De la residencia internacional STARTS que cumplió en Brasil, Anthony Tandazo fue invitado a eventos en Europa

Ganó una convocatoria interna que lanzó la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad de las Artes, para circulación de obra e intervención en el evento académico y cultural “Interculturarte 2024”. Esta lo llevó a Brasil, donde cumplió las dos fases del programa de residencias de Science, Technology and Arts (STARTS). Anthony Tandazo, estudiante de la carrera de Artes Musicales y Sonoras de la Universidad de las Artes, ya en titulación, vivió esa experiencia y más.

Y es que en Brasil no solo terminó de desarrollar su proyecto, sino que tuvo la oportunidad de compartir su proceso artístico con estudiantes, artistas locales y otras personas interesadas. Pero hay más. Anthony Tandazo fue invitado a Europa a presentar su proyecto en varios eventos, como el Festival IMPAKT, en Utrecht (Países Bajos), y al Ocean Space, en Venecia.

Contactado por InfoUArtes, el estudiante indicó que la segunda parte de la residencia que realizó en Brasil, en el marco del programa STARTS Buen-TEK, estuvo trabajando en Fortaleza (Brasil) durante todo el mes de febrero. Su proyecto, “Diálogos Sonoros”, lo llevó a investigar y grabar sonidos de Guayaquil y la ciudad brasileña Fortaleza.

En una anterior entrevista, el estudiante de la Escuela de Artes Sonoras contó que su propuesta la concibió sustentado en experiencias personales y compartidas, a fin de mostrar cómo el crecimiento urbano y los entornos naturales “coexisten” y “luchan” en las grandes ciudades, y cómo los seres humanos han diseñado esta coexistencia a través de la urbanización. Dijo que allí entró el concepto de armonía del Sumak Kawsay. “No rechazar ni eliminar, sino buscar una forma de apartar lo malo hasta que deje de ser considerado malo”.

Agregó que al tener estos sonidos y las coordenadas de las zonas a investigar trató de hacer una especie de mapa sonoro, donde se pudiera escuchar las zonas más ruidosas y tratar de evitarlas. “Eso por la parte científica e investigativa. La parte artística, que recae más en mí, es una intervención sonora, formato Live Loop con visuales reactivos, una obra para cuarteto de cuerdas y electrónicos que desarrollaré en base a los sonidos y coordenadas que he recolectado en estos meses”. 

De su segundo viaje a Brasil, que es la fase dos ya mencionada, Anthony Tandazo expresó que parte de la residencia fue organizar un workshop en la ciudad de Fortaleza. “Trabajamos desde la escucha de la ciudad. Fue un espacio bastante abierto, más experimental que técnico, en el que pude conocer más sobre la vida en esa ciudad y cómo sus habitantes la perciben. Analizamos los sonidos del entorno y hablamos sobre cómo el ruido y el paisaje sonoro también pueden leerse como una forma de entender la desigualdad urbana. Fue muy interesante para mí, porque, además de ser la primera vez que hago un workshop, conocí e hice contacto con muchos artistas de la ciudad con los que aún tengo contacto”. 

Añadió que para la fase final de la residencia hizo una presentación del proyecto en la universidad, donde pudo mostrar el proceso que venía desarrollando: desde las grabaciones de campo hasta el uso de datos de movilidad y herramientas algorítmicas. Los científicos y otros artistas que lo ayudaron durante la residencia también expusieron todo el proceso. 

“La presentación se dio en la biblioteca de la universidad, con la asistencia de alumnos, docentes y personal académico. Pude por primera vez tocar la obra y lo hice en compañía del cuarteto de cuerdas de la universidad. La obra, que se crea en vivo a partir de la práctica de Live Looping, se transforma, cambia e incomoda”.

“Los sonidos que grabé en las ciudades de Guayaquil (Ecuador) y Fortaleza (Brasil), se mezclan y editan en vivo, creando nuevas sonoridades junto con datos de movilidad y procesos algorítmicos. Todo esto se activa en tiempo real, generando una experiencia donde sonido e imagen se afectan mutuamente”.

Contó que la obra también cuenta con una parte visual. “Al grabar sonidos iba también tomando fotografías de la ciudad. Mi idea era que los sonidos de la ciudad transformasen las fotos, cambiando su forma, color y movimientos, así como el ruido también nos moldea a nosotros”.

El artista reveló que cuando se refirió a que la obra incomoda, lo dijo porque “al exponer los ruidos de la ciudad algunas personas se alejaban del sonido, por lo ruidoso y molesto que resultaba. Era parte del proyecto esto, el exponer a las personas a ese ruido que está presente todos los días, pero que hemos normalizado”. 

Fue al finalizar la residencia que los consorcios que auspiciaron su proyecto, SONY CLS, se interesaron en presentarlo en algunos eventos en Europa. Así surgieron las invitaciones para presentaciones del 10 al 19 de abril. “El primer evento fue en Utrecht, Países Bajos, en el festival IMPAKT, donde pude exponer más sobre el proceso de creación y colaboración con los docentes de UNIFOR y SONY CSL. En este festival pude hacer contacto con algunos investigadores y otros artistas que se vieron interesados en la propuesta”.

No obstante, el evento principal fue en Venecia, expresó, detallando que fue invitado a presentar su proyecto en Ocean Space,un espacio enfocado en el arte, la investigación y el activismo ambiental. Ahí pudo tocar la obra y otra vez exponer al público a esos ambientes que todos percibimos en Guayaquil.

“El mostrar este proyecto en Europa me ayudó a ampliar las opiniones y percepciones de personas que normalmente están acostumbradas a entornos tranquilos y más controlados, como lo es en Europa. El proyecto cambia dependiendo del contexto. En Venecia, por ejemplo, la relación con el agua y el ritmo de la ciudad genera otra forma de escucha, una más ‘tranquila’, talvez porque sus habitantes no están expuestos al sonido de autos, buses”. 

El próximo licenciado UArtes manifestó que, en lo personal, la experiencia ha sido muy enriquecedora, puesto que lo ayudó a expandir sus opiniones, técnicas de trabajo y formas de ver el mundo del sonido. Las conversaciones, las preguntas, la forma en que otras personas se conectan con la obra es algo que siempre tendrá presente.

“Ahora que terminó todo el proceso, solo puedo afirmar que el corazón de todo está en la comunidad y la colaboración que se dio. Trabajar con personas de Brasil, Italia y España, todos hablando un idioma que no era nuestro (inglés) y aun así conectar, fue algo que nos hizo recordar que el arte es un puente entre todos”. 

Texto y fotos: colaboración de Anthony Tandazo/Escuela de Artes Sonoras. Edición: Carmen Cortez/Dircom.

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