Archivos en resistencia: diálogo colectivo para construir la “Memoria de las luchas de mujeres en Guayaquil y Ecuador”

Hacer memoria de manera colectiva de las luchas de mujeres en Guayaquil y Ecuador fue el propósito que congregó en la planta baja del Museo Nahim Isaías a lideresas comunitarias de varios sectores de la ciudad y de organizaciones de mujeres que con valentía decidieron alzar la voz frente a las violencias y otras adversidades.

El conversatorio “Memoria de las luchas de mujeres en Guayaquil y Ecuador” propició un compartir de experiencias con una comunidad universitaria y un público en general ávidos de conocer acciones invisibilizadas por el discurso oficial. Se realizó como preámbulo para la inauguración también en el Museo Nahim Isaías de la muestra “Archivos de Resistencia”, conformada por instalaciones sonoras, visuales y performáticas.

Cabe anotar que, ambas actividades se programaron en el marco del proyecto de vinculación con la sociedad de la Universidad de las Artes “Trayectorias de vida: puesta en valor de las historias de vida y organización de las mujeres en Guayaquil”, que bajo la dirección de la docente Ybelice Briceño y el acompañamiento de otros docentes y estudiantes UArtes se ha venido desarrollando en territorio y con lideresas comunitarias.  

Moderado por la activista feminista e investigadora independiente Liz Zihngri, en el diálogo participaron Ana María Goetschel, docente e investigadora de FLACSO; Cecilia Torres, fundadora del CAM (Centro de Acción de la Mujer), organizadora de los encuentros de Teoría Feminista de Ballenita; y Lourdes Peralta, activista social y miembro del Movimiento de Mujeres de Guayaquil en los 80 y 90. 

Como académica e investigadora, y ampliamente identificada con la temática de la cita, Goetschel sumó a las memorias sus indagaciones no solo en torno a la lucha de las mujeres y del feminismo ecuatoriano, sino al estudio mismo de la historia de las mujeres, el género y las diversidades. En el diálogo, y tal como ha citado en obras compilatorias de su trabajo, la académica advirtió de la necesidad de deconstruir los discursos oficiales que muchas veces simplifican, opacan u omiten estas luchas y resistencias.

La educación pública, el trabajo remunerado, la formación de redes intelectuales y el reconocimiento de derechos políticos y civiles son parte de los debates que han dado forma a las demandas feministas en el país. Su análisis también subrayó la participación de las mujeres en la esfera pública, la construcción de ciudadanía y la lucha por los derechos políticos

Cecilia Torres, por su parte, pidió antes de aportar a la memoria y compartir sus experiencias en la conformación del CAM, pidió un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los feminicidios. Haciendo suyas lo que señala la línea de tiempo, parte de una de las estructuras de la muestra “Archivos de Resistencia”, anotó: “Somos guerreros y guerreras de dos siglos, de las décadas finales del siglo XX y este primer cuarto del siglo XXI en que seguimos luchando por la justicia social, los derechos humanos y la igualdad”.

Como histórico Torres señaló al evento organizado por quienes son parte del proyecto de vínculo UArtes como histórico. “Nos convoca y reúne en la más noble de las universidades públicas de Guayaquil”, dijo, resaltando, además, el compromiso asumido de trabajar un tema supremamente importante como lo es la recuperación, la revalorización y la visibilización de la historia del movimiento de mujeres de Guayaquil en las décadas del 70, 80 y 90.

“Han abandonado el elitismo académico, lo hacen con metodologías participativas, buscando a las voces y los sentidos de los protagonistas. El mayor mérito de la Universidad de las Artes es fundir la academia con el pueblo y ponerse junto al pueblo”, expresó, admitiendo que el tema era una deuda pendiente del mismo movimiento de mujeres y de otras organizaciones sociales y políticas que no asumieron la tarea de documentar sus procesos.

Pidió aplausos para la UArtes y al equipo de docentes que lideraron el proceso de investigación interdisciplinario y comunitario. Reconoció, asimismo, la importancia y el aporte del trabajo de reconstrucción de la memoria social y consideró que su importancia radica en que “al revivirnos, al revisarnos, con esa fuerte potencia de la historia reciente, podemos reconstruirnos como movimiento social, articularnos con otros sectores afines y diversos, identificando y desatando los nudos que nos atrapan y separan”.

La tercera expositora, Lourdes Peralta, ponderó los esfuerzos para reunir archivos que retratan –como bien señalan– la lucha y la resistencia de las organizaciones sociales y, sobre todo, de las organizaciones de mujeres. Lamentó la falta de tiempo, dividido entre la tarea de la casa, los hijos, la preparación y la militancia, para sistematizar las acciones realizadas. Es una deuda del trabajo realizado entre los años 70 y 80, este último particularmente desde su experiencia. Pidió aplausos para Joaquina Álvarez, fundadora del Cristo del Consuelo.

Nada ha sido gratuito ni dado por gobiernos ni partidos políticos. Todo ha sido a base de lucha constante del movimiento de mujeres y del movimiento feminista, porque el feminismo en Ecuador se inició en Guayaquil, aseguró. “Vale rescatar esta memoria porque es una historia e instrumento que las jóvenes deben manejar para su actividad y actuar de ahora”. 

Resaltó la importancia de construir esta memoria ahora, porque desde los 80 se comenzaron a crear fuentes entre las mujeres pobladoras y los sectores intelectuales y académico para que todas encontraran una metodología de trabajo desde/con/hacia las mujeres. Que existía la necesidad de reconocernos como mujeres, de capacitarnos y formar promotoras; de participar en encuentros feministas latinoamericanos; de formar y extender redes nacionales, entre otros.

Lourdes Peralta se refirió también a la recuperación de la historia de un feminismo popular, pionero en Guayaquil y Ecuador; un feminismo vinculado a la vida cotidiana de las mujeres de los sectores populares; de construir puentes entre la lucha barrial, género y desigualdad; y de la memoria como herramienta para reconocer aprendizajes, estrategias y genealogías.

Al término de las intervenciones de las panelistas, la docente UArtes Ybelice Briceño agradeció a la audiencia por acudir al Nahim Isaías y compartió la emoción de ver que la cita se había convertido en un espacio de encuentro de distintas generaciones. También pidió a las otras docentes que integraron el equipo que hizo realidad varias de las propuestas del proyecto de vinculación con la sociedad que se pusieran delante del público para que las conociera, hubo risas y resistencias algo nerviosas por el protagonismo. El proyecto tuvo fases de investigación y creación, entre sus participantes están: Ana Carrillo, Analy de la Vera, Margarethe Tirado, Amaranta Pico, Mariuxi Ávila, Adela Vargas, Pamela Villarreal y María Isabel Pérez; con ellas, Virginia Zozaya, gestora cultural y facilitadora del taller de bordado.

Los resultados obtenidos de lo trabajado dentro proyecto de vinculación con la sociedad, como los talleres de fotobordado y bordado colectivo, están justamente en la muestra “Archivo de Resistencia” y sus propuestas expositivas, como podcat de testimonios y piezas sonoras. Hubo agradecimiento para las comunidades y sus líderes, así como a los equipos de la UArtes, a las organizaciones de diversos territorios de la ciudad e instituciones aliadas como el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer Guayaquil (CEPAM), el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) y el Movimiento de Mujeres Diversas en Resistencia.

El conversatorio dio paso a la inauguración de la exposición «Archivos de Resistencia», que es otro de los productos del proyecto de vinculación con la comunidad UArtes; se mantendrá abierta hasta el 1 de agosto, tendrá visitas guiadas y se desarrollarán actividades paralelas, como talleres y otras muestras.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Rocío Martínez/Dircom.

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