UArtes titula nueva cohorte de másteres

La Universidad de las Artes graduó hoy, viernes 21 de agosto, a una nueva cohorte de magísteres, en los programas de posgrados en Artes Escénicas, Escritura Creativa, Composición Musical y Artes Sonoras, Artes Visuales y Nuevos Medios, Gestión de la Cultura y de las Artes y Políticas Culturales y Gestión de las Artes.

El acto tuvo lugar en la Plaza Pública del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes. Lo presidieron los doctores Saidel Brito, rector; Yulianela Pérez, vicerrectora académica; y Andrey Astaiza, vicerrector de Posgrado e Investigación en Artes; la directora de la Escuela de Posgrados, Ana Gabriela Rivadeneira; y los coordinadores de las maestrías en Artes Visuales y Nuevos Medios, Ilich Castillo; Composición Musical y Artes Sonoras, Adina Izarra; y Gestión de la Cultura y de las Artes, Ángela Arboleda.

A los 35 magísteres que asistieron a recibir sus respectivos diplomas (la cohorte fue de 42 graduados en total) los acompañaron sus familiares y amigos, docentes y funcionarios UArtes, compartiendo en conjunto la emoción del momento. La magíster Verónica Orellana, secretaria académica, fue quien condujo la ceremonia, que inició con el ingreso de las autoridades universitarias y de los protagonistas de la celebración: los graduados.

El Himno Nacional del Ecuador y de Guayaquil, al cierre del evento, lo interpretaron los estudiantes de la Escuela de Artes Sonoras Carlos Vásconez y Cristian Ibarra, integrantes de La Rondalla UArtes que dirige el docente Omar Domínguez, quien los acompañó en el piano (foto sobre estas líneas).

No fue la única intervención musical que le dio a la graduación su peso artístico. Antes de iniciar el acto, estudiantes UArtes dirigidos y acompañados por sus docentes se ubicaron en la planta baja (el ensamble sinfónico) y el primer piso del MZ14 (trío eléctrico) para interpretar, de 09:00 a 10:00, composiciones que dieron la bienvenida al público. Entre ellos estuvieron Jordan Veloz, Santiago García y Carlos Loor, quienes junto al profesor Ricardo Miño compartieron estándares de jazz como “Days of Wine and Roses” y “Blue Bossa”.

Una vez iniciada la ceremonia, el músico, académico y ahora magíster José Miguel Gallardo brindó una parte de su proceso creativo a través de su álbum “Ternarios”, obra de cuatro piezas originales que reinterpretan el pasillo, expresión cumbre de nuestra identidad y tradición.

Intervino el vicerrector de Posgrados e Investigación en Artes, Andrey Astaiza, quien en su discurso reflexionó sobre el actual significado de cursar una maestría, asociándola al concepto de física “masa crítica” y utilizando la metáfora de unos carbones que tardan en encenderse, pero que luego generan un fuego irreversible, señaló que es “llegar a un punto donde ya no se puede volver a mirar el mundo de la misma manera”.

En su discurso, el doctor Astaiza, destacó que el camino de maestría no inicia en las aulas, sino en la inconformidad y en las preguntas fundamentales que se formulan los creadores, cineastas y gestores culturales al buscar transformar su entorno. Asimismo, extendió un reconocimiento al cuerpo docente —a quienes ahora definió como colegas de los graduados— por su acompañamiento constante y su paciencia pedagógica.

Al situar el rol de la universidad en el contexto regional, recordó la carga histórica de Guayaquil como un espacio de encuentro e integración americana. “La Universidad de las Artes es un puente entre Ecuador y América Latina. Desde aquí también se piensa, se crea y se construye una manera de mirar el futuro”, enfatizó.

Al cierre de su discurso, el vicerrector UArtes exhortó a los nuevos magísteres a trasladar sus inquietudes artísticas e investigativas hacia sus comunidades, recordando que el arte solo cobra sentido cuando se encuentra con la sociedad. “Quizás nunca tengan todas las respuestas y está bien. Lo importante es que algo ya se encendió, que ese fuego alumbre, caliente y convoque; el mundo necesita artistas encendidos por el arte”, concluyó.

Seguidamente, la secretaria académica leyó el Acta de Graduación y presentó el primero de los cinco videos de la memoria académica y artística de igual número de maestrías, procediendo luego de cada presentación a la entrega de los respectivos títulos de los programas de posgrados.

“En toda trayectoria académica existen momentos que merecen un reconocimiento especial. La excelencia académica es el resultado de la constancia, la disciplina, la curiosidad y el compromiso con el conocimiento. En esta ceremonia queremos reconocer de manera especial a los graduados que han obtenido los mejores promedios de la promoción 2026”, anunció Verónica Orellana, señalando a los graduados Alex Emilio Hincapié Palmezano y Carlos Washington Murgueitio Roa, de la Maestría en Composición Musical y Artes Sonoras, quienes alcanzaron un promedio de 10 sobre 10.

Los mejores puntuados fueron convocados a compartir sus impresiones sobre el camino recorrido y los desafíos que se vienen. Hincapié y Murgueitio compartieron el momento y de manera alternada. El primero agradeció a las autoridades universitarias, docentes, tutores y personal administrativo y de apoyo porque en conjunto hicieron posible sus procesos formativos. El segundo indicó que celebraban el logro porque hubo personas que sostuvieron nuestro camino con paciencia, confianza y generosidad. “Nuestras familias, mentores, amigos y seres queridos han estado presentes mucho antes de este día. Con su compañía aprendimos que ninguna obra nace únicamente del esfuerzo de quien la crea. Toda obra es también fruto del tiempo, del afecto y de la confianza de quienes caminaron a nuestro lado”.

También se mencionó a los compañeros de cohorte. “Este momento no es solo nuestro; es el reflejo de una comunidad que cree en la educación pública, en la creación individual y colectiva y en el poder transformador del arte”, dijo Hincapié, en tanto que Murgueitio invitó a fragmentos de las composiciones creadas a lo largo de esta maestría por quienes recorrieron este camino junto a nosotros. “En ellas permanece parte de la experiencia que vivimos juntos, y quisimos que también estuvieran presentes en este momento”.

Hincapié sostuvo que llegaron a la maestría cargando sueños e ideas para construir sus propias voces artísticas. “Nos sumamos a la corriente del conocimiento histórico con la gran oportunidad de ser la continuidad para las futuras generaciones”. Murgueitio acotó que, antes de crear, tuvieron que aprender a escuchar las ideas y preguntas que aún no tenían forma, pero que intuíamos se convertirían en obras capaces de expresarnos.

Mencionó Hincapié que la educación pública y de calidad les dio herramientas rigurosas de creación y pensamiento crítico. “Aprendimos que la obra no está aislada del mundo; resuena en quien la vive y nos transforma como colectivo”. Murgueitio anotó que el proceso tuvo momentos difíciles donde abandonamos versiones de las obras y de nosotros mismos. El mayor aprendizaje fue confiar en el proceso y entender que la creación nace cuando aceptamos que las dudas son parte del camino.

En una época líquida y efímera, dijo Hincapié “esta formación aporta permanencia y solidez frente a la fragilidad del tiempo. Nuestros conocimientos se convierten en un contrapunto de voces que resuenan con el pasado y se proyectan al futuro”. Murgueitio: “Hoy comenzamos un nuevo proceso con una forma de mirar el arte más consciente, crítica y abierta al diálogo. Crear hoy sigue exigiendo paciencia, responsabilidad y asumir que cada decisión deja una huella en la obra y en el creador”.

Al cerrar este ciclo, señaló Hincapié, “asumimos la responsabilidad de generar un conocimiento conectado y sensible a nuestra realidad. La creación debe mover sensibilidades hacia el bien común de la sociedad”. Murgueitio: La gran enseñanza para el futuro es conservar la capacidad de escuchar antes de responder, comprender antes de afirmar y seguir tomando riesgos creativos por ideas honestas.

En su discurso, el rector Saidel Brito destacó que más allá de un título de maestría, la graduación celebraba el tiempo invertido, el aprendizaje a través del error y la capacidad de transformación propia del artista. Inspirado en las ideas del escritor Vladímir Nabokov sobre la memoria y los detalles esenciales, enfatizó el compromiso social de los nuevos profesionales. “Tienen la responsabilidad de mirar profundamente aquello que incomoda, duele o desaparece, haciendo visible lo invisible en un mundo saturado de información”, señaló.

Asimismo, el doctor Brito reflexionó sobre el rol del arte como una herramienta contra la polarización política y el narcisismo social. Explicó que la práctica artística no busca dar respuestas definitivas, sino devolver el rostro humano a las estadísticas y permitir el disenso sin perder la empatía. Finalmente, exhortó a los graduados a alejarse de la autorreferencialidad, a visibilizar los relatos omitidos por la historia oficial y a mantener una constante disposición al desaprendizaje.

Con la entonación del Himno de Guayaquil, con los integrantes de La Rondalla UArtes, concluyó la ceremonia de graduación de los nuevos magísteres. Cabe indicar que durante todo el acto, las funcionarias de la Dirección de Acompañamiento al Éxito Académico (DAEA) Giovanna Ricaurte y Lila Morillo realizaron la interpretación simultánea en Lengua de Señas de los discursos e intervenciones en general.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Tyrone Maridueña: Dircom.

Comparte esta nota

Loading...