Sus practicantes preprofesionales experimentaron a partir de la forma hexagonal como metáfora del conocimiento
abierto, la potencialidad creativa de un territorio para la mediación pedagógica del lenguaje académico.
La iniciativa buscó despertar entre los asistentes esa chispa con propósito que emerge de un abordaje colaborativo para la resolución de un problema operativo. Para ello emplearon herramientas de la metodología de innovación hexagonal, cuidando el factor humano como el garante de la excelencia de los servicios que presta el Centro de Escritura Académica y Traducción (CEAT) de la Universidad de las Artes.
La Sala de Conferencias de la Biblioteca de las Artes fue el escenario de este «Co-laboratorio CEAT», una intensa jornada de cuatro horas dirigida por Claudia Furiati Páez, coinvestigadora invitada de la UArtes, con el respaldo de la Jefatura de la profesora Marelis Loreto Amoretti. Durante la actividad, los talleristas aceptaron el reto de trascender su rol tradicional de tutores para servir de «laboratoristas LEO» (Lectura, Escritura y Oratoria).
El co-laboratorio se fundamentó en el Hexágono de Innovación Pública (HIP), una metodología sistémica que conecta ideas, personas y proyectos mediante seis vectores de esta forma geométrica, orientados a abrir, entrecruzar, agilizar, experimentar, colaborar y amplificar procesos. Ella rige el Proyecto Laboratorios Bibliotecarios (LABBBs) del Ministerio de Cultura de España y sintetiza décadas de trabajo en innovación abierta y diseño colaborativo orientado al bien común dentro de territorios de mediación lectoescritora.


Como resultado de este encuentro, se identificaron nudos críticos en la administración de tutorías del CEAT, a través de un mapeo de esfuerzo e impacto, detectando que la elaboración manual de informes presentaba una duplicidad de datos demorando el tiempo de las tareas. En respuesta, los participantes codiseñaron una solución mínima viable basada en un prototipo de formulario integrado.
Esta arquitectura de datos permitirá que el registro de una tutoría alimente automáticamente los informes de sesiones y de fin de plan, asegurando que la tecnología trabaje a favor de la mediación pedagógica. Los resultados de esta fase beta se darán a conocer en el próximo semestre 2026 B.
Los 12 asistentes, entre practicantes preprofesionales y estudiantes exceatianos, reforzaron habilidades blandas como el pensamiento analítico, la orientación a los datos, la resolución de problemas y la vocación de experimentar. Todas las dinámicas cumplieron con la premisa grupal de que «sin el otro, el CEAT no tiene sentido».
Texto y fotos: Centro de Escritura Académica y Traducción (CEAT).







