Representación estudiantil en el OCS y la importancia de ser parte del cogobierno

Camila Farias, de la carrera de Literatura; Michelle Cárdenas (principal) y Jefferson Barragán (alterno), de Creación Teatral; Génesis Galarza, de Producción Musical y Sonora; Josheling Romo Leroux, de Cine; y Angie Ponce, de Artes Visuales, respondieron a la convocatoria para candidatizarse como representantes estudiantiles ante el Órgano Colegiado Superior (OCS) y tras el proceso de elección, desarrollado de manera telemática el 18 de marzo pasado, resultaron ganadores.

Acorde a la resolución emitida por el Tribunal Electoral (TE) de la UArtes el pasado 1 de abril, titulares y alternos entraron en funciones y el 8 del mismo mes tuvieron su primera sesión en el OCS; este 6 de mayo ellos recibirán sus credenciales por parte de nuestras autoridades y en esta entrega comparten sus opiniones y sentir en torno a lo que significa ser parte del Órgano Colegiado Superior en términos del cogobierno.   

Génesis Galarza, de la carrera de Producción Musical y Sonora, señaló que desde que ingresó a la Universidad de las Artes supo del OCS por compañeros que ya estaban graduados. Le manifestaron de la importancia del Órgano Colegiado Superior y le pareció interesante poder representar a los estudiantes. Siempre ha expresado lo que cree se puede mejorar, por lo que le motivó la idea de ser la voz de sus compañeros y buscar cambios positivos para todos.

La primera sesión del Órgano Colegiado Superior a la que asistió como representante estudiantil le resultó grata y le sorprendió cómo estas se desarrollan. “Es un espacio muy organizado y serio. Sentí que estaba en un salón de asambleístas, donde cada opinión tiene importancia y donde realmente se pueden tomar decisiones que beneficien a los estudiantes”.

Para Génesis, ser parte del OCS es tener la oportunidad de presentar propuestas para mejorar la escuela que representa. “También significa ser la voz de mis compañeros, escuchar sus necesidades y buscar soluciones para que existan menos problemas y quejas y una mejor experiencia estudiantil para todos”.

Camila Farias, de Literatura, señala haberse candidatizado al OCS por el fuerte compromiso y cariño que tiene y siente por la UArtes. Ante la necesidad de una mayor comunicación entre las autoridades universitarias y el estudiantado, le pareció importante establecer un vínculo directo que ayude a mejorar la calidad y la experiencia universitaria, anota, revelando una gran disposición por ayudar a construir una mejor vida universitaria.

De la sesión en la que se estrenó como miembro del OCS destaca la justa prudencia de seriedad, propia de las autoridades y de los temas que se abordan. “Me sentí integrada y con la disposición a ser escuchada por todos los miembros. Fue una grata bienvenida y espero seguir siendo partícipe de esta mesa de diálogo donde el bienestar estudiantil y la universidad sean puestos como prioridad máxima para todos”.

Ser parte del OCS es para Camila Farias sinónimo de responsabilidad y entrega. “Será un arduo camino, pero creo que lograré establecer un buen trabajo si todo se maneja con responsabilidad y con el respeto que tanto la universidad como mis compañerxs se merecen”.

Jefferson Barragán, de Creación Teatral, comenta que le motivó postularse ante el OCS porque la escuela y la carrera que cursa necesitaban representación y más aún en estamentos como el OCS. “Asumí la candidatura para dejar de ser tan ajenos a este tipo de procesos, sobre todo ahora que la escuela atraviesa por un par de cambios importantes”.

Tras la primera sesión como representante estudiantil ante el OCS, Barragán comenta que en el espacio “verdaderamente se debaten y toman decisiones importantes para toda la comunidad universitaria; me motiva a participar más en las siguientes (sesiones), aportando con sugerencias o argumentos en beneficio de la comunidad estudiantil”.

Para Jefferson Barragán, el OCS constituye una gran responsabilidad, “no solo en términos de puntualidad o asistencia, sino en lo que mi voz y voto respecta”.

En el OCS, Angie Ponce, de Artes Visuales, cumple su segundo periodo como representante estudiantil. “El primero fue un proceso de mucho aprendizaje. Al inicio me sentía un poco perdida tratando de entender cómo funcionaban las cosas y cuál era realmente mi espacio dentro del órgano colegiado. Se analizan temas complejos en torno al funcionamiento de la universidad y poco a poco voy entendiendo los procesos y comprendiendo la importancia de estar ahí como representante estudiantil”.

Esa experiencia la marcó mucho e hizo darse cuenta de que sí se puede aportar y que la participación estudiantil tiene valor. “Por eso decidí volverme a postular, sentí que aún tenía cosas por hacer, pero ahora con más claridad, seguridad y ganas de hacerlo mejor”.

Antes de estar en el OCS, Angie Ponce confiesa que lo veía como algo distante, “casi como un espacio al que uno no tiene acceso o funciona lejos de la realidad estudiantil. Ahora lo veo como un espacio más cercano y humano. Ser parte del OCS significa poder llevar temas y experiencias de los estudiantes a un lugar donde realmente se toman decisiones importantes. También me hizo entender que no todo es inmediato, que los cambios toman tiempo, pero que estar ahí ya es una forma de construir”.

La estudiante indica que la primera sesión de su segundo periodo en el OCS la vivió diferente. Ya no llegó con nervios o dudas, sino con más tranquilidad y confianza. “Fue un momento que me hizo mirar atrás y reconocer cuánto he crecido en este rol. También me motivó a seguir involucrándome con más responsabilidad. Me alegra ver a más estudiantes asumir este cargo. Sé que no es fácil, hay momentos que pueden ser muy interesantes y otros no tan divertidos, además de que exige tiempo y compromiso. Por eso dar ese paso es un acto de valentía. Las palabras de apoyo y el acompañamiento de todos los que formamos parte se sienten como un gran alivio en ese primer momento”.

Josheling Romo Leroux, estudiante de la Escuela de Cine, considera que para generar un cambio real es necesario estar en los espacios donde se toman las decisiones. Las críticas y los vacíos en la experiencia estudiantil solo se transforman si se pasa de la queja a la gestión. “Por ello, decidí no ser solo la voz que represente el descontento, sino convertir nuestras necesidades en planes de trabajo que garanticen que la experiencia académica en cine está siendo escuchada y atendida”.

De la primera sesión del OCS a la que asistió como representante estudiantil pondera el grato recibimiento que les dieron sus demás miembros. “Me entusiasma saber que existen mecanismos democráticos que permiten al estudiantado ser partícipe de decisiones que impactan directamente en nuestro presente académico y, por ende, en nuestro futuro campo laboral”, manifiesta Romo Leroux.

Como artista en constante formación, para la alumna de Cine ser parte del OCS es “asumir con responsabilidad tener voz y voto en las decisiones que definen nuestro futuro académico”.

Michelle Cárdenas, también de Creación Teatral, lamenta que la comunidad estudiantil de Artes Escénicas no tenga el deseo de asumir su rol y participar para ser parte del cogobierno. Hay mucho desconocimiento de las decisiones importantes que se toman y de cómo influyen a la universidad y a nuestras carreras. “Ser parte me da voz. No a mí, sino a mi escuela y eso me hace asumir mucha responsabilidad. (…) Quisiera en algún momento organizar reuniones con los compañeros de Danza y de Creación Teatral para poner en conocimiento el valor que tiene estar en el OCS, que sepan de cómo se toman las decisiones, de lo que se analiza, debate y concluye”.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Tyrone Maridueña/Dircom.

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