Legado musical del creador y compositor ecuatoriano Mesías Maiguashca, en fondo inaugurado en la Biblioteca de las Artes

En el segundo piso de la Biblioteca de las Artes se encuentra el Fondo de Mesías Maiguashca, un espacio dedicado a la obra del renombrado compositor ecuatoriano, la cual nace del rigor, la investigación y una inquebrantable vocación por la escucha. Consta de 50 obras en diversos formatos, cada una con audio o video, partitura y texto; música de cámara, electroacústica, mixta y de géneros multimediales. 

En el repositorio de la Universidad de las Artes, el fondo ya tenía su lugar. No obstante, el 23 de julio, en el marco de la Minga Multimedia de Arte y Tecnología, mMAT, se lo formalizó e inauguró con el conversatorio “El legado de Mesías Maiguashca”, en el que participaron los compositores, investigadores y referentes en artes sonoras y tecnologías Cergio Prudencio, de Bolivia, y Joachim Heintz, de Alemania; el primer episodio de un podcats, que es parte de una serie sobre su obra y se publicará en radio UArtes, en el que intervinieron Analy de la Vera y Eduardo Santi; y una intervención sonora con Fernando Palacios. Todos docentes UArtes.

En el acto inaugural y las actividades en torno a la obra de Mesías Maiguashca participaron el vicerrector de Posgrado e Investigación en Artes, Andrey Astaiza; el docente Fredy Vallejos, director de la mMAT; y el director de la Escuela de Artes Sonoras, Carlos Albán, así como la comunidad estudiantil y académica.  

“El fondo se inaugura oficialmente porque nuestra relación con la obra de Mesías Maiguashca y con él data de hace muchos años”, dijo el vicerrector. En la UArtes estuvo en octubre de 2022 dando a conocer sus obras y compartiendo sus conocimientos. Considerado un cultivador de la música experimental y electroacústica, Andrey Astaiza sostuvo que “es una de las raíces de la música y los más jóvenes son los beneficiarios de esas raíces como las de Gerardo Guevara, Luis Humberto Salgado y muchas destacadas mujeres. Nosotros ahora escuchamos los frutos de esas raíces”. 

De su inmenso acervo tenemos en el fondo un poquito, refirió, destacando la capacidad de soñar del maestro, muy importante para las generaciones y las experimentaciones tímbricas y sonoras que hacen la evolución de la música popular. “Para nosotros es nuestro deber, gusto y placer abrir este espacio donde podemos ver un poco más de la raíz del pensamiento de Mesías Maiguashca”.

Hubo agradecimiento para los artistas invitados, docentes, estudiantes y equipo de producción que ha trabajado arduamente en la décimo tercera edición de la mMAT. “Queremos una universidad que se expanda, crezca y cuestione. Esta muestra es el resultado del sueño de varias personas aquí presentes. Tenemos una universidad grande, una Escuela de Artes Sonoras de más de 400 personas, una maestría que es la primera y única en composición musical a nivel nacional, un doctorado que se perfila y un relacionamiento con todo el mundo”.

Fredy Vallejos comentó que en octubre del 2015 Andrey Astaiza le indicó que en la UArtes estaría Mesías Maiguashca y debía hacer la presentación oficial. Si bien conocía su obra no había dimensionado en su importancia, dijo. “Entonces, recién llegado a Ecuador me di a la tarea de estudiarla de manera más seria”.
Vallejos escribió un artículo que después lo pidieron en otros países y lo marcó porque la mayoría de veces “vemos hacia afuera y no conocemos ni escuchamos hacia adentro. Nos hace falta escucharnos entre latinoamericanos. Tras casi once años de haber llegado a Ecuador abrir simbólicamente este espacio que no es solo de la obra de Mesías, sino de compositores y artistas latinoamericanos. A veces no nos damos cuenta tampoco de la fortuna de tener estos espacios, estos equipos, el personal, todo lo que ha sido la minga este año no sería posible sin el equipo técnico”.

El docente UArtes leyó luego una corta biografía de Mesías Maiguashca, nacido en Quito en 1938 y con una formación inicial en el Conservatorio Nacional de Música capitalino. En 1958 recibió una beca para estudiar en la Eastman School of Music en Rochester (Nueva York, EE. UU.). Continuó sus estudios del 1963 al 1965 en Buenos Aires, en el Instituto Torcuato Di Tella, con Alberto Ginastera, Olivier Messiaen y Luigi Dallapiccola.

En 1966 viajó a Alemania, con una beca de la institución alemana DAAD. Estudió en la Escuela Superior de Música de Colonia y luego en los Cursos de Música Nueva de Darmstadt y Colonia. Del 1978 al 87 fue profesor de Música Electrónica del CERM (Centre Européen pour la Recherche Musicale, Metz, Francia). A partir de 1980 ha realizado producciones en el IRCAM (París), en el ZKM (Zentrum für Kunst und Medientechnologie, Karlsruhe) y en el ACROE (Association pour la Création et la Recherche sur les Outils d´expression, Grenoble).

En 1990 fue nombrado profesor de Música Electrónica de la Escuela Superior de Música de Friburgo, posición que mantuvo hasta su jubilación en 2004. Del 2014 al 2020 fue docente en las Jornadas de Creación Electroacústica en el Centro Superior Katarina Gurska de Madrid. En 2016 y 2018 tuvo invitaciones para conciertos y conferencias del Fonema Consort de Chicago, el Instituto Goethe y la Universidad de Harvard, entre otros. En 2013, El Centro de Arte Contemporáneo de Quito le dedicó una exhibición antológica homónima. Actualmente, Mesías Maiguashca reside en Friburgo, Alemania.

Fredy Vallejos dio a conocer también el curso de algunos correos donde se hablaban de temas administrativos y estéticos con respecto al fondo y así también, Mesías le escribió compartiéndole la idea de hacer programas radiales y que cada uno se concentraría en una obra o un grupo de obras del fondo. Incluiría su escucha y comentarios descriptivos y anecdóticos. Trataría de localizar a la obra en un contexto temporal humano y autobiográfico.

En sus intervenciones, Cergio Prudencio y Joachim Heintz compartieron cómo conocieron a Mesías Maiguashca y también se adentraron en su obra, importancia e impacto. “Con Mesías mantenemos una cierta correspondencia. Hace algún tiempo más dilatada, si quiere, pero el efecto siga intacto”, contó Prudencio e hizo referencia a que archivos completos del compositor ecuatoriano, donde constan partituras debidamente sistematizadas y que datan del tiempo en que migró a Alemania, han sido celosamente resguardados por su hermano. Posee joyas como los cuadernos de clases y apuntes del connotado compositor, así como los procesos numéricos a través de los cuales generaba con cabeza electrónica y electroacústica.

Prudencio reveló también que el 2 de agosto próximo se inaugurará en la biblioteca del Centro Cultural Mamacuchara el Espacio Sonoro de Mesías Maiguashca con material primorosamente museografiado y museologizado, donde el visitante podrá tomar contacto con obras ya publicadas y videos acompañados por textos relativos a las piezas, a los intérpretes, a las circunstancias en que se tocaron. Hay muchos objetos expuestos, algunos son réplicas, otros son versiones originales; hay una especie de línea de tiempo relacionada al tránsito del compositor ecuatoriano por este mundo y relaciones importantes con personalidades tanto de América Latina como de Europa.

“Personalmente, creo que es importante que Mesías hubiera legado su patrimonio archivístico al Ecuador. (…) Esto permitirá la inserción de esta información archivística, documental sonora, visual, gráfica, en los procesos dinámicos de la cultura contemporánea del Ecuador tanto a nivel de difusión general del espacio sonoro, por ejemplo; el emplazamiento abierto cuadrofónico diseñado según los estándares de Mesías Maiguashca, pero también para su inserción en los procesos educativos”.

El compositor, investigador y académico boliviano comentó haber estado en la Escuela de Artes Sonoras y en otras escuelas de música del país y que hay material suficiente como para estructurar, sino una materia, al menos un capítulo relacionado a Mesías Maiguashca. “No se puede soslayar una propuesta creativa sonora tan extraordinaria como esa, como un referente para el Ecuador, más aún cuando se plantea la educación en artes y en música de una manera diferenciada de otros países”.

Joachim Heintz, por su parte, contó que conoció a través de docentes suyos y que lo invitó para una clase maestra, convirtiéndose en una experiencia maravillosa por la manera en que enseñaba electrónica. “No era como tener algún código o mostrar algunos dispositivos, sino que nos pidió movernos en el espacio y él tocaba una tonalidad de muy baja frecuencia. Nosotros percibimos esos aumentos y bajos. Nos hizo un entrenamiento que fue muy sencillo, pero muy significativo e intenso de explicar cómo escuchamos”. 

Heintz confesó haber percibido la manera creativa, personal y diferente en que Mesías Maiguashca enseñaba, que luego, cuando él empezó a enseñar, lo tomaba como un ejemplo para sus propios aprendizajes. En alguna ocasión, agregó, su esposa que asistió a una de las charlas le comentó que realmente Mesías era una persona con una profunda relajación. Esto es algo que también está en su personalidad. “Él siempre está tan interesado. Tuve una presentación en Freiburg hace tres años y aunque, como sabemos, no está en un estado muy bueno de salud, él estaba muy interesado y eso es algo que realmente aprecio mucho”.

En el conversatorio hubo la presentación sonora, a cargo del docente Fernando Palacios, con instrumentación y elementos que suele utilizar Mesías Maiguashca; una donación de instrumentos y un libro, por parte de Cergio Prudencio; y la visita a la cabina donde reposan los capítulos antes mencionados de la obra del compositor ecuatoriano.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Rocío Martínez/Dircom.

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