La creación de un Club de Señas de la Universidad de las Artes está en análisis. Desde nuestra Dirección de Acompañamiento al Éxito Académico (DAEA) se da cuenta de esa posibilidad e indica que el objetivo es generar espacios de práctica constante para que alumnos, docentes, funcionarios y estudiantes sordos puedan interactuar, reforzar la estructura gramatical, ampliar el vocabulario y fortalecer la fluidez y precisión en la comunicación.
Recientemente, miembros de la comunidad universitaria que han participado en los cursos de Lengua de Señas Ecuatoriana que la DAEA ha desarrollado tuvieron una experiencia vivencial y práctica comunicativa con la comunidad sorda de Guayaquil. Antes, intervinieron en una práctica pedagógica artística y quienes son parte del Coro de Lengua de Señas han tenido presentaciones en instituciones como ASENIR (Asociación Ecuatoriana para Niños con y sin Discapacidad).
En diálogo con InfoUArtes, la economista y magíster Giovanna Ricaurte, analista de seguimiento y avaluación de la DAEA, destacó que existe el interés por continuar con los aprendizajes en torno a la Lengua de Señas Ecuatoriana. Para este año se está preparando un curso dirigido a funcionarios públicos sobre inclusión con vocabulario básico y un taller de cuentos en Braille dirigido a la comunidad universitaria.
Recordó que, del 4 de junio al 1 de agosto de 2025 con una duración de 40 horas, se efectuó el curso básico de Lengua de Señas Ecuatoriana “Herramientas básicas en entornos universitarios” nivel 1 módulo 2, dirigido a los docentes y funcionarios públicos de la UArtes que habían aprobado el módulo 1.
“Las actividades desarrolladas en el módulo 2 fortalecieron las competencias gramaticales y comunicativas de los docentes en Lengua de Señas Ecuatoriana, permitiendo una mayor comprensión de la estructura sintáctica y su aplicación en situaciones reales de interacción”, indicó, mencionando también que el trabajo práctico, complementado con experiencias artísticas y pedagógicas junto a miembros y estudiantes de la comunidad sorda en diferentes grupos de edades, consolidó el aprendizaje adquirido y fomentó una comunicación más natural, expresiva y significativa en distintos contextos sociales y educativos.
Reiteró que el desarrollo del curso y sus módulos han tenido actividades pedagógicas artísticas con niños sordos de 12 años de la Escuela Municipal Audición y Lenguaje. “En estos encuentros, la lengua de señas cobra vida y se convierte en expresión artística a través del movimiento corporal”.
Citó también una actividad de Braille con miembros de la comunidad sorda de Guayaquil. Participaron docentes, dijo, destacando que el propósito fue proporcionarles herramientas para saber cómo planificar y dar una clase y ponerse en la realidad “porque una cosa es aprender la lengua de señas y otra es su práctica y desarrollo de esta forma de comunicación”.
Los docentes tuvieron el escenario real, la experiencia vivencial de dar su clase, añadió. De esa actividad se grabó un video que mostró el movimiento y las palabras en lengua de señas convertidas en movimientos corporales, concluyó Giovanna Ricaurte.

Texto y fotos: con la colaboración de Giovanna Ricaurte/DAEA UArtes. En las imágenes constan varias de las actividades prácticas y vivenciales desarrolladas en el marco del curso básico de Lengua de Señas Ecuatoriana “Herramientas básicas en entornos universitarios”







