La realización de “Arte, mujeres y espacio público”, que este año llegó a su séptima edición, representa para Eneri una conquista muy grande. La artista visual brasileña participó en las jornadas de lo que su mentalizadora, la docente titular UArtes María Fernanda López, concibió como un proyecto sostenido de investigación, producción, circulación y revisión de prácticas creativas liminales, periféricas, marginales o abyectas.
Irene Avramelos, el nombre de pila de Eneri, es considera una de las voces femeninas más activas dentro del movimiento del pixação, cuya práctica como artista urbana inició en el 2013, desarrollando luego intervenciones en altura que ocupan el espacio urbano desde la escritura.
Precisamente por ello, Eneri es llamada la Reina de las Alturas y en “Artes, mujeres y espacio público” evidenció las razones de ese apelativo. Tras su arribo al país, su primera vez en Ecuador –según contó–, se unió a las artistas urbanas nacionales, provenientes de Guayaquil, Quito y Cuenca, que desde el miércoles 20 de mayo empezaron a intervenir la Galería del CIF en el MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes.




El espacio expositivo de nuestra institución fue, junto con el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC) y el Museo Nahim Isaías, una de las sedes de la cita. Allí, en un corto diálogo con InfoUArtes, Eneri ponderó justamente los varios lugares donde se desarrollarían las actividades.
Llevar la temática a un museo de arte contemporáneo es una conquista porque conocido es que el arte urbano es marginalizado, dijo Eneri, destacando también el tono político que tiene el graffiti y los movimientos de resistencia que hacen referencia a las mujeres. Mencionó, asimismo, al pixação (o pichação), un estilo de grafiti originario de su país, principalmente de São Paulo, que se caracteriza por firmas y mensajes escritos con una tipografía críptica, alargada y angular, similar a runas.
En referencia al título que se la ha otorgado o cómo se la describe, Reina de las Alturas, por llevar el pixação a edificios de varios pisos o niveles, los cuales interviene colgada de cuerdas y un arnés de seguridad, Eneri comentó que “en Brasil muchas mujeres hacen muchas cosas muy increíbles también con alturas; soy una de las que tuve la oportunidad de conocer y trabajar”.

En su país, muchas artistas urbanas gustan de las alturas y del pixação, reiteró, “pero no siguen con una carrera artística. Yo empecé a hacer cosas con las alturas en el 2019, son alrededor de siete años los que estoy trabajando con alturas”. Empezó pintando en las calles y al mirar las firmas de sus amigos sentía que ellos iban a estar presentes siempre en esos lugares. Tuvo, entonces, la gran necesidad de tener también esa presencialidad y ser parte de la ciudad.
Eneri admitió que al conocer a mujeres que hacían el graffiti a gran escala, pintado en fachadas de edificios de varios pisos, rompió con el pensamiento sexista y machista que tenía. Estaba convencida, anotó con espontaneidad, de que las mujeres por tener menos peso, generalmente menos masa muscular y fuerzas no podían escalar ni descender de grandes alturas para pintar, lo cual se realiza aseguradas con cuerdas y arnés de seguridad.
“Pensé que no sería igual que con los hombres, así que fue una conquista personal muy grande para mí hacerlo. Amo la calle, amo pintar, me siento viva y cuando voy a la ciudad siento que vuelvo con una parte para mí porque siempre cambio algo, conozco una nueva cultura y a personas; para mí es una forma de ser parte de la ciudad que me marcó de alguna forma”, expresó.


En el segundo de los tres días en que se desarrolló “Arte, mujeres y espacio público” –el 21 de mayo–, Eneri dio un taller acerca del movimiento de pixação en Brasil en el Museo Nahim Isaías, el cual inició pidiendo paciencia con su portuñol: “Es un poquito complejo para mí hablar en otra lengua, pero me gusta mucho la oportunidad de estar acá”.
Del pixação dijo que nació en Sao Paulo y Río de Janeiro en los años ochenta, pero que eran dos identidades diversas. En la primera ciudad brasileña es más alargado, con letras separadas y lo más grande posible; en la segunda urbe es más curvo con letras que se misturan; ambos movimientos usan el negro como color principal.
Apoyada en imágenes, Eneri mostró ejemplos y fue ahondando en detalles de las características del pixação en ambas ciudades. En Sao Paulo, es más recto, tiene más referencias, como la música punk y los álbumes de metal, y fue muy político en el momento de la dictadura de Brasil. En Río de Janeiro, como es una ciudad muy turística, tiene influencia de los “tags” (castellanizados en pronunciación como “taxas” o “taks”) de Nueva York, pero se hacía en un estilo propio para romper con la influencia de Estados Unidos.
Mencionó la arquitectura de las ciudades, la forma de estar presente en el espacio y el evidenciar la identidad. Cada lugar observa diferencias de las letras del pixação con estilo local. “En el norte de Brasil se mezclan con los padrones indígenas (..)”, indicó mientras escribía las letras de su alfabeto, puesto que cada graffitero tiene uno personal.

El mismo 21 de mayo, también en el Museo Nahim Isaías, Eneri mantuvo junto a las artistas urbanas nacionales Dunia, Beluloops, Salomielart y Guambrita un diálogo denominado “Palabra abierta”, donde hizo la presentación de su portafolio. La charla fue moderada por el grupo de investigación de “Artes, mujeres y espacio público”.
La siguiente participación de la artista urbana brasileña fue el 22 de mayo cuando intervino una de las paredes laterales del Nahim Isaías. Llevando a la práctica el pixação muy a su estilo, Eneri llegó al último piso de la edificación para, sujeta por cuerdas y un arnés de seguridad, y utilizando casco con linterna, escribir “Fuerza y furia latina”. El rector Saidel Brito y el vicerrector Andrey Astaiza estuvieron junto con algunos docentes y estudiantes observando su intervención y desplazamiento, de arriba abajo, por la pared exterior del museo.
La artista brasileña fue parte también de la muestra “De letras y anclajes” que se inauguró en el tercer y último día de la cita en la Galería del CIF del MZ14.
Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Rocío Martínez y Tyrone Maridueña/Dircom.







