En su reapertura, Ría recibió a los niños con un “Baúl literario y artístico”; la sala de la biblioteca UArtes tiene novedades

“Seré una estrella fugaz”, el premiado cuento infantil ecuatoriano escrito e ilustrado por Lisa Torske que Jacqueline Loor leyó en el espacio “Baúl literario y artístico”, fue la primera actividad que la Biblioteca de las Artes desarrolló en su Sala Ría el día de su reapertura.

El protagonista de la historia es un niño muy curioso que imagina su futuro libremente y explora el mundo a través de los sueños. Para los pequeños usuarios que acudieron el pasado 30 de mayo con familiares o cuidadores al espacio que la biblioteca de la Universidad de las Artes les creó, los cambios realizados en la infraestructura los animó a recorrerla.

Así, fueron descubriendo que el piso tiene otra textura y que brilla, que las paredes lucen nuevos colores y que hay áreas estratégicamente reacondicionadas para jugar, explorar y compartir con mayor comodidad y seguridad. “Es solo el comienzo de muchas sorpresas que hemos preparado”, mencionó Adriana Coloma, una profesional en arte-educación, museos y gestión cultural que está ahora al frente de la Biblioteca de las Artes.

Fueron tres los meses en que la Sala Ría cerró sus puertas, lo cual no impidió que los pequeños lectores acudieran con sus padres a los otros pisos de la Biblioteca de las Artes, cuyas estanterías son abiertas.

Sobre las adecuaciones realizadas, la directora del repositorio UArtes reiteró que el cambio del piso era necesario para evitar que, debido a las fisuras, los niños y niñas pudieran tropezar y caer. “Readecuar Ría significó una implementación ardua porque se debió sacar todo el material y mover el mobiliario”, expresó, revelando que en un par de semanas estará instalada la bebeteca. Se trata de un espacio pensado para los bebés y es mucho más sensorial”.

Los padres o sus familiares podrán acudir con ellos, pues está dedicada a niños y niñas de 0 a 8 o 12 meses; en el suelo se colocará una colchoneta donde poder recostar a los bebés y ellos puedan también sentarse y gatear. La Sala Ría concibió el área pensando en la exploración de la caminata, que sucede más o menos alrededor del año.

Como es un área más sensorial también habrá recursos coloridos. Dependiendo de los meses, añadió Coloma, el ojo humano se va acostumbrando a los colores, entonces hay que proporcionar elementos que permitan ese descubrimiento.

“Tenemos libros sensoriales y materiales que están en ese sentido; no son libros de lectura, sino para el proceso de juego y de los sentidos”, dijo. La Sala Ría ha concebido el espacio porque se ha podido detectar que hay madres que encuentran el espacio como un refugio en la ciudad. “De mi experiencia materna, la época en que más estuve en las bibliotecas infantiles fue cuando mis hijos eran bebés; hay momentos en que por salir de casa u otros factores se necesita de espacios de convivio y cuando estos tienen las condiciones, se siente seguridad”.

Coloma subrayó que la UArtes pensó en mejorar los espacios de la biblioteca para convocar a las familias y sea también un punto seguro en la ciudad, que muy pocas veces se encuentra, principalmente cuando son bebés.

En RIA, los libros de estantería abierta están determinados y recomendados por edades. “Tenemos desde 0 a 5 años y hay publicaciones que son más ilustradas para que la lectura con los niños sea más dinámica y más ilustrativa. Contamos con material más sensoriales, imágenes para que los bebés las toque y tenga esa aproximación al objeto”.

La reapertura de la Sala Día coincidió con el mes del niño. “En las cuentas de redes sociales de la Biblioteca de las Artes hemos estado recomendando libros para las infancias y a inicios de julio haremos la inauguración de una exposición que va a hablar sobre los océanos, así iremos implementando propuestas para convocar a las familias en general.

La Biblioteca de las Artes será sede del XXVII Congreso Internacional de Ecuatorianistas, actividad de la Asociación de Ecuatorianistas que se realizará del 16 al 19 de junio y de la cual la UArtes es anfitriona.

Adriana Coloma anotó también que la biblioteca está próxima a lanzar la Convocatoria Alumni para tener, hasta febrero próximo, una variedad de talleres dictado por nuestros graduados y que en el primer piso se implementará una galería continua para generar exposiciones.

Mencionando los cambios realizados, la directora de la Biblioteca de las Artes reveló que en la Sala Ría y todas las áreas del repositorio UArtes se hizo cambio de equipos tecnológicos con el objetivo de mejorar las experiencias de consulta, estudio e investigación.

“En el primer piso, las nuevas computadoras ya están habilitadas para el uso de la comunidad interna y externa; en el segundo y tercer pisos, se renovaron equipos para las áreas de consulta y las cabinas de investigación, ampliando las posibilidades de trabajo académico. Los funcionarios tienen, igualmente, nuevas computadoras porque la idea es mejorar el servicio a la comunidad universitaria y público en general.

En las estanterías de libros también se hicieron modificaciones, pues toda la colección de música estará en el segundo piso donde se hará, para julio próximo, la reinauguración del fondo del compositor ecuatoriano Mesías Maiguashca. “La idea es que tenga una lógica más orgánica por todos los que van a investigar allí”.

Al tercer piso, en cambio, está trasladando toda la colección de cine, donde habrá también teatro y danza. “Estamos haciendo unos movimientos en estantería para que se genere un espacio reconocible por los investigadores, estudiantes y docentes”.

Asimismo, como cambios, Adriana Coloma mencionó que donde estuvo la librería Rita Lecumberri del Fondo de Cultura Económica (al ingreso de la Sala Ría), se instalará un Fab Lab para niños y jóvenes. Lo manejará la Escuela de Artes Visuales y tendrá talleres y actividades puntuales direccionadas para mantener proximidad con la juventud.

En su visión, la directora de la Biblioteca de las Artes dijo que hay propuestas que se irán fortaleciendo, como la colección de cómic y manga, que buscan con frecuencia las infancias que nos han visitado. “Nuestros espacios son abiertos, dinámicos y de escucha activa, pues escuchamos las necesidades de quienes nos visitan. (…) Seguimos trabajando para ofrecer espacios más cómodos, accesibles y equipados para toda nuestra comunidad”.

Texto y foto: Carmen Cortez/Dircom. Imágenes, tomadas de la cuenta de IG de la Biblioteca de las Artes.

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