“Salud Mental y Justicia Social”, charla de la Fundación Promover en la UArtes que ahondó en el síndrome de burnout

En el marco del Día Mundial de la Justicia Social, celebrado este 20 de febrero, la Universidad de las Artes organizó, a través de su Dirección de Talento Humano, la charla informativa “Salud Mental y Justicia Social”, misma que estuvo a cargo de la Fundación Promover, una organización que lleva más de 15 años trabajando en el empoderamiento de derechos de los grupos de atención prioritaria.

La salud mental y la justicia social se relacionan, dijo Cristian Benítez, presidente de la fundación. Se enmarcan en garantizar el acceso a espacios más seguros. En estos figuran los educativo, familiar e incluso laboral, los cuales deben garantizar un desarrollo integral y un comportamiento que beneficie a la sociedad como tal.

En este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) se enfoca en la temática de salud mental laboral porque el 23% de la población mundial se ve afectada en este ámbito, así como en lo emocional y sentimental. “Con la UArtes programamos esta charla con el personal docente y administrativo para que conozcan e identifiquen qué circunstancias existen en el tema de la salud mental; el síndrome de burnout identifica esta problemática para quienes lo estén enfrentando busquen ayuda”.

Benítez indicó que la Fundación Promover trabaja con enfoques de formación de programas educativos que ayuden a fortalecer la salud mental en diversos ámbitos. Del mencionado síndrome de burnout (también llamado síndrome del trabajador quemado) fue el psicólogo David Suescum quien lo abordó. El especialista fue uno de los cuatro ponentes que tuvo la cita y en su intervención explicó que así se define al desgaste profesional, un estado de agotamiento físico, mental y emocional crónico derivado de un estrés laboral inmanejable.

La OMS lo define como un fenómeno ocupacional que se caracteriza por fatiga extrema, actitud cínica/distante hacia el trabajo y baja realización personal, y que se asocia a exigencias altas y falta de control. Apoyado en diapositivas, Suescum reveló que las principales manifestaciones del síndrome de burnout son agotamiento, fracaso e impotencia, baja autoestima, poca realización personal, estado permanente de nerviosismo, dificultad para concentrarse, comportamientos agresivos, dolor de cabeza, taquicardia, insomnio, bajo rendimiento, absentismo laboral, aburrimiento, impaciencia e irritabilidad y comunicación deficiente”.

Explicó que existen diferentes escalas o sistemas de medida para detectar el desgaste profesional y que el síndrome de burnout debe abordarse de forma global con iniciativas que incluyan desde cambios organizativos en la empresa hasta el tratamiento psicológico en el plano individual, el cual debe centrarse en aspectos como la psicoeducación y autoconocimiento, a fin de aprender y afrontar el estrés, ajustar las expectativas a la realidad, mejorar la autoestima, trabajar la resiliencia y las actividades como hábitos saludables.

Señaló también la alimentación sana y la práctica regular de ejercicio físico, las cuales son formas de afrontar el estrés y contribuyen a la salud mental.

“Este tema del agotamiento y del desgaste físico y psicológico lo hemos visto en profesores y docentes, no solo de la educación superior, sino en escuelas y colegios”, precisó Cristian Benítez. Mencionó que a raíz de la pandemia por COVID-19 se ha venido registrando un sobre agotamiento y sobre trabajo. “Tuvimos que aprender a identificar y realizar nuevas estratégicas de comunicación estudiante-profesor y profesor-estudiante. Y ahí nació nuestro tema de dualizar la clase presencial y la clase virtual”.

Agregó que dejamos de tener nuestro espacio seguro en casa porque lo saturamos de trabajo al momento de llevarlo a la era virtual. De allí que con la charla se buscó tratar de canalizar e identificar qué puedo escoger yo. “¿Será que estoy trabajando con un plan de trabajo apropiado o el trabajo está apropiándose de mis espacios y de mis tiempos?”, cuestionó Benítez, haciendo hincapié al tema de la salud mental laboral.

Junto con el MSc. David Suescum, que se refirió ampliamente al síndrome de burnout, en la charla informativa también participaron la psicóloga Elizabeth Tapia, directora de Cognitus, centro especializado en salud mental en Ecuador, quien dio pautas de cómo mejorar y canalizar los problemas en el ámbito laboral desde una salud mental propositiva.

La magíster Madeleine Caranqui trató la comunicación asertiva, enfocada a cómo mejorar el diálogo entre compañeros de trabajo, proveedores, maestros y alumnos.

Cabe anotar que, en su participación, Cristian Benítez también realizó dinámicas grupales de sensibilización y de motivación físico-motriz, puesto que –como manifestó– todo está conectado (la mente y el físico) al momento de abordar una problemática que afecte nuestra salud mental.

Texto y fotos: Carmen Cortez/Dircom.

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