“Guardianas de saberes” es un proyecto de vinculación con la sociedad de la Universidad de las Artes que trabaja de manera conjunta con las escuelas de la Secretaría de Educación Intercultural Bilingüe y Etnoeducación (SEIBE). Este año intervinieron las unidades educativas Luis Pauta Rodríguez, Eduardo Kingman y Richard Burgos Suárez, ubicadas en los sectores Isla Trinitaria y Monte Sinaí de Guayaquil, indica Ana Carillo, quien junto con Mayra Estévez –ambas docentes del Departamento Transversal– llevaron adelante un proceso de formación de formadores.
Estuvo dirigido a los profesores de las mencionadas unidades educativas, nombradas en 2017 por el entonces Ministerio de Educación (hoy Ministerio de Educación, Deporte y Cultura) como Guardianas de Saberes. Ana Carrillo, directora del proyecto de vínculo UArtes, precisó que en porcentaje considerable existe población afrodescendiente en esas escuelas. Añadió que Mayra Estévez recolectó y trabajó en conjunto con los educadores la memoria de sus procesos formativos y de los territorios donde están asentadas las escuelas.
Lo hicieron mediante podcast y para ese propósito desarrollaron un curso de 40 horas de duración. El diálogo con InfoUArtes se dio justamente el día en que, en un emotivo acto, entregaron en la Biblioteca de las Artes los certificados de participación a los profesores. Junto con Ana Carillo y Mayra Estévez asistieron el director de la Zonal 8 del Sistema de Educación Intercultural Bilingüe y la Etnoeducación, Franklin Quishpe, y la analista de esa dirección, Rocío Gualán, así como Luis Páez, director de Formación Continua, y el estudiante de Producción Musical y Sonora Gilson Asqui, en sus prácticas preprofesionales.


“Estamos cerrando este primer curso de formación”, refirió Carrillo, detallando que son tres los procesos de trabajo del proyecto de vinculación “Guardianas de saberes”. “Con agrupaciones comunitarias, como las Guardianas del Río Santiago, con quienes hemos registrados cantos que son propios de ellos para luego replicarlos en las escuelas donde trabajamos. En otras escuelas estamos haciendo tres semilleros de marimba y trabajamos, paralelamente, con sus profes. Y los podcast, que también son parte de la iniciativa, la cual nos acerca a la parte más digital”.
La capacitación con los docentes tuvo también la finalidad de reconocer la valía de su trabajo en los territorios. Ellos tienen muchísimo conocimiento sobre lo que pasa en estos barrios con los niños y las infancias y también cómo ellos están trabajando la tradición misma y cómo se va haciendo un proceso de transmisión intergeneracional. “Lo primero es capacitarles en podcast u otros materiales sonoros porque la idea es entregarles ciertas herramientas comunicativas y estéticas que luego puedan replicar en sus escuelas con los niños”.
La docente Mayra Estévez anotó que el taller impartido, titulado “Geografías de la memoria”, apuntó a poner en una clave contemporánea las historias que están ocurriendo y que han venido forjando los procesos de la docencia. “Cuando empezamos el proyecto ‘Guardianes de Saberes’ me di cuenta de que no estaban pensando en el sistema de docentes y pensé que ellos necesitan un lugar. Entiendo que es la primera experiencia que se tiene con docentes y con este cuerpo de colegas que están, al fin de cuentas, atendiendo infancias y juventudes. Tienen esta labor tan importante como lo es la pedagogía y pensar la memoria. Más aún en un sistema como la educación intercultural bilingüe”.


Pensó en el podcast como un dispositivo contemporáneo, que ha ido tomando muchas formas. “Es sinónimo de una cantidad de compendios de lo que es un dispositivo cultural. A los colegas con quienes he podido compartir el taller les he dicho que el dispositivo puede ser cualquiera, pero lo importante es que pensemos en la memoria. Ha sido un ejercicio de esa naturaleza y los resultados han sido muy importantes, interesantes y potentes”, refirió Estévez.
Agregó estar convencida de haber logrado una vinculación muy estrecha con las y los profesores que están en primera fila y, además, en varios complejos donde están llevando a cabo su tarea educativa. “Pudimos contar con siete podcast estructurados, más o menos de entre unos 5 a 8 minutos, donde cuentan las historias de las unidades educativas, del barrio y de la comunidad con sus propias voces, narraciones y guiones”.
“Fue un largo proceso de ocho semanas de construcción y, sobre todo, una reflexión sobre la memoria y la importancia de pervivir en esta ciudad tan bella como Guayaquil desde unas voces en específico que ven de otra manera los relatos históricos, siempre dominantes, que ponderan ciertas narrativas en detrimento de otras. La idea de la autorrepresentación jugó mucho también en términos del proyecto”, dijo Mayra Estévez.

La docente e investigadora consideró impresionante la forma cómo se empezó a narrar la ciudad de otra manera. “Por ejemplo, de cómo a veces la monumentalidad de las ciudades olvida la piedra con la que fue forjada. Salieron, entonces, esas historias que al fin de cuentas viven en este palimpsesto de ciudad. Por ejemplo, el malecón, lo que ocasionó su geografía, su posterior reestructuración y cómo fue habitarlo como un lugar de encuentros mucho más abierto y habilitado en lo cotidiano”.
Otro tema fue la valía de las y los docentes en términos de establecer su trabajo como pedagogos y pedagogas dentro de un contexto complejo como el que estamos viviendo. Sin embargo, siempre colocando la relación estudiante-docente como ese vínculo necesario para seguir forjando una ciudad más equitativa y equilibrada. “Hemos podido transitar una cantidad de historias de las propias unidades educativas, de la memoria también, de algunas reconstrucciones de esta vida cotidiana como, por ejemplo, en el seno de ciertos grupos de población afroguayaquileña”.
Fueron siete los capítulos de podcast en los que trabajaron y se aspira colocar en una página web donde se habilitará todo el proyecto de “Guardianas de Saberes”. “Será como contar con un acápite de geografías de la memoria y seguir construyendo. El dispositivo es el podcast, pero puede, en realidad, ser un objeto, una imagen, un videoarte, una experimentación sonora. Puede ser el dispositivo siempre y cuando la lógica sea contarnos desde las experiencias propias en el ámbito de esta necesaria y urgente posibilidad de la autorrepresentación, porque a veces quedan las voces muy desplazadas, es también hacerse cargo de hablar de las realidades”.
Texto y fotos: Carmen Cortez/Dircom.







