“Atlas de Resonancias y Especies Vibrátiles”, la tecnopoética de lo imperceptible de Pedro González

“Primero me arrastro y en esa vibración, resueno, me multiplico: emerge el Atlas”. El maestrando Pedro González inicia con esta frase del Dr. Rupert von Mandrake, el texto curatorial de la obra con la que participa en la exposición colectiva “Tierras Raras”, la cual presenta los trabajos finales de la Maestría Artes Visuales y Nuevos Medios de la Universidad de las Artes.

El artista cursa el programa de la Escuela de Posgrado junto con otros doce expositores. La muestra se inauguró el pasado 5 de marzo en la Galería CIF del MZ14 Centro de Producción e Innovación de nuestra institución; es uno de los cuatro escenarios y seis sedes de “Tierras Raras”, que además de la UArtes está también en el Museo Nahim Isaías; su clausura será este viernes 27.

A su propuesta expositiva, Pedro González la tituló “Atlas de Resonancias y Especies Vibrátiles” y se configura como una tecnopoética de lo imperceptible, que tensiona los límites de la percepción y la materia digital. En su texto curatorial indica que más que un conjunto de obras, su obra opera como un sistema afectivo sustentado en una fórmula conceptual propia –impronta, arrastre, simultaneidad, reflejo, truco, multiplicidad, heterotopía y hectopía–, donde cada operación media entre residuo y forma.

Explica que se define a tecnopoética como un proceso de transducción en el que cuerpos, espacios y sistemas tecnológicos coproducen experiencias sensibles, permitiendo que fenómenos latentes –afectivos, energéticos o informacionales– se manifiesten como configuraciones visibles, sonoras o espaciales. Lo que se activa no es la representación de un afecto, sino su aparición material.

En su texto, Pedro González detalla cada una de las piezas de su obra, desde sus dimensiones hasta el material utilizado para sus respectivas composiciones y producción. De cada una brinda también una descripción:

“El ecosistema se organiza en NOUSMAGNUS, archivo-interfaz navegable que contiene 54 improntas y articula relaciones entre entidades, registros y materialidades. Dentro de este entorno, ITXIREN funciona como territorio de comunicación y circulación simbólica, mientras que los TKNMN corresponden a arquetipos con atributos singulares que habitan el sistema y generan patrones y trayectorias traducidos posteriormente en objetos y visualidades”.

“MNEUMATXES se plantea como un dispositivo-ritual de escucha expandida que registra débris posteriores a la presencia humana –sensaciones, tensiones, microvariaciones– y los reconfigura en grafismos generativos mediante algoritmos, desplazando la inteligencia artificial del rendimiento hacia la sensibilidad”.

“LABTXIREN materializa recorridos derivados de estas dinámicas en estructuras suspendidas donde la deriva computacional deviene inscripción espacial. RESONOGRAFÍAS se presenta como un mapa de resonancias materializado en impresiones láser contenidas en cajas de DVD con discos compactos reflectantes, evocando la materialidad doméstica del pre-internet comercial y activando relaciones entre cartografía, archivo físico y memoria especular”.

“El proyecto incorpora modelos de inteligencia artificial ejecutados en el navegador, síntesis audiovisual en tiempo real, prácticas de glitch y degradación entrópica. La inestabilidad no es efecto estético, sino condición estructural: el sistema muta y pierde coherencia como gesto crítico. La resonancia emerge como eje epistemológico del trabajo: resonar es conocer un proceso donde percepción, información y tecnología se entrelazan para producir una comprensión sensible más allá de la lógica utilitaria contemporánea.

Detalle técnico de las piezas de la obra

“NOUSMAGNUS” (2026): dimensiones variables –obra en línea–. Interfaz gráfica digital programada en Python que integra tecnologías web (Node.js, WebGL, Canvas, Web Audio API), modelos de inteligencia artificial, síntesis audiovisual en tiempo real, paletas cromáticas y estéticas de sistemas operativos obsoletos.

ITXIREN (2014), dimensiones variables, improntas gráficas orgánicas digitalizadas. TKNMN (2025), dimensiones variables, improntas gráficas analógicas sometidas a procesos de mutación pixelar. LABTXIREN (2025–2026), ciento once piezas tridimensionales impresas en PLA perlado color iris, plancha de acrílico transparente, nylon, sistema de suspensión y luz ultravioleta con reflector de 60 W.

MNEUMATXES (2025–2026), dimensiones variables, cabeza de barro, tierra de sembrado, madera balsa, hilo de yute, agua, sal, manzanilla, aserrín de palo santo, canela en polvo, sistema hidráulico con bomba de agua, motor DC, matriz de luces LED, microcontrolador, cables, Raspberry Pi 5, pantalla táctil, interfaz digital y programación en Python.

RESONOGRAFÍAS (2025–2026), dimensiones variables, 80 impresiones láser formato A5 sobre cartulina de 175 g, organizadas en 10 series; cajas de DVD recicladas; discos compactos (CD-R) intervenidos; papel kraft, cinta adhesiva, pintura acrílica, goma blanca, marcadores, luz dirigida y dispositivo tablet.

Instalación performática audiovisual

Para este viernes 27 de marzo, Pedro González presentará una instalación performática audiovisual, proyección multicanal, mezcla de señales analógicas y digitales y espacio público. La presentará en la terraza del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes como el Dr. Rupert von Mandrake. Se titula “ZNTRLG — Capítulo II: JhaaM (El ojo que explota desde adentro)”.

El artista y maestrando indica que “JhaaM” es una intervención audiovisual que invierte la lógica narrativa de la imagen pop Whaam!, de Roy Lichtenstein. Desplazando al espectador al interior de la cabina que explota. A través de una mezcla de señales analógicas, proyecciones enfrentadas y un montaje espacial inmersivo, la obra convierte la terraza del MZ14 en un fragmento suspendido del impacto: un estado de saturación sensorial donde la imagen pierde su forma y se revela como ruido, vibración y materia lumínica.

Manifiesta que este segundo capítulo especula con la última fracción de segundo antes de la desaparición del piloto, interpretada no como un momento narrativo, sino como un colapso perceptual donde todas las señales –acústicas, electromagnéticas, lumínicas– se saturan, deforman y fragmentan. No interesa el relato bélico, sino la condición tecnopoética del estallido, entendida como una ruptura del régimen de lo visible. El público no observa un combate; habita el ojo del impacto.

Agrega que “ZNTRLG” profundiza en la arqueología tecnopoética del multimedia pre-internet comercial, reactivando modos de visión que hoy sobreviven como fantasmas electromagnéticos.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Tyrone Maridueña/Dircom.

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