El poemario “La sed de las islas” no existe a nivel físico, pero la escritora Andrea Crespo compartió parte de su contenido en el Congreso Internacional de la Asociación de Ecuatorianistas, de cuya vigésima séptima edición la Universidad de las Artes fue sede y coorganizadora. Para la cita académica, la docente UArtes preparó una presentación en la que leyó en colectivo algunos de los 24 cantos que componen su proyecto de creación.
En colectivo, pues la acompañaron estudiantes, participaron una de sus pares en la Escuela de Literatura, María Paulina Briones, la comunidad universitaria y ciudadanía en general. El punto de encuentro fue la Plaza Pública del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes y el día, el último de una actividad que durante cuatro reunió a críticos literarios, escritores, historiadores, lingüistas, antropólogos y científicos sociales en un foro inter y multidisciplinario con ponencias, presentaciones de libros, conferencias magistrales y expresiones culturales y artísticas.

En diálogo con InfoUArtes, Andrea Crespo señaló que dentro del proyecto de creación que lleva adelante está desarrollando “La selva de las islas”. “Este poemario es un proceso de escritura en el cual se abordan algunas de las violencias por las que están atravesando determinados cuerpos en el Estado ecuatoriano y uno de los temas que aborda en gran medida son las desapariciones ejecutadas por el propio Estado”, anotó.
Agregó que su producción literaria en proceso “topa situaciones vinculadas con las violencias extremas, tanto del Estado como de grupos de delincuencia organizada, como lo que pasa muchas veces en barrios o en zonas calientes, por ejemplo, el incremento de violencia sexual contra niñas adolescentes y el tráfico de personas, entre otros”.
Andrea Crespo indicó que el pasado viernes 19 de junio se realizó una lectura en apoyo con las personas del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, quienes acompañan a Padres y Madres por Justicia y Reparación, que son los familiares de los desaparecidos. “Ellos llevan 33 casos oficializados, es decir, que el CDH lleva como respaldo, pero la cifra por fuera es que existen 51 familias hasta la fecha que por medio de los estados de excepción han perdido a sus familiares, incluidos casos de niños de 11 años, como el caso de los 4 de Las Malvinas. Hay menores y mayores de edad y un componente muy fuerte con adolescentes”.


Son casos de violencia de desaparición estatal porque a estos desaparecidos se los ha llevado la fuerza pública bajo la protección e impunidad de los estados de excepción. “El viernes 19 tuvimos la participación de la señora Roca, tía de un desaparecido desde el 2024, quien es la vocera de este comité de familias de buscadores y buscadoras”.
La escritora y académica manifestó que cuando se aborda a través del arte situaciones delicadas, como los desaparecidos y casos de asesinatos y de torturas, estén acompañadas de la voz de quienes realmente han quedado, que en este caso son los familiares. “Me siento muy agradecida porque la el día anterior a la presentación, los familiares en una reunión conocieron de las poesías y sentí que tenía el permiso de ellos para seguir adelante con el trabajo”.
En uno de los poemas, que Andrea Crespo llama también cantos, se menciona a los desaparecidos también “y como contábamos con la información de los 51 casos, se pidió a las personas que continúen el poema, leyendo el nombre de cada uno de los desaparecidos”.

En analogía con “La Odisea”
Con respecto al contenido de “La sed de las islas”, Andrea Crespo indicó que los señala como cantos a los poemas porque sigue la estructura de “La Odisea”, una de las obras fundacionales de la literatura universal y uno de los grandes poemas épicos atribuidos a Homero. Sus cantos dan cuenta de la vuelta a casa del héroe griego Odiseo (Ulises) tras la guerra de Troya. Esa fue la analogía con la que trabajó Andrea Crespo: la idea de volver a la isla.
“En ‘La Odisea’ quiere volver porque quiere encontrar un hogar, quiere volver a recomponer las cosas después de la guerra. En este caso, para mí lo importante de volver era indicar qué pasa con los que se quedan, qué pasa cuando crees que tienes que volver a un hogar, pero ese hogar ya no existe y cuando los que se quedan son quienes han estado padeciendo la propia guerra”.
Los 24 cantos o poemas de “La sed de las islas” tiene cada uno de ellos un proceso o un caso. No solo de una desaparición, sino de una búsqueda, de una situación específica donde el hablante lírico –que son unos padres que están navegando en unas islas– está buscando algo y no encuentra. Una sensación de hogar conformado. A qué Ítaca vamos a volver (en ‘La Odisea’ la isla griega que sirve como hogar, reino y destino final del héroe Odiseo), si Ítaca, que sería el sinónimo de patria u hogar seguro, ha sido devastado. En este caso, es el propio Estado que se ha encargado de devastar nuestro hogar, entonces es un poco esta herencia.
Texto y foto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Escuela de Literatura.







