“Dinámicas Nubulares”, el proyecto de Gabriel Arroyo que cobija en “Tierras Raras” obra, laboratorio y performance

La obra “Toca Nubes”, el “Laboratorio de Nubes” y la performance “Fuerzas de dislexia” fueron las propuestas que el artista quiteño Gabriel Arroyo Gallardo, maestrando del programa de posgrado en Artes Visuales y Nuevos Medios de la Universidad de las Artes, llevó a la muestra colectiva “Tierras Raras” y sus actividades paralelas.

Justamente, la exposición inaugurada el 5 de marzo en cuatro escenarios y seis sedes, ubicadas dentro y fuera de la UArtes, presenta los trabajos finales de los estudiantes de la maestría. Junto con Gabriel Arroyo son otros doce los artistas cuyas obras se verán hasta el 27 de este mes en el Project Room, la galería CIF y su taller lateral, todos en el MZ14; la Galería 4ta. Pared de la Biblioteca de las Artes; la Sala Rotativa del edificio El Telégrafo; y el Museo Nahim Isaías.

Gabriel Arroyo expone “Toca Nubes” en la galería del repositorio de la UArtes. Se trata de una manga de viento colocada en las astas de banderas de la biblioteca, la cual se activa con un sensor de velocidad conectado con una pieza situada en el interior de la sala, donde hay, además, una estación meteorológica pequeña.

Esta instalación, denominada “TocaNuvens // Virtual de data”, envía datos a un computador para mezclar video y audio en vivo mediante la información meteorológica. Otra de las piezas es igualmente una instalación: “Resistencias Nubulares // Nodrizas dinámicas”, compuesta por datos, resistencias eléctricas, bandeja metálica, arcilla, atomizadores, programación; y “Fuerzas de Dislexia”.

El proyecto que abriga todo su trabajo es “Dinámicas Nubulares”, el cual investiga, explora y compone –a través de la elaboración de entornos simbólico y practico– las relaciones entre elementos heterogéneos, sus conexiones, tejidos y potencial naturaleza nubular.

Arroyo, en su texto de sala, indica que desde los intereses de esta investigación surge el concepto de CuerpoNube como un medio y sistema de atravesamiento del cuerpo; con las afecciones atmosféricas, el agenciamiento de la rizomática entre cuerpos heterogéneos y los vínculos filiales con las nubes y sus dinámicas.

También señala algunos cuestionamientos: ¿Cómo y qué partículas, cuerpos materia componen relaciones y/o tejidos similares a las nubes?, ¿cómo son las condiciones y la atmósfera para el despliegue de composiciones nubulares? y ¿cuáles son los posibles tejidos que forman las nubes y cómo estas formaciones nubulares se entretejen entre sí?

Este tipo de preguntas, agrega, han orientado la investigación junto con la experiencia corpórea, el arte acción y los sistemas de medios experimentales. En la perceptibilidad frente a la realidad, se despliegan unas tensiones referidas a los tejidos. Estos son expuestos como compuestos complejos e interfaces dinámicas del mundo material. El interés de generar estas tensiones, que se muestran como mallas nubulares de distintas materialidades, es que visionen o dispongan otras relaciones, desarrollos y análisis integrales con la realidad.

En diálogo con InfoUArtes, y al ser consultado sobre la génesis de su proyecto y su proceso, Arroyo anota que lo ha venido trabajando por mucho tiempo y lo fue definiendo para la titulación desde el primer semestre de la maestría. Tiene que ver con cómo las partículas se tejen entre sí y cuáles son las condiciones para que suceda. Las nombró como cuerpos para relacionar los datos con las personas, llevándolo a reflexionar en cómo agenciamos estos elementos. “Los resultados presentados son breves porque la investigación no está concluida”.

A la inquietud de por qué su proyecto se fundamenta en las nubes, Gabriel Arroyo respondió que ha vivido en Quito toda su vida y en su bóveda celeste se pueden ver diferentes tipos de nubes a toda hora del día, lo cual es particular. “Además, he ido desde muy pequeño a la montaña y eso hace que tenga diferentes percepciones de las atmósferas que he circulado”.

En cuanto al “Laboratorio de Nubes” que concibió para “Tierras Raras”, Gabriel Arroyo manifiesta que la propuesta era reflexionar sobre la temática y los participantes vivieran el encuentro entre materias y partículas heterogéneas. “Fue un espacio reflexivo en torno a cómo nos relacionamos entre los humanos, otros cuerpos, materias y partículas”, dijo, detallando el abordaje de tres aspectos: la retro/afección atmosférica, el cuerpo singular/diferenciado y las relaciones heterogéneas.

De la performance realizada el miércoles 18 de marzo en la Plaza Pública del MZ14 y que denominó “Fuerzas de dislexia”, Gabriel Arroyo anota que la llamó así no por presentar ese trastorno de neurodesarrollo, que causa dificultades específicas en el aprendizaje, sino como un encuentro cercano para poder establecer conexiones o relaciones entre cosas que aparentemente no la tienen, pero pueden tenerla.

Caminó durante varias horas como una proyección sobre el territorio, pues considera que las nubes no solo están en el cielo sino en diferentes espacios y lo que se propuso fue establecer relaciones entre diferentes partículas y cuerpos. Vistió un traje con nubes estampadas, como una especie de mapeo de estas sobre el cuerpo. Durante su caminar, Arroyo confiesa haber pensado todo el tiempo en su proyecto en desarrollo.

Texto y fotos de la performance: Carmen Cortez/Dircom. Las otras imágenes corresponden a la inauguración de las obras de Gabriel Arroyo en “Tierras Raras” y son de la autoría de Tyrone Maridueña/Dircom.

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