Otty Palma gana convocatoria del IFAIC con proyecto de investigación en torno a conflicto, cuerpo y entrenamiento

Está próxima a titularse en la carrera de Creación Teatral y sacándole tiempo al tiempo, confiesa, ha participado con los compañeros, graduados y egresados con quienes integra el colectivo Atávico en producciones como “Baritute, el secuestro de la lluvia”, que estuvo en la Fiesta Escénica de Quito (FIEQ) de este año. Ahora, Otty Palma celebra un nuevo logro, pues es una de los ocho ganadores del concurso de Investigación en Artes y Cultura del Instituto de Fomento de las Artes, Innovación y Creatividades.

De la UArtes, a la convocatoria del IFAIC también respondieron con sus proyectos e igualmente son ganadores: el graduado Jorge Alcoser y la estudiante Michelle Cárdenas, ambos también de Creación Teatral. La propuesta con la que Otty Palma se apuntó al concurso fue “Conflicto, cuerpo y entrenamiento: La conflictividad como eje central de un entrenamiento escénico”.

Explica que su investigación nació de una inquietud que la ha acompañado desde su formación en teatro. “Durante mi paso por la carrera de Creación Teatral de la Universidad de las Artes escuchaba con frecuencia a mis maestros hablar del conflicto como un elemento fundamental de la dramaturgia y de la creación escénica. Con el tiempo esa palabra empezó a rodear gran parte de mi experiencia teatral, pero también comencé a preguntarme por qué, si el conflicto ocupa un lugar tan importante dentro del teatro, parecía estar ausente cuando se hablaba del entrenamiento corporal”.

Esa curiosidad fue el punto de partida de la investigación que presentó al concurso del IFAIC. “Me interesó mirar el entrenamiento desde otro lugar y preguntarme qué pasaría si el conflicto dejará de entenderse únicamente como un problema y se convirtiera en el motor de la práctica integrando principios del ataque y la defensa propios del taekwondo, disciplina que ha estado presente a lo largo de mi niñez y mi adolescencia. A partir de ahí empecé a trasladar herramientas del taekwondo hacia un laboratorio de entrenamiento escénico, no para enseñar artes marciales, sino para observar cómo el cuerpo reacciona, se adapta, toma decisiones y se transforma cuando entra en relación con el otro desde la conflictividad”.

Indica que más que buscar respuestas definitivas, con sus indagaciones intenta abrir otra posibilidad para pensar el entrenamiento. “Me interesa comprender el conflicto como un detonador creativo, que sostiene el entrenamiento en el dúo, un lugar desde donde el cuerpo puede explorar, equivocarse, reorganizarse y seguir creando el entrenamiento desde lo pro-corporal, es decir en favor del cuerpo “.

El proceso ha estado acompañado por los docentes Diego Ortega y Ángela Arboleda, quienes también formaron parte de la construcción del anteproyecto. Sostiene que su acompañamiento ha sido muy importante porque, más que orientarla académicamente, la han ayudado a no perder de vista la pregunta que dio origen a su investigación y a confiar en el laboratorio como un espacio donde el conocimiento también se construye desde la experiencia.

“Actualmente el laboratorio se desarrolla con estudiantes de primer semestre de la carrera de Artes Escénicas de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, en Manta. Este espacio pudo concretarse gracias a una gestión que emprendí con el apoyo de la Casa de la Cultura Núcleo de Manabí. Para mí era importante que esta investigación regresara a mi provincia. Soy manabita y sentía que, si esta propuesta hablaba del cuerpo y del entrenamiento, también tenía sentido compartirla con el territorio del que provengo y aportar, desde lo que puedo hacer, a las artes escénicas de Manabí”.

Otty Palma anota sentirse muy agradecida con las autoridades, docentes y estudiantes de la ULEAM por la apertura con la que recibieron su propuesta. “Desde el primer momento encontré un grupo dispuesto a experimentar, a cuestionarse y a construir el laboratorio conmigo. Esa confianza ha sido fundamental para que la investigación siga creciendo”.

Que el proyecto resultara beneficiario del Fondo de Investigación en Artes y Cultura del IFAIC representa para la futura licenciada UArtes hacer posible algo que durante el tiempo investigativo ha sido solo una idea. “Significa que los resultados de la investigación no se quedarán únicamente en una documentación de tesis, sino que podrán compartirse con la comunidad artística y también con personas que, sin pertenecer necesariamente al teatro, estén interesadas en otras maneras de pensar el cuerpo y el entrenamiento escénico”.

Como parte de la retribución al fondo otorgado, Otty Palma comenta que se realizarán dos laboratorios intensivos subvencionados por el IFAIC, uno en Portoviejo y otro en Rocafuerte, dirigidos a estudiantes, artistas escénicos y agrupaciones teatrales de la provincia. Además, la investigación dará como resultado un manual metodológico que reunirá los ejercicios, procedimientos y hallazgos construidos durante todo el proceso.

“Desde que comencé esta investigación tuve claro que quería que regresara al lugar donde nació. Mi mayor deseo es que los resultados no permanezcan únicamente escritos en una tesis, sino que vuelvan a los cuerpos, a los espacios de entrenamiento y a las personas que hacen teatro en Manabí. Creo que ahí es donde realmente la investigación cobra sentido”, concluye.

Texto: Carmen Cortez/Dircom, con información y fotos de Otty Palma/Estudiante de la Escuela de Artes Escénicas UArtes.

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