Obra de la compositora Adina Izarra en medios digitales de México y España

En las ediciones online de “Vanguardia MX” y “Estrella Digital”, de España, se publican dos artículos donde se destaca el trabajo de la compositora Adina Izarra, docente de la Escuela de Artes Sonoras y coordinadora de la Maestría en Composición Musical y Artes Sonoras de la Universidad de las Artes.

El de Vanguardia MX es de la autoría del escritor, ensayista y periodista mexicano Gerardo Segura. A su artículo lo tituló «Música antigua y el silencio» y lo inicia indicando que Adina Izarra ha vuelto la mirada a dos facetas de la música que le son particularmente atrayentes. Explica Gerardo Segura que, “por una parte está la música electrónica y electroacústica cuya práctica la inició durante su posgrado en la Universidad de York, Inglaterra, a mediados de los años 80. De entonces destaca Vojm (1988) para voz e instrumento electrónico, (en YouTube). Por otra parte está el cultivo de la música antigua. En YouTube está Dos miniaturas medievales, de 2008, con Jorge Montilla en el clarinete, y Sergei Pylenkov al piano”.

Con estas dos herramientas: música electrónica y el cultivo de la música antigua, Adina Izarra realiza intervención musical, señala Segura, invitando al lector a imaginar una obra del Barroco de 1650, escrita con los cánones de su época, ajustada a lo que se esperaba de ella, como se escribe la música de todas las épocas: apegándose a su tiempo.

“Una obra de 1650 escuchada 350 años después, será percibida de un modo muy diferente por un músico actual. Al escucharla Izarra advierte cómo potenciar su belleza, cómo matizarla, cómo fortalecer los acordes. Para conseguirlo, primero analiza las expresiones tímbricas de los instrumentos empleados en la obra antigua. Es decir, atiende a cómo suena el laúd o la vihuela, o el clavecín o la guitarra barroca. Luego explora los sonidos electrónicos armónicos y complementarios, y los modula por capas de sonido. Finalmente construye en torno a la obra antigua, un contrapunto, una ornamentación o una cadenza. Invito a la escucha de la intervención de la Suite en re menor (1682) del francés Robert de Visée (1652-1730) para guitarra y tiorba. En YouTube está como Re-mix de la suite en re de Robert de Visée, de 2007”.

Respecto a las composiciones de música medieval que cultiva la compositora nacida en Venezuela y establecida en Ecuador, el mexicano Gerardo Segura añade: “Lo primero que habrá que señalar es que la autora trata a los instrumentos antiguos como ‘objetos sonoros vivos’. Izarra no se plantea estudiar la técnica tradicional del tañido de una vihuela o un tiorba o un laúd. Frente a los instrumentos antiguos se presenta como una compositora contemporánea que domina las técnicas de interpretación contemporáneas”.

Para adentrarse en el mundo intervenido de Adina Izarra, el escritor y periodista invita a la escucha de Primer Zibaldone del 2013 para archilaúd y electrónicos. “El archilaúd, fue un instrumento de cuerda tañida del barroco. Según la página de la autora, el término zibaldone, es italiano y alude al cuaderno de notas o recopilación heterogénea de ideas. Izarra utiliza esta noción como metáfora estructural: la obra se organiza como un mosaico de fragmentos sonoros y texturales que dialogan entre sí sin una narrativa lineal. En YouTube está la espléndida versión de Rubén Riera en el laúd. El álbum es Red de Arte Sonoro Latinoamericano, ASLA, Vol. 4, del 2015”.

Segura manifiesta también que otra vertiente de Adina Izarra es la música tradicional, sin intervención ni electrónica. “Un hermosísimo ejemplo es la musicalización que hace de su lectura del cuento Luvina, del mexicano Juan Rulfo. Cómo sabemos este cuento narra la estancia de cierto matrimonio en un pueblo caracterizado por el viento constante, hasta que cierta noche el viento amaina. Cito: ‘Poco después del amanecer se calmó el viento. Después regresó. Pero hubo un momento en esa madrugada en que todo se quedó tranquilo, como si el cielo se hubiera juntado con la tierra, aplastando los ruidos con su peso… Se oía la respiración de los niños ya descansada. Oía el resuello de mi mujer ahí a mi lado: –¿Qué es? –me dijo. –¿Qué es qué? –le pregunté. –Eso, el ruido ese. –Es el silencio. Duérmete. Descansa, aunque sea un poquito, que ya va a amanecer’”.

Sobre ese fragmento, Gerardo Segura indica que Adina Izarra construye una obra simplemente excepcional e indica a los lectores que se encuentra en la plataforma de YouTube con la flautista argentina Beatriz Plana. Aquí el link: https://www.youtube.com/watch?v=aMjOeVY9oo4&list=RDaMjOeVY9oo4&start_radio=1

La publicación de Estrella Digital sobre nuestra docente y coordinadora de posgrado hace mención desde su titular de la fusión innovadora de música antigua y electrónica que la compositora realiza e indica de entrada: «En el vasto universo de la creación musical contemporánea, pocas figuras logran entrelazar la tradición y la vanguardia con la maestría de Adina Izarra. Esta compositora venezolana, cuya trayectoria se ha consolidado entre diversos paisajes culturales, ha forjado una identidad artística distintiva a través de una audaz fusión de música antigua y electrónica. Su obra no solo desafía las convenciones temporales, sino que invita a una profunda reinterpretación de cómo percibimos y experimentamos el patrimonio sonoro del pasado, inyectándole una vitalidad inesperada».

Se añade que, lejos de una aproximación purista o historicista, Adina Izarra aborda los instrumentos ancestrales con una mirada fresca y eminentemente moderna. «Para ella, un laúd barroco o una vihuela medieval no son meras reliquias, sino «objetos sonoros vivos» con un potencial expresivo aún por explorar bajo nuevas luces. Su interés no reside en replicar las técnicas de ejecución históricas, sino en comprender la esencia tímbrica de estos instrumentos para integrarlos en un diálogo con las posibilidades del siglo XXI. Por ejemplo, en sus interpretaciones de guitarra, adopta posturas y técnicas de digitación contemporáneas, buscando una sonoridad específica que se alinee con su visión artística, en lugar de imitar prácticas pasadas. Esta perspectiva la posiciona como una verdadera innovadora en la interacción entre pasado y presente musical».

El artículo de Estrella Digital señala también que el proceso creativo de Adina Izarra para entrelazar estas dos esferas es meticuloso y profundamente analítico. Su metodología implica un estudio detallado de las texturas y armonías de las composiciones antiguas. «Analiza con precisión los matices del clavecín o las resonancias de una tiorba, descomponiendo sus sonoridades originales. Posteriormente, explora el vasto espectro de la música electrónica y electroacústica, una disciplina en la que se formó en la Universidad de York a mediados de los 80, para identificar sonidos armónicos y texturales que puedan complementar y enriquecer el tejido sonoro histórico. A través de la modulación y superposición de capas electrónicas, Izarra construye contrapuntos, ornamentaciones o cadenzas que interactúan con la obra original, sin alterarla, sino transformándola en una experiencia auditiva expandida. Es una forma de «intervención musical» que busca potenciar la belleza inherente, añadiendo nuevas dimensiones de profundidad y resonancia».

«(…) La obra de Adina Izarra es un recordatorio de que la música es un lenguaje en constante evolución, capaz de absorber y transformar sus propias raíces para proyectarse hacia el futuro. Su habilidad para armonizar épocas y estilos no solo la posiciona como una compositora de vanguardia, sino como una visionaria que nos invita a escuchar el mundo de una manera renovada», concluye.

Aquí los links de ambos artículos:
https://estrelladigital.com.mx/cultura/adina-izarra-musica-fusion-antigua/
https://vanguardia.com.mx/opinion/musica-antigua-y-el-silencio-ID21008514

Texto: Edición Carmen Cortez/Dircom.

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