El corto documental que dirige la alumnus de Casa Grande María Daniela Astudillo y cuya protagonista es la docente titular de la Universidad de las Artes, María Fernanda López, se estrenará mañana, viernes 14 de agosto, en el Cine del MZ14 Centro de Producción e Innovación. La proyección de “Mafo López: Un museo sin reglas” se da en la XII edición del Festival Internacional de Cine de Guayaquil (FestiCineGye), de la que somos una de sus sedes; la cita arrancó el 12 de agosto y presentará –hasta el 22– 93 películas de 30 países.
Organizado por la Fundación FestiCineGye y dirigido por Marlon Freire, el festival propone –junto con las proyecciones nacionales e internacionales– encuentros con realizadores, actividades académicas y espacios de formación que convierten nuevamente a Guayaquil en uno de los principales escenarios del cine independiente en Ecuador.
En sus categorías constan largometrajes, cortometrajes y apartados especiales y formativos. En este último rubro: cortos universitarios, colegiales y videoclips, consta justamente el que retrata a Mafo López tanto en sus investigaciones entorno al arte urbano como las actividades académicas a nivel local, nacional e internacional que ha impulsado y tomado parte.
Igualmente, en el marco del festival, “Mafo López: Un museo sin reglas” se verá en Casa Grande el martes 18 de agosto, a las 11:00, en el teatro El Establo. En ambas presentaciones habrá un foro, explica María Daniela Astudillo, licenciada en Literatura con itinerario en Escritura Creativa, quien en la sinopsis señala que la producción es un breve recorrido por la pasión personal, social y académica de la docente por el arte urbano, sobre todo por el grafiti.


Agrega que la obra presenta un montaje paralelo entre el relato de Mafo y el recorrido por el centro donde se evidencia la reivindicación de la escena de calle en distintos medios. Su discurso se ha organizado de tal forma que se conecta con las intervenciones de sus colegas e hijos, de modo que se construye un relato sobre su rol en la difusión de la cultura urbana y lo que representa para ella.
La directora divide el corto documental en tres actos: el arte urbano como espacio libre y de protesta; el arte urbano dentro de la academia y los espacios culturales; y el arte urbano y las relaciones afectivas. Revela también que la producción fue su proyecto final para la materia Realización y Producción de Documentales, a cargo de la docente Diana Pacheco. Lo desarrolló entre marzo y abril del 2025 junto a Diana Hurtado, compañera de Literatura; Valentina Peñafiel, Nayarly Rojas, de multimedia, y Marcelo Valdés, compañero externo de la asignatura en mención, quien colaboró en la dirección de fotografía.
La consigna era producir un corto documental que retratara una pasión y María Daniela inmediatamente pensó en Mafo López como protagonista. Con ella tuvo su primer contacto en una visita guiada de la exposición “Cartografías del Encierro” realizada en el MAAC hace cuatro años. Fue una muestra de archivo gráfico pandémico, es decir, de intervenciones urbanas como muralismo, ilustración de gran tamaño, paste-up y grafiti, realizadas en 2020, en el contexto del confinamiento por COVID.
Su abordaje, enfocado en el arte urbano y el hogar, le permitió mostrar el lado más íntimo de Mafo, orgullosa por demostrar que no solo es una buena profesional, sino una madre preocupada por sus hijos, con la misma pasión con la que sostiene la defensa de lo público.


María Daniela indica que, como literata, una particularidad que enfrentó fue que el documental no trabaja directamente con un guion, a diferencia de los proyectos de ficción. “Si bien tuve una escaleta inicial sobre cómo pensaba trabajar el documental, conforme avanzaron las grabaciones y revisé el material recopilado me di cuenta de que había otra dirección por la cual quería llevar el documental. Esta organización de arte urbano y calle, arte urbano y academia, arte urbano y hogar, no estaba del todo clara en mi primera propuesta de escaleta, lo cual descubrí después del rodaje”.
Otra curiosidad del proyecto, revela la directora, fue que se grabó con celular. “Originalmente teníamos dos cámaras profesionales para hacerlo, pero ambas fallaron desde el día uno, así es que estando en la casa de Mafo para entrevistarla y, en virtud de los tiempos, remediamos la situación grabando con el celular de Diana.
Agrega que Marcelo (Valdés) hizo la dirección de fotografía como una primera práctica y le agradece su visión, pues la ayudó a contextualizar mejor. “De él fueron las ideas de tener tomas de transición en las que no únicamente se vea a la ciudad desde las intervenciones urbanas, sino también la ciudad desde su gente, los animales y edificios”.
De la génesis de la producción, Mafo López abona que cuando María Daniela la contactó pensó que se trataba de un ejercicio de clase. Su planteamiento era solo el uso del espacio público y los lemas de su trayectoria: “Siempre efímeros, nunca sin memoria” o “Haciendo calle”.

“Me gustó que el punto de vista sea el humano. Hubo preguntas para mis hijos, Abril y Lucas, sobre qué pensaban de tener una mamá que, por su militancia, pasa mucho tiempo fuera. Siempre se ve a la doctora, la activista, la docente, la curadora, pero también hay una madre, una compañera, una amiga, una hija. “Eso pocas veces se dice porque tenemos el estereotipo de que las mujeres que estamos ocupando el espacio público y la academia somos inquebrantables y autosuficientes, pero la realidad es que somos más que eso”.
En la producción, refiere Mafo, participan también Katherine Noguera (Grietas) y Amy Jaramillo (Bananita). La primera cursó estudios en la UArtes y ha sido muy cercana para su familia. La segunda, una artista que se dedica al grafiti y a sus estudios en Artes Visuales. “Me interesó mucho la idea de la producción, cuyo título se complementa con ‘Museo sin reglas’ y habla del recorrido que he realizado para introducir el arte de calle en los museos nacionales”.
Indica que respeta el trabajo de las galerías, pero prefiere irse por la línea de los museos nacionales porque ahí se construye la memoria oficial. “Tenemos que darle voz a estas expresiones culturales que muchas veces son marginales o periféricas”. Documentales como el realizado sobre su trabajo frente al arte urbano la llenan de gratitud porque es la producción de una estudiante de otra universidad, lo que significa que de fuera se observa la labor académica de la UArtes. “A mis 20 años, durante el tiempo en que viví en Perú, escuché decir a María Reina, una trabajadora de las artes escénicas, que ‘la siembra es opcional y la cosecha obligatoria’”.




Destaca Mafo el trabajo profesional de la directora del corto y de su equipo. Grabaron en su hogar e indagaron en un archivo que recupera la memoria de la ciudad, los cambios que ha registrado el centro de la urbe e hicieron una lectura muy afectiva de su legado y carrera, los 11 años que lleva en la UArtes y las casi dos décadas de gestión en la cultura y la curaduría.
En el corto documental, María Daniela Astudillo no es solo directora general, sino que formó parte del equipo de posproducción, pues hizo el montaje. “El documental se ha convertido en una pieza de archivo porque todo lo que mostramos del muro de las calles Vicente Rocafuerte y Loja, sobre los 4 de las Malvinas, actualmente no existe porque fue borrado y solo queda la memoria en formato audiovisual y fotografía. De igual manera, en la UArtes hay intervenciones que tampoco existen porque han sido reemplazadas por otras, así como el Centro Cultural ArtLab, que cerró”.
Indica agradecer la selección del documental en el FestiCineGye “y que lo podamos presentar porque uno de los temas que se abordan desde la arista del arte urbano y calle es la realización del mural en honor a los 4 de las Malvinas: Nehemías, Josué, Steven e Ismael. Fueron las primeras intervenciones urbanas que aparecieron para conmemorar sus memorias. Me parece importante no dejar de tocar estos temas porque el arte es interseccional y siempre está en contacto con las discusiones políticas de género, memoria, espacio y etnia”.
El documental lo hizo con mucho cariño, admiración y esfuerzo, refiere María Daniela y comenta su aspiración a que, así como Mafo le transmitió su pasión por el arte urbano en la visita guiada donde la conoció, el público sea motivado a ver al arte de calle desde un plano de estudio y de pensar cómo la ciudad cohabita y dialoga con estas intervenciones de calle.
Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: cortesía de la directora del corto documental, María Daniela Astudillo.







