernando Falconí en su visita a la muestra «Tierras Raras». Las demás imágenes corresponden a la apertura de la exposición. Sobre estas líneas, al pie de la obra “Tres exploraciones para domesticar el paisaje”, los artistas Cristian Villavicencio (izq), Giada  Lusardi e Ilich Castillo, coordinador de la Maestría en Artes Visuales y Nuevos Medios.

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