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“Don Goyo” se preestrenó en la UArtes, donde surgió como un proyecto de investigación; el 27 llegará a los cines

Aunque el thriller “Don Goyo tuvo ya una primera presentación en la edición 38 del Festival de Cine Iberoamericano de Trieste (Italia), en noviembre del 2023, para su director, Jorge Flores Velasco, proyectarla como un preestreno en la Sala de Cine del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes fue importante y significativo.

Se realizó el pasado 30 de mayo y al preestreno estuvo convocada nuestra comunidad universitaria, artistas, académicos y medios de comunicación. Antes de que el cineasta y también docente de la Escuela de Cine de la Universidad de las Artes diera las palabras de bienvenida, el estudiante Gabriel Avecilla, a cargo de la presentación, señaló que “Don Goyo” nació en la UArtes como un proyecto de investigación en el que participaron alumnos y profesores.

“Increíble presentarla en la Sala de Cine del MZ14 que antes era un proyecto y ahora no solo es una realidad, sino un lugar de gran valor cultural que siempre se está moviendo”, dijo Avecilla, revelando que antes de “Don Goyo” hubo una proyección de Cineclub, que también es parte de la UArtes.

En su intervención, Jorge Flores detalló que “Don Goyo” surgió del grupo de investigación de Cine y Producción Poscolonial de la UArtes y que pensando en los trazos del colonialismo que aún persisten en el país decidieron escoger la historia que el novelista y dramaturgo ecuatoriano Demetrio Aguilera Malta escribió hace 100 años. Los motivó, dijo, que la obra homónima aborde temas relevantes, como el trabajo en el campo y la conservación de la naturaleza, permitiéndoles revisitar problemáticas centenarias que persisten hoy en día.

Así empezó todo, añadió Flores. “Fue ahí que se escribió el guion y después ‘Don Goyo’ continuó una ruta sorprendente a la que se unieron otros profesionales. La filmamos durante la pandemia, lo cual fue un reto y una oportunidad, pues muchos de los técnicos y artistas que participan en la producción –y que son muy ocupados– para esa época estaban con muchas ganas de hacer algo y todo el medio (de producción cinematográfica) estaba parado”.

Estar en Triste fue importante, reiteró Flores, pero la proyección más significativa era el preestreno en la Sala de Cine del MZ14 “porque los actores y técnicos verán la versión final, fue en la UArtes donde surgió el proyecto (y plantearon las primeras ideas) y es mi casa desde hace cinco años, lo cual lo hace muy especial”.

Magaly Ramos, productora de “Don Goyo”, también intervino. Fue breve porque solo quería agradecer al equipo técnico y a los actores, y a quienes prestaron la locación para la película. “Un paisaje con una naturaleza muy especial, el cual está en Bucay. Presentó muchos retos de producción hacer una película en un bosque tan puro y conservado”, reveló, invitando al público a disfrutarla y sentirse en ese mundo montuvio e híbrido.

Junto a Flores y Ramos en el preestreno estuvieron los actores Carlos Chiriboga, Jenifer Carabalí, Vanesa García, Daniel Palma, Rita Reyes, Armando Ronquillo, Daniel Garzón y Vinicio Granizo.

Así como en Guayaquil, “Don Goyo” tendrá un preestreno en Quito el 20 de junio y a partir del 27 se exhibirá en ocho ciudades del país, en las salas de Supercines (Manta, Portoviejo, Milagro, Ambato, Guayaquil y Quito) y de Cineplex (Sangolquí y Tumbaco).

Contenido y experiencias

En su contenido, el largometraje propone un diálogo entre don Goyo –un negro cimarrón que tiene poderes sobrenaturales– y Cusumbo. A diferencia de la novela de Demetrio Aguilera Malta, la protagonista es una mujer, una campesina que lucha por su lugar en una comunidad montuvia.

El personaje lo encarna Jenifer Carabalí, quien señala la experiencia como inspiradora, pues le permitió reafirmarse en un papel complejo y vibrante dentro de un mundo masculino por excelencia.

“Don Goyo” fue producida por Gatazo Film y rodada en la hacienda y el Bosque Protector Primario Santa Rosa del cantón Cumandá, al Sur de la provincia de Chimborazo. Tiene una duración de 70 minutos y combina la intriga, el amor, el suspenso y la venganza, mientras plantea una reflexión profunda sobre la precarización del trabajo, la violencia cotidiana en el campo y la destrucción del medio ambiente.

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