Frederick Estrella es Riwfred y propone que el arte y la moda coexistan, se contaminen y transformen mutuamente

Frederick Estrella se graduó en 2025 en la carrera de Artes Visuales de la Universidad de las Artes y desde entonces ha construido un lenguaje que insiste en borrar los límites entre disciplinas. Su tesis, “Riwfred Manifesto”, nació precisamente de esa urgencia: hacer que el arte y la moda no se observen a distancia, sino que coexistan, se contaminen y se transformen mutuamente.

El título del trabajo final con el que obtuvo la licenciatura, y que es su seudónimo artístico, Riwfred, significa Reasons I Want y lo adoptó porque se nombra desde la intención, pues cada letra condensa impulso, obsesión y dirección. “No es solo un alias, es una declaración; una firma que existe para tensionar límites, traducir deseo en forma y convertir cada aparición en un acto deliberado de significado”, explica.

El diálogo de Frederick Estrella se da por el estreno que hizo del primer look de su sexta colección de modas en los Premios REM de Sayce, un reconocimiento que la Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador hace año a año a los artistas, autores y canciones que dominaron los rankings de radio y plataformas digitales durante el 2025.

“Lucir el primer look de mi sexta colección no fue simplemente vestir una pieza: fue encarnar una declaración. Fue el momento en el que mi cuerpo dejó de ser soporte para convertirse en manifiesto, en una especie de performance donde la moda respira como arte vivo, algo que siempre admiré en figuras como Alexander McQueen, Lady Gaga y Thierry Mugler”, expresa el alumnus y también funcionario UArtes, pues hace poco tiempo se integró al equipo de la Dirección de Vinculación con la Sociedad.

Como artista, señala que, en su caso, no se trata solo de diseñar prendas, sino de producir obras que se activan en el cuerpo, que dialogan con el espacio y que tensionan la idea de identidad. “En ese proceso, he presentado tanto exposiciones individuales como colectivas, donde cada pieza funciona como un fragmento de un discurso más amplio: uno que habla de presencia, de incomodidad, de construcción del yo”.

En los Premios REM de la Sayce, efectuados el pasado 15 de abril, decidió debutar con The Weight of Almost, “una pieza que carga en sí misma una dualidad: la belleza y el peso de lo inacabado, de lo que está a punto de ser. La construcción del look parte de una tensión estética muy clara”, revela.

Añade que, por un lado, “hay una referencia al brutalismo contemporáneo visto en la relectura de Mugler Spring/Summer 2026 bajo la dirección de Miguel Castro Freitas, donde la corsetería deja de ser ornamento para convertirse en arquitectura corporal. Por otro lado, hay un eco directo de Alexander McQueen, específicamente de su colección Spring/Summer 2011 (look 21), donde las alas no son accesorio sino extensión simbólica del cuerpo. En mi caso, reinterpreté esa idea con alas sintéticas, construidas no para volar, sino para pesar”.

El proceso fue casi ritual, indica Frederick Estrella, quien durante cuatro días ejecutó la pieza desde cero, comenzando por el molde de su torso, realizado con vendas de yeso directamente sobre su cuerpo. “Fue un gesto íntimo y radical: históricamente había trabajado sobre el cuerpo de un muso, pero en esta colección decidí volver a tomar el protagonismo”.

Comenta que su madre participó en el proceso, lo que añadió una capa emocional que también habita en la pieza. Anota que cada ala fue adherida una por una, insistiendo en la repetición como acto de obsesión y precisión.

“El headpiece, una de mis partes favoritas, responde a una premisa clara: No me oculto en la moda, estoy gritando arte. Construido con foami, alas sintéticas y una diadema, fue diseñado con la intención de generar impacto, aunque también abrió espacio a la interpretación; muchos lo leyeron como orejas de conejo, cuando en realidad eran alas de águila. Esa confusión no me incomoda; al contrario, revela cómo el espectador también completa la obra”.

Conceptualmente, Frederick Estrella considera que el look propuesto funciona como una simbiosis: masculinidad y androginia dialogando dentro de un lenguaje de alta costura. “Es una exploración de cómo el cuerpo puede ser simultáneamente estructura y ornamento, fuerza y vulnerabilidad. Y, en ese sentido, esta colección se proyecta como una serie de torsos intervenidos, donde cada pieza será una variación de esta investigación inicial”.

El artista asegura que el primer look fue apenas un sneak peek, un adelanto, “pero también una promesa: seguir construyendo desde el cuerpo, desde la tensión, desde ese lugar donde la moda deja de ser superficie y se convierte en discurso”.

Texto y fotos: colaboración de Frederick Estrella, cuyo nombre artístico es Riwfred. Edición: Carmen Cortez/Dircom.

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