Con la moderación de la académica Emmanuelle Sinardet y teniendo como ponentes a Fernando Ortega (USFQ), Ángela Arboleda (UArtes) y Paola Umaña (UNAB), en el XXVII Congreso Internacional de la Asociación de Ecuatorianistas se habló sobre “Otredad, saberes y resistencia en la Costa”. La Universidad de las Artes fue sede y coorganizadora del encuentro académico, desarrollado del 16 al 19 de junio.
Fernando Ortega, también parte del Colegio de Ciencias de la Salud, se refirió a la “Interpretación transdisciplinaria de las inequidades sociales y su impacto en la salud del pueblo afrodescendiente”. De un análisis crítico y etnohistórico, señaló que su estudio examina el origen de la afrodescendencia y su devenir geohistórico mundial, abordando cómo los movimientos migratorios libres y forzados explican el lento proceso de transformación biosocial de este grupo.
Su marco teórico se sustenta en la genética y en la reinterpretación cultural que el ser humano ha generado a través de los siglos sobre su propia existencia. Plantea desde un punto de vista crítico la relación hegemónica de grupos humanos que asumen superioridad sobre otros sin reconocer los valores auténticos de la diversidad.
La marginación excluye a los pueblos originarios y afrodescendientes e invisibiliza sus necesidades más básicas, así como desconoce sus conocimientos ancestrales generando un desequilibrio integral (bio-psico-social, espiritual y ecológico) que niega sus derechos fundamentales de acceso al agua, al alimento, a la educación de calidad, a un empleo digno y a la salud, precisó Fernando Ortega.

Ángela Arboleda Jiménez, de la Universidad de las Artes, habló sobre “La crónica oral montubia frente a la invisibilidad histórica oficial: memoria, otredad y resistencia en los versos de Pepe Carpio”. En el resumen de su postulación para el congreso, se indica que, en un contexto contemporáneo donde la sobreabundancia de la imagen y el ruido amenazan con devaluar la palabra hablada, su trabajo reflexiona sobre el valor sanador, identitario y sociopolítico de la oralidad rural.
Bajo el enfoque de los estudios culturales y la otredad, la investigación cuestiona la invisibilización histórica de las poblaciones rurales ecuatorianas –específicamente el recinto Guachapelí en Guayas–, territorios que suelen ser relegados a meros registros catastrales o a la crónica roja, careciendo de una historia oficial. Se plantea un análisis de caso cualitativo centrado en la producción cultural de Pepe Carpio, un «palabrero» y cronista montubio. A través de la recopilación y el examen de sus crónicas rimadas sobre los «sucedidos» cotidianos, se indaga en los modos de habla, los saberes y el sentido del humor propios de esta comunidad.
El estudio propuesto por Ángela Arboleda, coordinadora del programa de posgrados Gestión de la Cultura y de las Artes, concluye que estas creaciones poéticas trascienden el simple entretenimiento para constituir un archivo vivo y una herramienta de resistencia cultural. Finalmente, se justifica la urgencia de documentar estas voces frente a la pérdida de la memoria colectiva, demostrando la plena vigencia y pertinencia del cronista oral montubio en la actualidad.
Paola Umaña Serrato, de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), Colombia, –en coautoría con Luís Fernando Cevallos Landi, de la Universidad Nacional de Educación (UNAE)–, se refirió a “Del mar al aula: didáctica comunitaria, memoria territorial e innovación léxica del kichwa en contextos hispanohablantes”.

En la presentación de su propuesta, la ponente indica que el estudio examina la enseñanza y revitalización del kichwa en la Comuna Ancestral de Engabao (Guayas), un contexto hispanohablante donde esta lengua, presente en la región desde hace 500 años, es hoy reivindicada como parte del patrimonio cultural.
Añade que, desde una perspectiva de didáctica comunitaria, se analizan los desafíos de promover un aprendizaje significativo frente al dominio del español. La investigación aborda la trayectoria histórica del kichwa y su desplazamiento, destacando la labor de la UECIB Cacique Tumbalá en la adaptación del currículo a la vida cotidiana mediante proyectos familiares y la contextualización del vocabulario.
Un componente central de esta propuesta es la innovación lingüística a través de la creación de neologismos estructuralmente coherentes con el territorio. Estos recursos expresivos permiten que el kichwa nombre dinámicas relacionales asociadas a la recolección marítima y la vida en la costa, transformando la lengua en una herramienta contemporánea y situada. Los resultados demuestran que la revitalización es viable cuando se articulan de manera efectiva la memoria, la pedagogía y la innovación léxica contextualizada, fortaleciendo la identidad étnica en el litoral ecuatoriano.
Texto: Carmen Cortez/Dircom, con material proporcionado por los organizadores del XXVII Congreso Internacional de la Asociación de Ecuatorianistas. Fotos: Mike Punguillo/Biblioteca de las Artes.







