Bajo el título de “RETROGRAMA”, en Mediaco Lab., ubicado en el primer piso del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes, se inauguró el pasado 5 de septiembre la cuarta edición de la “Prototeca”, una muestra que reúne los proyectos realizados durante el semestre 2026A por los estudiantes de la asignatura Laboratorio de Arte y Tecnología del Departamento de Teorías Críticas y Prácticas Experimentales de la Universidad de las Artes.
Estos procesos y propuestas destacados permiten visualizar distintas rutas de exploración y búsquedas estéticas e interdisciplinares a través de tecnologías digitales. Paulina Romero, graduada de pre y posgrado en la UArtes, y docente del Departamento Transversal, destaca la interdisciplinaridad de la “Prototeca”, pues pone en evidencia lo asimilado por los estudiantes de todas las carreras: Danza, Creación Teatral, Artes Visuales, Literatura, Cine, Artes Musicales, Producción Musical y Educación Artística Intercultural. Todas las disciplinas atravesadas por lo tecnológico.



Durante el proceso de selección de proyectos apareció una constante en varias de las piezas: una preocupación por la memoria, por el pasado –tanto histórico y patrimonial como personal– y una necesidad de dar voz a lo no escuchado. A través del acercamiento artístico-tecnológico propuesto en el laboratorio, este pasado se repiensa y se reformula; se juega con sus vacíos y sus olvidos, y así se conjura una mirada diferente del pasado que apunta a hacernos sentir el presente, a recordarnos que estamos aquí vivos y que cargamos el peso del ayer.
Siendo la memoria –en su sentido más amplio– el hilo conductual y narrativo de la “Prototeca”, en la exposición hay un videomapping acerca de la experiencia migrante de una estudiante venezolana, quien reunió los vídeos de su infancia con sus recorridos por Ecuador y los proyectó sobre una bicicleta. Hubo también videomapping acerca de una memoria más expandida, por ejemplo, la cultura prehispánica, con acercamientos a través de lo digital a esas memorias precolombinas y estos otros legados que tienen los territorios diversos.

Asimismo, se expusieron un par de proyectos que estuvieron en el Museo Interactivo Océano Vivo, como las conchas acústicas que permitieron escuchar los cantos de las ballenas. Son piezas que a través de la tecnología nos acercan a sensibilidades que los estudiantes están explorando, anotó Paulina Romero, agregando que son intereses prematuros, pues la mayoría de estudiantes son de tercer semestre. “Es interesante ver cómo estas primeras exploraciones sensibles devienen en experimentaciones tecnológicas, que cada vez se están volviendo más complejas”, dijo.
A través de los procesos de exhibición continuos de la “Prototeca”, no solo se busca mostrar las exploraciones de nuestros estudiantes, sino que, además, el objetivo es reunirlos en espacios que promueven la colaboración y potencian la idea y sensación de pertenecer a un movimiento en las artes que toma a la tecnología no como una novedad, sino como un posicionamiento tecnodiverso, donde se tejen saberes, experiencias personales y nuevas ritualidades situadas.


Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Rocío Martínez/Dircom. En imágenes, autoridades de la ESPOL con el vicerrector Andrey Astaiza el 5 de septiembre durante la Ruta de la Innovación. También, los niños, niñas y adultos que habitan la Cooperativa Juan Montalvo (norte de Guayaquil) y que ayer, jueves 10, acudieron a la inauguración de la muestra “ENTRE” del artista japonés Takatoku Nishi, en el marco del proyecto TURN de la Universidad de las Artes de Tokio.







