Instituto Ecuatoriano del Chapeteo con una sede temporal en la UArtes por la muestra de maestrandos “Tierras Raras”

Iván Basurto es artista del graffiti y también del mundo del diseño. En la Universidad de las Artes cursa la Maestría en Artes Visuales y Nuevos Medios y participa junto con sus compañeros de esta segunda cohorte en “Tierras Raras”, la exposición colectiva que presenta sus trabajos finales y en cuya programación constan actividades paralelas como talleres y performance. Se inauguró el 5 de marzo y se mantendrá hasta este viernes 27.

Los proyectos y propuestas de Iván Basurto se encuentran en dos espacios UArtes. En uno, él interviene como artista y en el otro, como director del Instituto Ecuatoriano del Chapeteo (IEC), donde, no obstante, constan sus obras también con sello artístico.

En la Galería 4ta. Pared de la Biblioteca de las Artes expone “Invitación a caminar sobre un campo minado”, obra compuesta por “Primeros auxilios” (2024), un botiquín reformado y alquimizado, y también se programó en el aula adjunta el taller performático “Cómo elegir tu chapa”, el cual dictó como director del IEC el 17 de marzo; se trató de una acción de mediación que llevó a un ejercicio de escritura creativa para facilitar la creación de un alías para iniciantes en la práctica del chapeteo, en la búsqueda de identidades alternas.

En el Project Room del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes, Iván Basurto ejerce como director del IEC y expone como artista sus investigaciones en torno a esta caligrafía urbana. Al ingresar al lugar, los “Fragmentos de Manifiesto” (2025-2026) reciben al visitante; estos son escombros de tamaños diversos de una pared chapeteada (la primera en la que hizo graffiti) y derrocada.

También están: “Trazados” (2026), una videoinstalación sobre pared que captura el trazo digital de escritura de chapeteo, y “Ensayo” (2025-2026), un texto con memorias y primeras observaciones sobre la escritura urbana en el centro de Guayaqull (impresión de plotter sobre papel continuo).

En la misma sala: “Despacho” (2026), mesa de trabajo con elementos varios que incluye un inventario, un letrero con logotipo del IEC, casete, plantillas de madera y hojas de hibiscus, y “Cantos de negros finos y otros seres alados” (2025), un paisaje y grafiti sonoro grabados en las riberas del río Portoviejo, Manabí, los cantos de tordos negros finos y otras aves se acumulan y superponen formando nuevas sonoridades que trascienden a su espacio de origen.

Y “Tres negros finos” (2026), un tríptico e imágenes con sonido codificado impresas en blanco y negro sobre papel, así como Non Lorem Ipsum (2026), un site specific, escritura de chapeteo en latín de fragmentos del texto De Finibus Bonorum et Malorum (“Sobre el fin del bien y del mal”, Libro Uno), de Cicerón, sobre los cristales de las ventanas de la sede temporal del instituto.

Justamente, la primera inquietud con respecto al IEC es la especificación de “sede temporal”. Basurto aclara que no se trata de un instituto oficial ni tiene un establecimiento que funcione para dar formación. Lo denominó así por la itinerancia que tiene la propuesta y pensando como un graffiti, que no pide permiso y se instala; es una especie de ficción operativa.

Fundado en 1982, el IEC y opera como un dispositivo conceptual y plataforma de investigación y divulgación, cuya misión es desencriptar y poner en valor el estilo de caligrafía urbana conocido como chapeteo, originado en Guayaquil, siendo una práctica de escritura exclusiva de esta ciudad.

A pesar del estigma social y la naturaleza encriptada, local y propia del graffiti, el IEC trabaja en pos de la legitimación del chapeteo como patrimonio cultural visual guayaquileño y nacional, anota Basurto y agrega que, en el marco de “Tierras Raras”, la UArtes se constituyó en su primera sede temporal y, por ello, incluye diversos procesos de investigaciones en torno al chapeteo aplicado a las artes.

Los cristales de las ventanas que miran al edificio del Registro Civil (el MZ14 queda en 9 de Octubre y Panamá), donde reposa la documentación de la identidad de millones de guayaquileños, están cubiertos por un texto en latín donde Cicerón comienza defendiendo su trabajo de traducir y escribir sobre filosofía griega en esa lengua, anticipando las críticas. “Porque si nos deleitamos en escribir, ¿quién es tan envidioso que nos desvíe de ello?”, reza una de sus tantas frases originales, hoy deformadas en uno de los textos de relleno más conocidos de occidente como Lorem Ipsum.

Llamado caligrafía urbana o chapeteo, en el contexto más local de Guayaquil, el graffiti representa una forma de escritura originaria de esta ciudad. Este estilo ha sido documentado durante aproximadamente 40 años, revela Basurto; no obstante, algunos rastros sugieren que podría haberse originado antes. Pese a la cierta incertidumbre en sus orígenes, lo indiscutible es la riqueza cultural que envuelve a este fenómeno que ha logrado mantener su vigencia y relevancia.

El graffiti cuenta con un complejo sistema de códigos, entendibles únicamente dentro de la comunidad de grafiteros. En el caso particular del chapeteo guayaquileño, esta complejidad alcanza un triple nivel de encriptación: el propio lenguaje visual del graffiti, los trazos y estilos específicos de Guayaquil, irrepetibles fuera de este contexto; y la variabilidad personal que cada escritor otorga a su obra, en función de su individualidad y del tiempo transcurrido.

Las investigaciones alrededor del chapeteo han contado con importantes aportes, como los realizados por la doctora María Fernanda López, docente fundadora de la Cátedra de Arte Urbano en la UArtes que es una de las primeras en resaltar la importancia de este fenómeno, comparándolo con expresiones similares en países como Brasil y México, refiere Iván Basurto.

“Personalmente, tuve la oportunidad de formar parte de esta cultura en los años 90. Mis primeros acercamientos al chapeteo fueron cuando era adolescente, aunque mi fascinación con las escrituras urbanas comenzó antes. Mis primeros recuerdos datan de 1982, cuando ya observaba estos trazos distintivos en los muros de Guayaquil. A lo largo del tiempo, he notado una constante evolución en el estilo, con modulaciones evidentes según las décadas. Por ejemplo, entre mediados de los 90 y 2000, el chapeteo vivió su apogeo, siendo visible en innumerables paredes de la ciudad”.

De lo visto desde su niñez, Basurto recuerda en particular a un personaje conocido como El Matemático que escribía en el piso con hojas de hibiscus números y símbolos. “Andaba con un morral y recogía las hojas para intervenir la calle y los espacios. Hacía lo suyo, no molestaba a nadie ni lo molestaban”.

Para Basurto, la calle fue otra escuela que lo llevó a entender y mirar las ciudades desde otros lugares. De allí que haya lanzado el IEC en el contexto de “Tierras Raras” por la necesidad de presentar un contenedor donde volcar toda la investigación realizada. Basurto adelanta la edición de un catálogo que recopile y analice las distintas tipologías y morfologías de esta forma caligráfica y la creación de un archivo que comparta información para darle el carácter de patrimonio de la cultura visual guayaquileña y quizás nacional.

Texto/imágenes: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Tyrone Maridueña/Dircom y cortesía del maestrando Iván Basurto.
Constan, el artista recibiendo al rector de la UArtes, doctor Saidel Brito, y al coordinador de la Maestría de Artes Visuales y Nuevos Medios, Ilich Castillo; otras gráficas recogen los momentos de la apertura de la sede temporal del IEC.

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