Artista Luis Chenche: “Entre dos tierras” y la “Cartografía del desarraigo”

En la séptima jornada de la Minga Multimedia de Arte y Tecnología, mMAT, organizada por la Escuela de Artes Sonoras de la UArtes, el artista ecuatoriano Luis Chenche compartió en el conversatorio “Cartografía del desarraigo” el texto que escribió la comisaria Margaux Knight, curadora francesa que analiza su práctica artística a partir de su experiencia migrante entre Guayaquil y París.

Luis Chenche es un artista visual graduado en la Universidad de las Artes, que obtuvo luego un Máster en Investigación Artística y Creación Contemporánea en la Universidad Sorbonne París. Su obra explora y re-significa espacios urbanos no oficiales, como ruinas y escombros, transformándolos en posibilidades poéticas y provocadoras. Utiliza diversos medios: pintura, instalación, fotografía, video y dibujo, con un enfoque en el detallismo propio de la topografía.

El ensayo que sobre su obra escribió Margaux Knight sitúa su trabajo como un gesto de atención y cuidado hacia zonas marginadas, una “fuerza oblicua” entre pasado y futuro que interpela las fallas del orden establecido y convierte los escombros en herramientas críticas para repensar el presente.

“En el contexto de mi trabajo como artista, tanto en Guayaquil como en París, Margaux Knight hace una triangulación de los diferentes procesos de mi práctica artística y los ha apalabrado de tal manera que a mí me permite también producir de manera audiovisual, acompañada con archivos, mi experiencia como artista en París y esta transitoriedad entre París y Guayaquil”, dijo el artista en su intervención.

Hizo también referencia a la evolución de su obra y a los intereses que se han ido desarrollando, “porque la misma práctica transitoria, el andar entre estas dos geografías, me ayudan a distanciarme de una para tener una observación mucho más afinada con la otra parte”, expresó.

Condición migratoria “Entre dos tierras”

Justamente, es de esta condición migratoria que Luis Cheche concibió las piezas de la exposición “Entre dos tierras” que inauguró el 22 de julio en la galería Casa del Barrio, ubicada en la vía a Samborondón. La componen dibujos en gran formato y otros más pequeños y un audiovisual que muestra los elementos con los cuales ha trabajado: …la ruina evidencia cómo la naturaleza reclama lo creado y, al mismo tiempo, transforma su significado, convirtiendo cualquier ambición humana, leída desde el contexto de lo derruido, en una lección sobre la finitud y transitoriedad.

El curador de la muestra es Rodolfo Kronfle, quien en el texto curatorial detalla que Luis Chenche vive desde hace ocho años en Francia y ya en su obra comienza a expresarse el peso de su condición diaspórica. “El título escogido para su exposición pone el acento sobre esa condición y permite, a su vez, entrever nuevos sentidos en su exploración estética y poética sobre la ruina urbana”.

Kronfle anota que el primer contacto de Chenche con este país se dio en la residencia que realizó en la Cité Internationale des Arts, obtenida como parte del Premio París de la XIII Bienal de Cuenca gracias a su instalación “Territorios Agotados” (2016). “El artista llevó consigo su gramática visual caracterizada por un dibujo enmarañado y obsesivo de tramas cuasi-topográficas. En su mirada actual, modulada por la experiencia migratoria, las representaciones de un espacio encontrado en París pueden asemejarse a las de uno hallado en Guayaquil.

Agrega que, en obras como “Interior Nature” (2025), por ejemplo, varias especies vegetales tropicales comienzan a colarse entre los escombros, donde apenas un par de paredes intentan fútilmente resistir su avance. “El sitio representado fue encontrado en la capital francesa, y quizá la banca abandonada de estilo provenzal sea el único indicio de su localización. En esta colisión entre ruina y vegetación convendría entender la tropicalidad inscrita en la imagen no como un accidente, sino como una categoría teórica: un concepto construido discursivamente por el imaginario europeo como espacio de exceso, peligro y exuberancia incontrolable; el trópico como lo que resiste la civilización”.

El encuadre escogido por Chenche, señala el curador, muestra las plantas espontáneas y ruderales que no se someten al orden urbano, puede leerse como una metáfora de su propia vivencia transatlántica. “Una lectura similar puede aplicarse a ‘Paisaje rosa’ (2024), que incorpora la silueta característica de la planta de banano en un cuadro de gran formato, destacado, además, por su tonalidad rojiza. Aunque el espacio representado proviene en esta ocasión de Guayaquil, ¿no es acaso un autorretrato del artista percibiendo, irónicamente, la ‘vida en rosa’? Autorretrato, si redama lo creado y, al mismo tiempo, transforma su significado, convirtiendo cualquier ambición humana, leída desde el contexto de lo derruido, en una lección sobre la finitud y transitoriedad”.

El artista realiza además intervenciones in situ y ha demostrado ser un sólido instalador, transformando lo desechado en objeto de reflexión. Así lo evidencian las construcciones improvisadas que elabora a partir de residuos de muebles prefabricados encontrados en las esquinas de París, e intervenidos con planos de pintura azul IKB, en un guiño a Yves Klein estimulado por una visita a Niza. Esta forma de establecer un vínculo con el país de acogida, y de reelaborar sus intereses mediante obras efímeras y de carácter site-specific, puede apreciarse en la documentación reunida de algunas de estas “Blue Constructions” (2019-2020), que, como apunta Chenche, “nos abren la posibilidad de replantearnos cómo vemos las cosas que se nos han vuelto parte de la vida urbana, de una realidad frágil y en constante cambio”.

En la obra de Chenche, esta irrupción vegetal sucede con una velocidad que modifica la fenomenología de la ruina clásica y colapsa su escala temporal, desplazándola de la melancolía lenta hacia la invasión urgente. Si antes experimentar una ruina presuponía cierta densidad en la percepción del tiempo, con un pasado y un futuro que pesan, las obras recientes de Chenche muestran cómo esa temporalidad se ha aplanado en un presente perpetuo. Y si bien la mayoría de las obras de sus inicios en Guayaquil aludían principalmente al deterioro, se hace visible un interés creciente por las historias desaparecidas tras la demolición y el descarte, una suerte de lamentación por la lógica de lo actualizable, donde nada tiene tiempo de sedimentarse en la memoria antes de ser sustituido por lo siguiente. Las ruinas, al parecer, también se han vuelto fugaces.

Sobre el artista

Luis Chenche ha participado en varias exposiciones personales y colectivas, recibiendo reconocimientos nacionales e internacionales: “Subversión Estructuras más allá de lo visible”, en el MAAC, Ecuador (2024). “radicar raðikar”, en POUSH, París (2024). Galería Michel Journiac, París (2023). BIENALSUR en Argentina (2021), “Past memories, New narratives” L’air Arts, París (2021). “EN-DEMOLICIÓN”, en la Galería Mirador UCSG, Ecuador (2019). “Estructuras Vivientes”, en la XIII Bienal de Cuenca (2016), donde recibió el Premio París.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Colaboración: Lorena Falconí, artista, gestora cultural y alumnus. Fotos: Rocío Martínez/Dircom y Ricardo Bohórquez.

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