Los rostros de Guayaquil en “Nosotros”

“Mirarnos en el otro, implica atravesar el miedo de conectar para reconocernos como una colectividad. En la inmensidad de Guayaquil, un rostro de la calle puede ser alguien que no somos y, sin embargo, reconocemos como propio. Experimentar también ese encuentro”.

En la entrada de la exposición fotográfica “Nosotros”, en la Galería 4ta Pared de la Biblioteca de las Artes, estos tres mensajes dieron la bienvenida a la comunidad universitaria y público en general a la muestra de resultados de los procesos formativos de los estudiantes de los docentes Diego Massucco, Carlos Morán y David Uttermann.  

El texto de sala de la propuesta colectiva señala que “hay ciudades que se cuentan a través de sus monumentos. Otras, a través de sus cifras. Guayaquil, sin embargo, se revela con mayor honestidad en los rostros de quienes la habitan cada día. ‘Nosotros’ reúne una serie de retratos fotográficos dedicados personas comunes: hombres y mujeres que transitan las calles, trabajan, esperan, construyen, sueñan y sostienen, desde el anonimato, el pulso cotidiano de la ciudad. Son quienes conforman el verdadero tejido humano de Guayaquil”.

Se indica también que “al ampliar estos retratos una escala monumental, la exposición propone un cambio perspectiva. Aquellos rostros que normalmente pasan desapercibidos ocupan ahora el espacio con la dignidad y presencia que merecen. la Cada mirada interpela al espectador y le recuerda que toda ciudad es una comunidad de vidas entrelazadas, estas fotografías invitan detenerse frente a la singularidad de cada individuo y, al mismo tiempo, reconocer en ella una experiencia compartida”.

¿Quiénes somos cuando hablamos ciudad? ¿Dónde comienza el “nosotros” y dónde termina el “yo”? Son las interrogantes que se plantearon los expositores, hallando como respuesta de mirar un rostro es reconocer una existencia y que reconocer una existencia es afirmar que toda vida forma parte de la historia común.

En este año, la quinta edición de Bitácora propuso un “De aquí para allá” que llevó a los estudiantes y al público a transitar entre procesos y posibilidades. La alumna Maya Astudillo, quien integró el equipo de curaduría de las muestras del evento hito de Artes Visuales, subrayó que “hay huellas que permanecen en la memoria y retornan al presente. Susurros de lo abstracto, fragmentos de algo vivido que cambian al volver, en un espacio donde lo único constante es el cambio, incluso aquello que permanece se transforma”.

De aquello que permanece surge la duda, agregó en su escrito curatorial. “Preguntas que aparecen en medio de la noche, que no podemos nombrar, pero sí ver. La duda se extiende hacia lo cotidiano, hacia las formas de habitar y de relacionarnos con aquello que nos rodea. La curiosidad insiste como un llamado, mientras busca una forma para aquello que todavía no tiene respuesta”.

Astudillo indicó también que buscar una forma para la duda es encontrarse con el caos. “Los objetos y materiales se abren a la experimentación, donde hacer, alterar, equivocarse y volver a intentar también son formas de conocimiento. Lo incierto se vuelve materia y, entre sus posibilidades, nos acerca al encuentro con los otros”.

“Experimentar también es encuentro. En la inmensidad de Guayaquil, un rostro en la calle puede ser alguien que no somos y, sin embargo, reconocemos como propio. Mirarnos en el otro implica atravesar el miedo de conectar para reconocernos como una colectividad.

“Pero encontrarnos también puede producir extrañamiento. Habitamos lugares donde lo humano y lo tecnológico se confunden, donde aquello que existe y no existe a la vez interviene nuestros pasos. La tecnología se introduce en la intimidad como una presencia que acompaña, abruma, observa y modifica nuestra manera de habitar.

“Y todo vuelve al cuerpo. Organismo y soporte de la experimentación, en el cuerpo habitan movimientos e incertidumbres y, aun así, encuentra sus propias formas de resistencia. Habitamos, nos movemos y resistimos en conjunto. Seguimos ‘De aquí para allá’, entre lo que permanece y lo que está por desaparecer”.

Texto y fotos: Carmen Cortez/Dircom.

Comparte esta nota

Loading...