“No investigación. No guiones ni escaletas. No reuniones con los personajes. Rodar la cámara por ti mismo. Cubrir pequeñas áreas de manera profunda. Utilizar tomas largas. Rodar por el tiempo más largo posible. No proponer tema o visión hasta el proceso de montaje. No utilización de voz en off, intertítulos o música. Pagar por la producción uno mismo”. Son los diez mandamientos del cineasta japonés Kazuhiro Soda que no solo llamaron su atención, indica Marco Andrés Crespo Triana, estudiante de la Escuela de Cine, sino que lo motivaron a ponerlos en práctica en su proyecto de tesis.
La defensa de su trabajo final, previo a la obtención de la licenciatura, la realizó vía videoconferencia el martes 14 de abril de 2020. “Lo titulé ´El método observacional en el cine y su aplicación en la cotidianidad dentro del contexto rural del Ecuador´ y es, básicamente, la experimentación del llamado Cinema Directo, a través del uso de los 10 mandamientos de Kazuhiro Soda”.
Marco Crespo empleó el estilo y forma de hacer cine del director japonés en la película La zona rural montubia, la cual se encuentra en etapa de desarrollo y posproducción de sonido y mezcla, trabajo que retomará una vez que el país y el mundo superen la pandemia de la COVID-19. “Se rodó en Guayaquil y en un sector llamado Antonio Sotomayor, ubicado en Vinces, cantón de la provincia de Los Ríos. El personaje principal es oriundo de esa zona”, anota.
El ahora egresado revela que acontecimientos que pasaron en su vida al entrar al proceso de titulación y conocer la propuesta de Kazuhiro Soda en la proyección de una película suya en Nueva York, donde habló sobre su forma de hacer cine, reafirmaron los deseos de documentar la vejez de su abuelo. “Los mandamientos del cineasta japonés proponen una nueva visión al filmar, dando paso a la aventura y al descubrimiento de lo humano a través de lo cotidiano. Entonces, para mi investigación, quise implementar su forma de hacer cine a través de mi observación de la vejez de Don Vicente y todo lo que lo rodeaba”.
Fueron entre seis y siete meses los que Marco Crespo empleó para investigar y experimentar en las formas de hacer un cine que provenga de la periferia y que no estuviera centrado en lo “convencional” o “industrial”, en donde todo ya está sistematizado, planificado y estructurado.
Durante la sustentación de su tesis, Marco Crespo comenta que uno de los miembros del jurado le preguntó por qué utilizar esta forma de hacer cine en nuestro contexto. “Respondí que lo hice justamente porque no he visto casi ningún documental que se realice así en el país o en Latinoamérica, y creo que Ecuador tiene distintas realidades y contextos que pueden ser explorados a través del Cinema Directo”.
Seguir realizando producciones independientes es uno de sus planes a futuro, así como seguir un masterado en cinematografía, indica Marco Crespo. (La imagen es de su proyecto).







