Como un atlas de la narrativa ecuatoriana, un libro monumental donde confluyen generaciones, estilos y visiones del país con un recorrido que abarca desde Riofrío y Mera hasta Mónica Ojeda y los nuevos narradores, pasando por la Generación del 30, el vanguardismo y la literatura urbana. Con esta y otras descripciones ha sido catalogado el libro “El cristal con que se mira: corrientes y tendencias narrativas del Ecuador” del escritor ecuatoriano Abdón Ubidia.
Publicado por la Corporación Editorial El Conejo, la también considerada cartografía de la memoria, las obsesiones y los sueños de la narrativa ecuatoriana entre 1863 y 2025 fue presentada el jueves 18 de junio en la Biblioteca de las Artes, en el marco del XXVII Congreso Internacional de la Asociación de Ecuatorianistas, que tuvo como sede y coorganizadora a la Universidad de las Artes y su Escuela de Literatura, en trabajo conjunto con la Université Paris-Nanterre y el IFEA (Instituto Francés de Estudios Andinos).
En la presentación lo acompañaron el reconocido escritor y académico ecuatoriano Raúl Vallejo, con un doctorado por la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla, y el igualmente autor nacional Javier Villacís, quien hace suya la ficción histórica que desafía la narrativa oficial.
Raúl Vallejo compartió con su análisis del libro una introducción que permitió a los presentes ir descubriendo el contenido de la obra: (…) Abdón propone dos grupos temáticos, el relato histórico y lo fantástico y la ciencia ficción. Sigue un patrón pedagógico para exponer cada una de las tendencias. Define lo que es la tendencia, luego expone las características de la tendencia y después hace una lectura crítica de las obras más representativas de la tendencia.

Para su gusto de lector, Vallejo reveló que el autor dedica una sección al realismo social con el posicionamiento de Jorge Icaza, desde sus inicios con la literatura indigenista: de 1934, fecha de publicación de “Huasipungo” a su asunción del mestizaje con la publicación de “Chulla, Romero y Flores” hacia finales de los años 50 (1957). En el otro libro, “Otras tendencias de la narrativa ecuatoriana”, anotó ver una angustia en Ubidia por tratar de darle sentido a una producción dispersa agrupándola.
“Abdón desarrolla un gran esfuerzo para organizarla. Lo hace en términos temáticos, sin asumir los riesgos de la jerarquización. La sección que agrupa reseñas del autor veo que funciona como un diario de lecturas que combina presentaciones de libros, que son ensayos de mayor aliento, reseñas breves que dan cuenta de las obras narrativas, a veces de pasada”.
Agregó que el aporte de esta sección al estudio de la narrativa ecuatoriana es la reseña de las publicaciones, recogidas en función de las lecturas aleatorias del autor, de 1863 a 1980. “El libro contribuye a conocer y comprender nuestra tradición literaria en el campo de la narrativa, a partir de lo que llamo una lectura inteligente de un intelectual como Abdón que está atento a la tradición y a las novedades”.
Javier Villacís, por su parte –y tras agradecer a la Universidad de las Artes y a la Asociación de Ecuatorianistas por permitirle presentar el libro de Abdón Ubidia–, comentó que lo acompañaba el actor Andrés Crespo. También compartió el primer almuerzo que tuvo con el autor hace doce años. Había empezado a participar en un grupo literario y lo que pensó sería un almuerzo ameno terminó rápido porque fue un examen, pues le empezó a preguntar cuál era la novela que le había cambiado la vida y su pensar sobre reconocidos autores.

Que le fue mal en la reunión, admitió, anotando que luego comenzó una conversación que nunca terminará porque siempre hay un nuevo libro o una nueva idea que explorar. Que tras aquel almuerzo ha tenido el privilegio de conocerlo mejor y compartir tardes en su biblioteca llena de libros.
Agregó Villacís que “El cristal con que se mira: corrientes y tendencias narrativas del Ecuador” es un libro que viene escribiéndose por décadas, décadas de reflexión, miles de discusiones internas y con sus amigos, con toda la gente con la que viene interactuando y a la que ha enseñado literatura. Cuando lo lean van a entender que es un intento monumental por responder una pregunta muy profunda: ¿Quiénes somos?”.
En la portada del libro está una lupa porque su mente transmuta en una herramienta para ver cómo en las diferentes etapas nuestros escritores se vieron y trató de interpretar al Ecuador de una u otra manera. El romanticismo, el realismo social, el vanguardismo y la literatura urbana enfrentándose a la soledad que nos propone la modernidad, refirió.
En su intervención, Abdón Ubidia indicó que invitó a la presentación de su libro a Raúl Vallejo y a Javier Villacís porque son dos grandes escritores, cada uno en su época. “Creo que es muy generosa su lectura. Claro, se trata de un libro que me ha llevado los años que demandaba la lectura paciente de tantos libros que han aparecido en el panorama literario ecuatoriano, sobre todo en estos últimos tiempos”.
También compartió una vivencia: por los años 80 un amigo suyo (ya fallecido), Jorge Núñez Sánchez, autor de más de 70 libros de historia, le propuso hacer la historia de la literatura ecuatoriana. Había publicado su primer libro de cuentos, “Bajo el mismo extraño cielo”, con Círculo de lectores, lo cual le hizo vivir su cuarto de hora de fama. Había leído literatura ecuatoriana, pero no conocía muchísimas obras, así es que, para el proyecto que fracasó por tema financiero se encerró un año y desde entonces dejaba y retomaba la obra.

“Los investigadores saben que el mayor problema es la abundancia de datos.¿A qué acudir?, a taxonomía y Michel Foucault lo dice bien: para pensar es necesario clasificar. Si no se clasifica es muy difícil entender un proceso histórico y literario. Me atreví a hacer una especie de periodización de la literatura ecuatoriana, pero no atendiendo al método generacional. Descubrí que podía agrupar las obras literarias de acuerdo a corrientes que empezaban a ser, unas dominaban y otras terminaban de existir”.
Que entendió, dijo, que una corriente literaria no era una moda, sino una cosmovisión. “(…) Cada cabeza literaria escoge una mirada sobre el mundo y desde esa mirada no se puede entender otra. Le puse el nombre ‘El cristal con que se mira’ porque me acordé de los versos de Ramón de Campoamor: En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.
Que hasta 1980 no tuvo mayor dificultad para clasificar novelas producidas en el Ecuador, las cuales obedecían a las mismas tendencias y corrientes literarias que imperaban en América Latina. De esa década a la actual, en Ecuador se han escrito más de 500 novelas y otro tanto de libros de cuentos. En esa proliferación hay una hibridación de géneros. Es decir, alguien de espíritu romántico empieza a hablarnos de realismo o empieza a hablarnos de ciencia ficción.
“Ahora vivimos un momento espléndido de la literatura ecuatoriana, sobre todo, el que tiene que ver con la literatura femenina. Mónica Ojeda, Sandra Araya…, podemos mencionar muchas autoras que están prácticamente de moda y que son doctoras, magísteres, académicas, vienen con el chip puesto”, refirió Ubidia, quien señaló en detalle cómo fue trabajando “El cristal con que se mira: corrientes y tendencias narrativas del Ecuador”, llegando a confesar que sufría de incontinencia verbal y dio paso a las preguntas del público totalmente conectado con la presentación y su exposición.
Texto y foto: Carmen Cortez/Dircom. Otras imágenes: Mike Ponguillo/Biblioteca de las Artes.







