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Fernando Garcés (Demian) y una tesis que llama a la reflexión igualitaria: “Porque los chicos no lloran”

Viernes 8 de septiembre, a las 09:00, en el aula 202 del pabellón Pablo Palacio, en el campus centro de la UArtes. Es la invitación que desde la Unidad de Titulación de la Escuela de Literatura envío por email el docente Roberto Ramírez a estudiantes y académicos para presenciar la defensa del proyecto de titulación de Fernando Garcés Medina, Demian.

A su proyecto lo tituló “Porque los chicos no lloran” y es una novela breve de formación que retrata la normalización de la violencia de género y el abuso de menores. Ambientada en un escenario rural con trasfondo bélico, la obra narra una opresión patriarcal y práctica misógina que vulnera a sus víctimas mental y físicamente, con justificaciones de supremacía machista. El jurado de tesis lo integraron las docentes Solange Rodríguez, Maritza Cino y Siomara España, su tutora. Demian tuvo 25 minutos para exponer acerca del contexto social, los antecedentes y la metodología de su trabajo final.

Dijo que al tener personajes principales femeninos hizo uso del concepto Bildungsroman, que consiste en el aprendizaje y la formación de identidad que el protagonista alcanza por medio de las adversidades y los conflictos que enfrenta. De acuerdo a sus investigaciones –basadas en la encuesta sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género realizada en 2019 por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC)– 65 de cada 100 mujeres han experimentado un hecho de violencia en sus vidas, sumando a ello el informe de la Fundación Aldea donde se determina que cada 23 horas una mujer es víctima de femicidio.

Citó, además, a la ensayista Carmen Gómez Viu: “Es la representación literaria de las experiencias del protagonista desde su pubertad o adolescencia hasta lograr la consolidación de la personalidad del individuo”. Surgen, en consecuencia, desigualdades en la división de trabajo, calificando a la mujer para la labor reproductiva y al hombre para la productiva. Es importante exponer este tipo de injusticias, pues en América Latina las cifras van en aumento.

El proyecto literario retrata la violencia de género y el abuso de menores. La historia de “Porque los chicos no lloran” se basa en la convivencia de Julia y Carmen, dos adolescentes que intentan alejarse de un conflicto bélico civil. Temas como la orfandad materna, el hogar disfuncional y el padre abusivo son representados por Julia, mientras que los valores familiares y el respeto a la autoridad son reflejados por Carmen. A pesar de que la primera no pudo formar vínculos afectivos, la unión de las personalidades de las protagonistas sirve para enfrentar la adversidad de ser mujer en un entorno masculino.

Tras felicitar a Demian por su trabajo creativo, con una investigación estadística, real y reflexiva, la docente Siomara España preguntó, en la virtud del romance femenino, ¿cómo se discute el género y la transparencia? El tesista señaló que, basado en el trabajo de Carmen Laforet, autora de “Nada”, se debe exponer la personalidad en los personajes de una novela. En Julia, se escribe el valor dominante enfocado en lo emocional. (…) Al existir personajes fragmentados tienen un valor doméstico y una voluntad propia que surge de testimonios. Existen convivencias con personas violentas, donde los daños no son detectados y eso hace que el individuo afectado tenga cero relaciones.

Maritza Cino, docente emérita de la UArtes, expresó que los protagonismos y antagonismos de una historia deben ser múltiples. Las analogías parten de la experimentación y la profundidad. ¿Cómo sigue esta evolución en tu tesis?, preguntó. Siendo replicante en la forma del lenguaje para que sea solvente. Así se adquiere una sabiduría que los personajes toman de las calles, respondió Demian. Se dio, entonces, un receso de 15 minutos para que los jueces deliberaran.

En diálogo con el tesista y autor

Durante la espera, InfoUArtes dialogó con Demian. ¿Antes de ingresar a la UArtes a qué te dedicabas? Siempre tuve interés en muchas disciplinas artísticas. Había desarrollado un blog literario y participado en ejercicios escénicos, música, cortos independientes y fotografía, pero no descubría en qué campo poder desarrollar mejor mis ideas e inquietudes.

¿Cómo se dio tu acercamiento a la universidad? La conocí a través de la prensa. Siendo muy joven estudié Artes Escénicas en la Facultad de Arte del Tecnológico Espíritu Santo, pero tuve que dejarlo por dificultades de horario laboral. Los horarios de la UArtes son también un desafío, pero estuve decidido a culminar el camino académico.

De las habilidades y destrezas adquiridas en su preparación académica, dijo: Gracias a la libertad que tenemos en el desarrollo de proyectos pude experimentar en áreas que ya me “picaba” practicar, como perfomances, muestras fotográficas, dirección y edición de cortos y diseño de autopublicación. También tomé clases de batería en la Escuela de Artes Sonoras, algo que me moría por practicar. Sin predilección por alguna de las materias estudiadas, pues gustó de todas, Demian mencionó, entre otras, Historia del Arte, Filosofía y Estética y los talleres de poesía/narrativa.

Retomando su trabajo final, y detallando la estructura de la novela breve de formación, explicó que el género, que nació en el siglo XVIII, se caracteriza por el camino que un joven personaje inicia en la búsqueda de su identidad y en ello se enfrenta a una serie de circunstancias que contribuyen al aprendizaje sobre su entorno y sí mismo. Agregó que como autor de “Porque los chicos no lloran” considera que lo más importante es mantener siempre un cuestionamiento y rechazo a las arcaicas prácticas y concepciones de todo tipo de “supremacía”, y reconocer que, aunque nos sean difícil expresarnos afectivamente siempre podremos apoyar emocionalmente y proteger a quien esté ante una situación dificultosa.

En el campo de la literatura, ¿cuáles son tus influencias y quiénes tus autores? Hace un par de años descubrí que he estado influenciado por el Bildungsroman sin darme cuenta (y por las películas de índole “Coming of age”). También he sentido una gran afinidad con Herman Hesse, Anne Rice y Stephen King, cuyas narrativas me inspiran mucho.

En varios campos del arte; autopublicación, siguiente paso

Demian reveló haber incursionado en varios campos del arte y en casi todo lo que le despierta interés. “Siendo muy joven practiqué música y actuación, y ya en la UArtes pude realizar mis propios cortometrajes para las materias transversales, grabar performances en escenario y en las calles. Con talentosas compañeras de Artes Visuales, Cine y Artes Sonoras realicé una muestra fotográfica sobre la diversidad de identidades, y en la Sala Ría varias actividades de narraciones interdisciplinarias, combinando la oralidad con audiovisuales, música y efectos sonoros. Estoy seguro de que en ninguna otra universidad hubiera podido practicar tantas disciplinas con toda la libertad creativa que fluye en el aprendizaje.

¿Tus próximos proyectos y metas? He escrito mucho desde el primer semestre y quisiera hacer una revisión y edición objetiva de tantos ejercicios narrativos. Primeramente, gestionar la autopublicación de la breve Bildungsroman que presenté en mi tesis. ¿Algún mensaje para la comunidad estudiantil? Lo que siempre expreso a l@s chic@s de semestres menores: nunca teman equivocarse o “disgustar” a un profesor. Siempre exploren y cuestionen todo, y desarrollen su creatividad al paso que sientan necesario, sin presiones.

El diálogo concluyó justo cuando el jurado llamó a Demian para darle a conocer su calificación y otorgarle el título de licenciado en Literatura. Ante el aplauso de la familia y los compañeros, él agradeció a todos los que han estado presentes en su viaje para convertirse escritor; se asemeja al Camino del Héroe, caracterizado por ser un difusor de realidades.

Texto: Michael Medina Chalco, estudiante de la Escuela de Literatura.
Fotos: Fernando Garcés Medina, Demian/Secretaría Académica UArtes

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