Proyecto interdisciplinar “Synthesensory” expone con paisaje sonoro y danza la contaminación acústica en Guayaquil

Estudiantes de Artes Visuales, Artes Sonoras y Artes Escénicas presentarán este lunes 26 de enero, en dos funciones, los resultados de un proyecto al que titularon “Synthesensory” y concibieron para crear conciencia sobre la contaminación acústica en Guayaquil, especialmente en el centro de la urbe, a través de la hipersensibilidad auditiva.

Las presentaciones serán a las 13:30 y 15:00 en El Cubo, ubicado en el Pabellón Humberto Salgado del antiguo Palacio de la Gobernación, sede matriz de la Universidad de las Artes. Allí, Arlette Barreras, de la carrera de Danza, interpretará una pieza para la cual indagaron en conjunto sobre el ruido en Guayaquil, pensado en las personas neurodivergentes.

El proyecto como tal surgió en la materia de Laboratorio Interdisciplinar, que imparte la docente Amalina Bomnin, y junto con Arlette Barreras, en su concepción, proceso y ejecución intervienen Ariana Correa, Ana Linda Yupa y Michelle Vélez, de la Escuela de Artes Visuales; y Daniela Zamora, de la Escuela de Artes Sonoras.

De la construcción de “Synthesensory”, Ana Linda indica que, justamente, con el pensamiento de mezclar diferentes disciplinas, tanto artísticas como otras que no lo son –entre ellas, la psicología–, Arlette Barreras propuso abordar la problemática del ruido en Guayaquil y sus afectaciones a nivel general y, especialmente, en personas neurodivergentes, lo cual conocía de cerca pues su hijo es autista.

Es así que para “Synthesensory” combinaron el trabajo interdisciplinar, posdisciplinar, indisciplinar y multidisciplinar, refiere Amalina Bomnin, quien busca fomentar en los estudiantes sensibilidades alrededor de situaciones que tienen que ver, a veces, con minorías sociales o ciertos grupos. “Tenemos que pensar en cómo los que no forman parte de la UArtes también se sienten acompañados, representados y visibilizados a través de lo que pasa en la universidad”.

Agrega que ciertas agendas van surgiendo por ciertas situaciones, acontecimientos o episodios sociales, pero hay otras que, de pronto, no han emergido socialmente y están presentes, como el caso del autismo. “Las personas con cierto nivel dentro del espectro del autismo tienen una relación diferente con el ruido. Lo que trataba de hacer al plantearles este ejercicio de examen es que sea algo que emerja de sus propias problemáticas, estimulaciones y contextos”.

“Synthesensory”, por tanto, parte de visibilizar la situación que tiene Guayaquil con el ruido, los sonidos y el estrés ambiental. “Ana Linda, Arlette, Daniela, Michelle y Ariana van a crear todo un environment con un paisaje sonoro que les ha quedado muy bien planteado. Arlette será su intérprete por conocer de cerca las consecuencias de la contaminación acústica en personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA)”, reitera.

Para exponer dichas consecuencias de la contaminación acústica se creó un paisaje sonoro, logrado tras grabar con el celular ruidos cotidianos de la ciudad. Unos de la naturaleza y otros del entorno: carros, pitos, gente hablando, caminando, maquinaria, fuegos artificiales… Esos sonidos se recolectaron y enviaron a Daniela Zamora, quien, desde su conocimiento en Producción Musical y Sonora, trabajó una pieza de alrededor de nueve minutos.

Con este paisaje sonoro de fondo bailará Arlette, quien con sus movimientos y expresión corporal aludirá cómo se sienten específicamente las personas que padecen autismo en el momento en que están estos ruidos en el ambiente.

En cuanto a lo inter y multidisciplinar de la propuesta, Ana Linda y sus compañeras detallan que, además de cursar distintas carreras, contaron con colaboradores, como la neuropsicóloga Laura Tuárez, quien les ayudó a determinar ciertos términos psicológicos y comprender más de la neurodivergencia; y el diseñador urbano Braulio Moreno, quien les ayudó a localizar los puntos de enfoque con mayor contaminación auditiva en el centro de Guayaquil.

Para las creadoras de “Synthesensory”, lo más desafiante del proyecto fue la coordinación para poderlo llevar al público y entre sus expectativas con la presentación está logar concientizar al público. “No es un espectáculo, es la exteriorización de una experiencia”, subrayan.

Otros proyectos de Laboratorio Interdisciplinar

Amalina Bomnin tiene seis paralelos y dos son de Laboratorio Interdisciplinar, cuyo programa de estudio se desarrolla básicamente en el aprendizaje basado en proyectos. De allí que, así como “Synthesensory”, se han desarrollado otras propuestas y otros resultados que se irán presentando dentro y fuera del aula. La docente destaca el desafío que ha sido para todos (primera vez que dicta la materia), pues no se trata solo del arte, sino de su vinculación con otras áreas del saber. “Hay mixturas. Si usas música, poesía y video estás haciendo un trabajo multidisciplinario dentro de los mismos lenguajes del arte”.

Indica también que la presentación de los proyectos no es un examen impuesto porque “no debemos aspirar a una educación cuantitativa, sino cualitativa, donde ellos se sientan comprometidos con lo que están haciendo y lo disfruten”; para llegar a la concepción de los proyectos les planteó una pregunta-problema a la que debían dar solución teórica.

Los otros proyectos trabajados por sus estudiantes son: Recetario ancestral, un blog con fórmulas medicinales ancestrales para contrarrestar el efecto nocivo de los medicamentos farmacéuticos; intervienen Génesis Cuenca, Madeline Chicaiza, Mariela Cano y Carlos Azogue.

Ñukanchic Rimay-Nuestra voz viva: plataforma cultural y educativa para la enseñanza del quichua; participan Julia Toledo, Brian Calle y Andrea Holguín.

Tierra de Quena: plataforma interactiva para niños y jóvenes que contrarresta el uso de dispositivos digitales y promueve el turismo de naturaleza y el conocimiento de la música ecuatoriana: Robinson Espinoza, María Fernanda Fajardo, Karina Cumbal y Daniel Elías Burgos.

Una cita en el museo andante: el archivo comunitario de experiencias guayacas. Salma Pincay y Deyanira Gómez propusieron una acción performativa para promover espacios de interacción y recuperación de la memoria a través de un minimuseo ambulante.

Infancias en haikus: propuesta de Luisa Castellano, Geovanna Goyes, Frida Loor y Romina Ramírez.

En “Museo: memorias, cuerpos e historias”, Gabriela Zabala y Ronal Medina crearon un blog a la memoria de los desaparecidos en Ecuador.

Derechos de la naturaleza: mural realizado en una unidad educativa a partir de talleres con niños, quienes grafican su relación y responsabilidad hacia la naturaleza; participan Gilberto Arencibia, Mell Hungría y Leonardo Bazán. 

Aguavida: cortometraje sobre la incidencia negativa de la minería ilegal en Cojitambo, parroquia rural del cantón Azogues, en la provincia de Cañar.

Texto y fotos: Carmen Cortez/Dircom con la colaboración de la docente Amalina Bomnin. En imágenes, el afiche que anuncia la presentación de este 26 de enero y los estudiantes de uno de los paralelos de la clase de Laboratorio Interdisciplinar.

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