“Esta tercera edición de ‘Prototeca’ reúne proyectos realizados por estudiantes de la Universidad de las Artes en el Laboratorio de Arte y Tecnología durante el 2025. Los trabajos seleccionados dan cuenta de la variedad de devenires que ofrece el arte en su relación con los medios digitales y las potencialidades de pensar el arte desde un campo expandido y cosmotécnico”.
El texto de sala describe así a la muestra inaugurada el viernes 24 de abril en el Fab.Lab., ubicado en el primer piso del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes, donde permanecerá hasta el próximo 8 de mayo. A su apertura asistió el vicerrector de Posgrados e Investigación en Artes, Andrey Astaiza, y estuvieron presentes varios de los docentes que imparten la asignatura Artes y Tecnología, del Departamento Transversal de Teorías Críticas y Prácticas Experimentales, los expositores y comunidad universitaria, sobre todo estudiantes deseosos por ver y probar los prototipos expuestos.
Justamente, el nombre de la muestra, “Prototeca III, máquinas tecnoviviales”, tiene que ver con la idea de prototipo, anotó Pedro Cagigal, uno de los docentes que imparten la asignatura de Arte y Tecnología; los otros son Mariuxi Ávila, Juan José Ripalda y Paulina Romero. Cada uno mostró algunos de los proyectos de sus alumnos, los cuales fueron seleccionados y pasaron luego por una curaduría.


Cagigal mencionó que son catorce los trabajos en sala: “Frecuencia Deshumana”, instalación de videmapping; “Ob 1 Pintura sonora”, instalación interactiva; “Lastre de agobio”, video instalación; “Museo Dot_Go”, colectivo; “Memoria del mar”, entorno virtual; “Vista punto”, realidad virtual; “Teatro Roblox: Chawpi-quyllur”, cyber-teatro; “Core Entretaiment”, Net art; y una “Selección de obras audiovisuales”, integrada por “El acoso no es amor”, cortometraje de animación 3D; “Las formas del vacío”, video danza; “El vacío”, video musical; “Crónicas del Ecuador”, cortometraje; y “Corazón”, video musical.
“Lo presentado es lo que hacemos en el Laboratorio de Arte y Tecnología y no son productos cerrados ni acabados, sino en proceso; son parte de las búsquedas y la investigación de los estudiantes como tal. El prototipo da la idea de poder hacer, pero también de poder errar y no cerrar, sino de volver y probar incluso frente al público”, explicó Cagigal.
Contó también que de entre los proyectos expuestos hay canciones inéditas de los estudiantes, convertidas en video musicales; un trabajo interdisciplinar entre alumnos de Artes Visuales y Literatura, quienes crearon la narrativa interactiva de un personaje un poco oscuro, que luego hicieron en 3D “y lo interesante es que utilizaron distintos softwares gratuitos que están en línea”. Recorriendo la sala mostró también un minecraft, un videojuego con una obra teatral sucediéndole: “Se llama ‘Teatro Roblox’ y lo que estamos viendo es lo están jugando en otro lugar”. Sobre “Lastre de agobio” explicó que es un video del cálculo renal de un burro (mamífero herbívoro doméstico de la familia de los équidos) de la finca de una estudiante. “El animal murió y su abuelo recuperó la piedra y ella la escaneó en 3D; con eso hizo un video experimental y un trabajo sonoro para recrear los sonidos de angustia que piensa tuvo el asno a causa del enorme cálculo”.



De la “Prototeca III, máquinas tecnoviviales”, su texto de sala señala también que los trabajos expuestos buscan comprender y explorar la capacidad de estructurar, pensar y desear mundos diferentes, lenguajes propios que derivan de la lógica mediada por la tecnología. Entre activaciones, interactividades y tecnoteatralidades liminales, entendemos estos procesos como tecnovivialidades donde convergen cuerpos, interfaces, lenguajes y mundos.
Bajo esta mirada, los medios, las técnicas y los procesos no son meros instrumentos son componentes significantes que articulan y potencian los sentidos y sensaciones específicas con las que los artistas tejen su poética. Hablan. Son parte fundamental de la forma de decir. A su vez, consideramos que estas poéticas atraviesan formas de vivenciar, generando espacios liminales que se entienden como tecnorealidades diferentes, aceleradas… automatizadas, lo que implica que nuestra forma de experienciar también cambia.
La noción de prototipo responde a esa condición: la de una comunión entre el artefacto, el artificio, el proceso y el encuentro, que no se cierra en un producto acabado, sino que está en relación con otros procesos, cuerpos y experiencias en continuo cuestionamiento, en mutación. Más que obras terminadas, lo que aquí se presenta, con algo de suerte, es el inicio de exploraciones complejas y profundamente mediadas con el/lxs otrxs, que continuarán madurándose a lo largo de la carrera y la vida profesional de estxs artistas.


En consecuencia, “Prototeca III” propone un marco tecnodiverso, que permite operar como un extenso territorio habitable desde el cual explorar los medios, las técnicas, los saberes y las tecnovivialidades situadas en los tiempos y en los espacios, las rutas y las relaciones que comprenden nuestras problemáticas contemporáneas. Por ese motivo, en estos laboratorios, se promueve la colaboración y la creación colectiva entre artistas y personas diversas, el aprendizaje autónomo y continuo, y el tránsito de saberes como condiciones necesarias, pero también gozosas, para la práctica artística hoy.
Cabe anotar que la primera “Prototeca” fue, asimismo, una muestra de los trabajos de estudiantes; en la segunda, que se dio en el marco de “Inter[•]actos”, evento hito de la UArtes que propone encuentros públicos en artes, se expusieron los proyectos de investigación de docentes; y en la actual, la tercera, nuevamente es el alumnado el que expone.
Annet Villa, estudiante de cuarto semestre de la carrera de Artes Visuales, dio detalles de su obra en “Prototeca III”. La tituló “Frecuencia Deshumana” y la concibió para tratar de concientizar cómo se utilizan las tecnologías o la inteligencia artificial. “Nosotros le proporcionamos información real y nos dan información que trata de ser real, pero muchas veces no suele serlo”.

Agregó que, en la actualidad, estamos conectados con los ChatGPT “y me cuestiono cómo se vuelve un amigo si sigue siendo tecnología. Nosotros le damos información a la máquina, hablamos a la máquina y esta nos robotifica la voz. Hicimos el proceso de investigación, primero, y de escoger luego con qué tecnología íbamos a trabajar. En este caso, fue TouchDesigner, que tiene muchas facetas para los visuales, pudimos hacer que la voz se robotizara y generar un glitch, que es como un error; por lo general, cuando sacamos información de inteligencia artificial, casi siempre es errónea. Siempre tenemos que verificarla.
La docente Paulina Romero, quien estuvo a cargo de la exposición en sala, mencionó que, junto con sus pares de la asignatura de Transversal, intervinieron dando apoyo técnico Pablo del Pozo, el año pasado, y José Medina, en la actualidad. Contó que para la selección de los trabajos se hizo una conceptualización para hablar de esas interacciones que genera el cuerpo con la máquina y otras sensibilidades a través de lo sonoro.
Como resultado, en la muestra constan proyectos individuales y en grupo, como la “Selección de obras audiovisuales”. “Tenemos varios medios –videoartes, cortometrajes, videos musicales– de las diferentes clases, porque los profesores en Arte y Tecnología tenemos nuestras experticias y alineamos nuestras clases a esos conocimientos, de allí que en la muestra haya diversidad de medios tecnológicos”, manifestó la alumnus de pre y posgrado de la UArtes.
Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Tyrone Maridueña/Dircom.







