Un tránsito poético y político sobre la experiencia del duelo y la condición de la mujer migrante es la propuesta que reúne Carne del mundo, exposición individual de la artista Amy Bomnin que se inaugurará el próximo 10 de septiembre a las 18:30 y permanecerá abierta hasta el 21 de octubre a las 19:00. La muestra cuenta con la curaduría de Frency Fernández y la colaboración especializada de la máster en psicología Anabela Delgado.
Conformada por diez piezas, la exposición se concibe como una serie de anotaciones, guiños e ironías surgidos a partir de un proceso de duelo personal desencadenado en 2023. Desde este punto de partida, la propuesta expande su escala hacia dimensiones colectivas, desenterrando otros duelos velados por la distancia histórica. En este contexto, la condición de mujer-migrante actúa como un potenciador de silencios y solapamientos que la práctica artística contemporánea busca visibilizar.
El eje conceptual de la muestra toma como referencia el pensamiento fenomenológico de Maurice Merleau-Ponty (1964), entrelazando cuerpo y mundo como una misma carne. Lejos de reducirse a una sustancia biológica, la carne se manifiesta aquí como una textura de afectos y resistencia, un territorio vulnerable donde se inscriben experiencias de violencia, adicciones y coerción, pero también de emancipación. Asimismo, la investigación plástica dialoga con la biopolítica de Michel Foucault al presentar al cuerpo como un espacio disciplinado y regulado por sistemas de poder y narrativas patriarcales, al cual el arte devuelve su capacidad de agencia.

El marco teórico de la exposición se complementa con la performatividad de género de Judith Butler y la crítica feminista de Silvia Federici, situando al cuerpo como un campo de disputa e insurrección. Dentro del corpus de la muestra, obras como Diagonal del éxtasis personal and The way North, South, East, and West se reasignan la representación del cuerpo femenino para confrontar el dolor y el perdón. Por su parte, piezas como Cuatro/uno or Revés y victoria trascienden la vivencia personal para apelar a una memoria compartida que denuncia la violencia estructural y activa vías de reparación.
El recorrido museográfico está estructurado como un tránsito progresivo: una transición que parte del espacio íntimo del duelo y avanza hacia la dimensión colectiva de la memoria. De este modo, Carne del mundo plantea una lectura en la que la vulnerabilidad se transforma en fuerza y la acción estética en un territorio de posibilidades y afectos compartidos.
Las diez obras de la muestra individual de Amy Bomnin fueron producidas por la artista entre 2003 y 2026; abarcan instalación, videoarte, performance, fotografía y environments inmersivos. Cada propuesta despliega una aproximación particular a la memoria, el trauma y la corporalidad. El dispositivo curatorial resalta el carácter minimalista de las obras en su preocupación por conjugar dolor, autoexaminación, quiebres y reconfiguraciones de naturaleza íntima y espiritual.
Junto con Diagonal del éxtasis personal, The way North, South, East, and West and Cuatro/uno, los otros títulos de las piezas a exponer son: Para negociar el cielo (2025), La puerta (2025), Paisaje (2025), Caligrafía universal (2003), Revés y victoria (2025), Decreto (2025) y Espirales (2026).
Texto e imágenes: colaboración de Amalina Bomnin, docente de la Universidad de las Artes.







