“La experiencia nos marcó. Fue multisensorial por la particularidad que tiene la Universidad de las Artes de trabajar en el desarrollo social a partir de las artes. La UArtes posee una sensibilidad que nos pone a flor de piel y que, en cada uno de los proyectos visitados, tanto en la Isla Trinitaria como en las Malvinas, evidenció esa presencia, esa pertinencia y ese posicionamiento que tiene en zonas vulnerables”.
Tania Zambrano, de la Universidad San Gregorio de Portoviejo (USGP), reseñó así vivencias compartidas con los estudiantes del Diplomado en Gestión de la Vinculación con la Sociedad, que la institución de educación superior manabita desarrolla con la Universidad de las Artes. La coordinadora pedagógica del programa de estudios visitó la UArtes con los diplomantes, que provienen de varias IES y zonas del país, quienes el sábado 17 de enero recibieron una clase presencial.
Correspondió al módulo “Proyectos de Vinculación con enfoque en Innovación” del diplomado, realizado en el marco de la Escuela de Vinculación que promueve la Red Ecuatoriana Universitaria de Vinculación con la Colectividad (Reuvic) y el apoyo de la Unión Latinoamericana de Extensión Universitaria.


“El diplomado cuenta con 122 participantes y casi el 50% de los alumnos asistieron a esta clase presencial que nos dejó a todos felices y nos devolvió a nuestras ciudades con las reflexiones profundas que se quería generar”, anotó Tania Zambrano.
Programada por la Dirección de Vinculación con la Sociedad UArtes, en coordinación con la USGP, la agenda tuvo como punto de partida un encuentro en la Sala de Cine del MZ14 Centro de Producción e Innovación, donde recibieron la bienvenida de Marcelo Leyton, director de nuestra VCS, y de la misma Tania Zambrano.
También hubo intervenciones de Ana Santos, de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y presidenta de la Reuvic; y de los doctores Saidel Brito y Andrey Astaiza, rector y vicerrector de nuestra institución, respectivamente. Se refirieron al trabajo en territorio y su importancia, a la participación de docentes y estudiantes, y a que esta función sustantiva de la educación superior –las otras dos son docencia e investigación– tiene un accionar que va más allá de un cumplimiento.






Acorde a la agenda, tras las indicaciones de Patricio Sánchez, funcionario de VCS UArtes, se organizaron dos grupos con igual número de destinos: uno hacia las Malvinas (en el Sureste de la ciudad) y la Asociación Hilarte (en el sector de Isla Trinitaria). El otro, igualmente, rumbo a la Asociación Hilarte y a la Fundación NiaKali (en el Trinipuerto).
En el primer destino se desarrolla el proyecto “PAZ: Pedagogías en artes para la transformación social”, cuyo director es el docente Jorge Tigrero y donde el estudiante Joao Rovayo conformó con niños y jóvenes del sector el grupo de danza MalviArtes. En el segundo destino se presentaron las acciones que lleva adelante el proyecto “La Esnaqui: Espacios Culturales de Paz y Convivencia”, dirigido por la también docente Mariuxi Ávila.
En ambos territorios hubo presentaciones y muestra de resultados de las actividades desarrolladas, como talleres de danza, teatro, pintura, literatura y fotografía. De regreso al MZ14, se presentó en el Salón Patrimonial la obra “Dafne: la libertad de un árbol”, cuyo director es Marcelo Leyton y sus intérpretes: los niños y jóvenes que integran el Gran Teatro de Monte Sinaí (GTMS), grupo que nació en el sector del cual tomó su nombre y cuyo proyecto pasó a llamarse luego “Bibliotricimoteca” y lleva varios volúmenes.


En la Sala de Cine se proyectó, posteriormente, un audiovisual del proyecto de vinculación con la sociedad “Pacha”, a cargo de Luis Páez, quien director de Formación Continua. En el sitio se propiciaron una retroalimentación y una plenaria. Al finalizar, tal y como lo describió Tania Zambrano al iniciar este texto, se pudo evidenciar cómo desde el arte se han suscitado transformaciones no solo en la comunidad como tal, sino en las personas de la comunidad. “Y la universidad se ha convocado a trabajar desde la vinculación con la sociedad para cumplir ese rol social, lo cual fue evidente. Fue una experiencia enriquecedora e impactante, fue una experiencia conmovedora. Nos sacó de nuestra zona de confort e invitó a reflexionar críticamente sobre nuestras propias prácticas en nuestras propias instituciones de educación superior”.
A todos quienes participaron en la jornada presencial, la experiencia los llevó a mirar la realidad social, a mirar cuál es el rol que cumplen las instituciones de educación superior. “Muchas veces estamos tan acomodados a lo cotidiano, al hacer menos, que nos olvidamos de la responsabilidad social que tenemos”, precisó la coordinadora pedagógica del diplomado, reiterando en que la experiencia fue multisensorial, gratificante, reflexiva, crítica y en un diálogo permanente. “Sobre todo, nos sacó de nuestro confort y nos incomodó y eso está bien, porque cuando nos incomodamos es la oportunidad para reaprender, avanzar y poder desarrollarnos”.



Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Ronny Ramos y Allison Laborda/Dirección de Vinculación con la Sociedad UArtes. Las imágenes recogen la jornada que tuvieron los estudiantes del diplomado en la Universidad de las Artes. Desde el arribo, en el que recibieron la bienvenida del rector Saidel Brito y del vicerrector Andrey Astaiza.







