Cergio Prudencio, impresionado por la evolución de la UArtes que ayudó a conceptualizar; estuvo en la mMAT

¡Impresionado! El compositor, director de orquesta, investigador y académico boliviano Cergio Prudencio definió con esa expresión su sentir al visitar después de muchos años a la Universidad de las Artes, a la cual está ligado desde el 2011 cuando fue invitado por el entonces Ministerio de Cultura (hoy es un viceministerio y está fusionado con el Municipio de Educación llamándose Ministerio de Educación, Deporte y Cultura) para que integrara las mesas de trabajo donde, junto con otros investigadores intelectuales de Ecuador y otros países, conceptualizarla.

“Decirlo me llena de orgullo y más volver quince años después y constatar cómo ha crecido y se ha consolidado la Universidad de las Artes. Siento que hice una pequeña contribución a su nacimiento. Me impresiona su infraestructura, sus espacios y el sofisticado y diversificado equipamiento, dirigido, direccionado a la atención de todas las necesidades formativas y las prácticas de los estudiantes”, expresó Prudencio, invitado internacional a la Minga Multimedia de Arte y Tecnología, mMAT, que organizó nuestra Escuela de Artes Sonoras.

Cergio Prudencio dio cuenta del recorrido que hizo por la sala del gamelán, el instrumento tradicional indonesio que se encuentra en el MZ14 y que la UArtes recibió en comodato de la embajada del país asiático, con la cual firmó también un convenio. “Creo debe ser la única universidad de América Latina que lo tiene. Luego, conversando con Fredy Vallejos, que es mi anfitrión más directo, y con Mayra Esteves, que es una personalidad, veo que hay una inquietud muy grande en la estructuración de programas. Hay un esfuerzo por darle a los estudiantes una perspectiva fresca, distinta, desde nuestros territorios históricos y geográficos y eso hace ilusionarnos con que las nuevas generaciones vengan con menos prejuicios que las que los antecedimos”.

Dijo también que nuestra relación con la tecnología no es un fenómeno reciente nacido en la era digital; es una dinámica que se remonta a la llegada europea a América. Históricamente, las herramientas destinadas al control y desarrollo del conocimiento han formado parte de las estructuras de colonización. Explicó que entre los siglos XVI y XVIII la escritura musical operó como una tecnología de dominación. Fue un recurso utilizado para imponer una supuesta supremacía cultural que respondía, en el fondo, a un claro objetivo político.

Las tecnologías actuales como la informática, las telecomunicaciones aceleradas y las plataformas masivas representan la continuidad de un modelo histórico donde la innovación técnica se emplea como mecanismo de hegemonía, precisó Prudencio. “Concebir la tecnología únicamente como una novedad del siglo XXI, dominada por categorías electrónicas y digitales, es un error conceptual. Lo informático es solo la renovación de una herencia tecnológica de más de 500 años”.

No obstante, el horizonte no es unidireccional. A lo largo de la historia, las comunidades también han demostrado la capacidad de subvertir estas herramientas. Revertir el uso de la tecnología a favor del desarrollo propio no ocurre de forma automática: exige un estado de conciencia y lucidez crítica. Sin necesidad de descartar los avances técnicos —algo inviable en la contemporaneidad—, el desafío radica en hacerlos funcionales a las necesidades reales de autonomía y construcción de soberanía.

Hay que estar con los ojos y sentidos abiertos para relacionarnos con la tecnología de una manera creativa y políticamente clara, y que no sea mucho de lo uno y poco de lo otro para poder apreciar, para poder crear, indicó Prudencio. “En la tecnología hay creación en la medida en que no nos condicione; por ejemplo, si se hace un audiovisual, con la tecnología audiovisual tan extraordinariamente desarrollada de los últimos años ya viene cargada y connotada una manera de estructurar el lenguaje audiovisual y eso es una estructura de dominación tecnológica, técnica, estética y política”.

Añadió que es posible estructurar un lenguaje audiovisual con una herramienta que nos represente en nuestros valores, en nuestra cosmovisión, en nuestra manera de entender las relaciones. Ahí estamos vinculándonos con la tecnología, no descartándola, sino apropiándonosla para fines que nos sean de interés. Que le interesa desmitificar la idea de la tecnología como un fenómeno de reciente data, manifestó y anotó: “Me interesa desafiar, en el buen sentido, para su uso en función de nuestros intereses culturales de soberanía”.

A Cergio Prudencio la temática de “Territorios tecnopensantes” de la mMAT le llamó mucho la atención y más que se abordara de una manera tan específica. Confesó que se sintió desafiado e interpelado “porque hay cosas que yo mismo no termino de descifrar”. Prudencio ha consagrado su vida al proyecto de la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos, de la cual es su director emérito; también ha diversificado su trabajo como compositor de música para cine.

En la mMAT, el compositor boliviano compartió con su par peruano Marco Valdivia y Bogotana Records el conversatorio “Gestión de saberes musicales en el contexto sudamericano” que tuvo lugar el miércoles 15 de julio en el auditorio Pedro Carbo de la Biblioteca Municipal.  En el mismo sitio, el jueves 16 dictó la conferencia-taller “Territorios Tecnopensantes Instrumentos musicales de la cultura aimara” y con los docentes Ángela Arboleda, Meining Cheung y Manuel Larrea brindó el concierto del Jueves EAS en el Salón Patrimonial del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes. También estuvo presente en la inauguración del Fondo de Música Mesías Maiguashca en la Biblioteca de las Artes, donde hizo la donación de instrumentos tradicionales de su país y un poemario.

Texto: Carmen Cortez/Dircom. Fotos: Tyrone Maridueña/Dircom.

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