A la Universidad de las Artes llegó con las expectativas de muchos, pero con la seguridad de que, a través de las Artes Visuales, podría dar rienda suelta no solo al talento, la imaginación y creación, sino a todas las inquietudes con las que creció y que dieron impulso a una muestra individual que fue la antesala para su defensa de tesis, último peldaño de una carrera que la apasiona y sigue cuestionándola.
Damaris Vite inauguró su exposición el pasado 18 de febrero en la Biblioteca de las Artes. La tituló “Estructuras Afectuales. Intertextualidad y disonancia en las vivencias afectivas” y para su apertura contó con el acompañamiento de sus compañeros de aulas y familiares.
Para el texto de sala, la estudiante escribió que “Estructuras Afectuales” marca el inicio de una exploración en torno a las vivencias afectivas de la niñez, escrudiñando cómo los apegos simbólicos se inscriben en los objetos, gestos mínimos y narrativas intimas que configuran modos específicos de habitar el mundo.

Señaló también que su muestra se articulaba a partir de la instalación como un dispositivo sensible que activa, en el espacio, materiales y formas vinculados a la experiencia personal. Lejos de una disposición neutra, cada elemento opera como un detonante de sentido, poniendo en tensión memoria, afecto y cuerpo.
Desde una mirada introspectiva, Damaris Vite indicó que su muestra indagaba en las estructuras sociales y las ideologías conductuales heredadas del núcleo familiar, evidenciando su incidencia en la construcción del imaginario. “Un imaginario que se configura a partir de la relación con el objeto transicional y del animismo que se gesta en la infancia, donde lo inanimado se inviste de afecto y presencia. Es desde ese umbral que la exposición intenta dar forma a aquello que, de manera inconsciente, nos atraviesa”, explicó.
Agregó que las capas de significado de su propuesta expositiva partían de lo biográfico, cultural y afectivo, permitiéndole comprender la memoria como un campo de fuerza donde lo aprendido y lo vivido establecen un tejido encarnado que continuamente dialoga en la adultez. “En este desplazamiento temporal, la mirada del presente retoma aquel gesto primario para comprender las fuerzas que sostienen la dimensión afectual de las obras”.



En diálogo con InfoUArtes durante el recorrido que hizo de su muestra tras inaugurarla –y en cuya tutoría intervino el docente José Andrade–, Damaris Vite dijo que “Estructuras Afectuales” constituía para ella un ejercicio intertextual entre la genética y la adulta que ahora conserva, pregunta y reconfigura su mundo. Agradeció a los presentes por acompañarla en la presentación artística de su proyecto de tesis y recorrer sus estructuras, las que de algún modo, forma o fondo pueden ser también parte de la escritura.
La investigación y el análisis de la obra arrancó en el 2022, contó, revelando también que inició la carrera en pintura básica y fue un barquito de papel que le pidieron elaborar el que marcó los comienzos de “Estructuras Afectuales”, pues no sabía cómo hacerlo y aprendió para prevalecer el aspecto de la figura paterna en su casa. Lo laboral alejaba a su progenitor, quien era el único que enfrentaba la economía del hogar. Anotó que ahora que es madre lo comprende más y que, pese a no haber estado, siempre sitió admiración y respeto por su papá, quien junto a su mamá y su suegra iban atentos a las descripciones de cada una de sus obras.
Texto y fotos: Carmen Cortez/Dircom.







