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Estudiantes UArtes producen documental con testimonios del trabajo en territorio de la fase 2 del proyecto “Bibliotricimoteca”

La Sala de Cine del MZ14 Centro de Producción e Innovación UArtes se convirtió el pasado 22 de mayo en el punto de encuentro para los estudiantes, alumni y docentes que han participado en el proyecto de vinculación con la comunidad “Bibliotricimoteca”, que dirige Marcelo Leyton. La convocatoria fue para presentar un documental que recoge los testimonios y experiencias del trabajo desarrollado en territorio, marcando así el cierre de la segunda fase de la propuesta, cuyo campo de acción es el sector de Monte Sinaí.

Estamos por poner en marcha la tercera fase, pero había que cerrar el ciclo anterior, dijo Marcelo Leyton, quien no solo dio la bienvenida a los convocados, sino que se aseguró de que estuvieran cómodos y de que la música y el video estuvieran listos para la proyección del audiovisual, producido por los estudiantes que dieron en marzo los talleres vacacionales.

Las imágenes dieron cuenta de la planificación que Marcelo Leyton hace con los estudiantes en servicio comunitario para las actividades a desarrollar, manteniendo siempre un ambiente de responsabilidad y compañerismo. En el documental surge de inmediato escenas de los talleristas compartiendo sus conocimientos artísticos a los niños, niñas y adolescentes que habitan el noroeste de Guayaquil. Ellos, incluso, dan testimonios de las capacitaciones recibidas, las cuales fueron recopiladas junto con varias entrevistas.

Eliot Zambrano Castro y Andrea Noemí Holguín, talleristas de Artes Visuales, hablaron de “Colores de Vida”, el taller que dieron, direccionado a fortalecer la capacidad de observación de sus dirigidos, a fin de que tengan conciencia del espacio que ocupan las personas, los animales y objetos.

Jamil Farah, quien dio el taller “Natuarte”, trasmitió un lenguaje corporal relacionado con la Danza y los movimientos de la naturaleza. Apuntó, dijo, a trabajar solo con jóvenes de 18 años, razón por la cual tuvo que buscar ritmos diferentes para que pudieran disfrutarlos. “Hay chicos que no gustan del ballet, sin embargo, adapté un proceso coreográfico para terminar el taller desde la creatividad”, mencionó.

Maylen Valdiviezo, responsable del taller de literatura “El reflejo de un espejo que debo escribir”, habló de su experiencia en la metodología de análisis literario con niños de entre 5 y 12 años, quienes revelaban que sus madres los llevaron porque tenían mala ortografía, por no gustar de la lectura e incluso porque no había cupo para otro taller. Contó que hay madres que llegan con el libro Coquito de Oro para que los chicos trabajen, “una metodología prehistórica, pues solo hay brevedad en los textos, lo que origina frases limitantes de cinco líneas como mi mamá me ama”, acotó.

La tallerista destacó la importancia de enseñar literatura desde la construcción del pensamiento. “Es construir una opinión sobre algo, ser conscientes de la realidad que nos atraviesa, poder emitir un criterio”. Valdiviezo compartió la experiencia de una niña que escribió sobre la muerte de su tío; “ficcionar sobre la violencia es difícil para una niña, sin embargo, dijo que podía hacerlo. Para ella la bala no atravesó el cuerpo de su tío, no le quitó la vida, simplemente la bala voló tan alto que él se subió en ella y llegó al cielo”.

Al terminar la niña su relato, Valdiviezo confesó que no si abrazarla o decirle que lo sentía. “En esos momentos se te hacen un nudo en la garganta, no sabes cómo decirle lo que eso es incorrecto o no. Solo me limite a decirle que ya tenía su criterio, lo que significó que podemos concebir la literatura desde un espacio de enunciación y denuncia”.

Los estudiantes que dictaron los talleres de Creación Teatral trabajaron con el tema de lo corporal y durante el proceso pudieron identificar signos de violencia en sus cuerpos, causando niños tímidos a la hora de jugar. Inmediatamente realizaron planes de acción desde la plática para ser más cercanos como individuos, rompiendo la verticalidad entre maestro y alumno.

Con el pasar de los meses, los niños ganaron mucha confianza en sí mismos que nombraron a su obra teatral: “Hojitas de   mango”, así demostraron que el proceso creativo no era jerárquico, solo se trabaja mediante despliegues hasta conseguir resultados y registrar ideas y procesos mediante bitácoras.  

Con Misión Alianza de Noruega en Ecuador

 Merwin Chávez Chilán, técnico de proyectos de Misión Alianza de Noruega en Ecuador, organización aliada de la UArtes en sus proyectos de vinculación con la comunidad en territorio, estuvo también en la presentación del documental de “Bibliotricimoteca” y en su intervención hizo una reseña de la labor desarrollada. “Tenemos cerca de 30 años trabajando, empezamos en 1994 y a partir del 2005 estamos en el noroeste de Guayaquil, uno de los lugares más peligrosos de la ciudad portuaria. Como organización planteamos alianzas estratégicas para llevar desarrollo a las personas como la niñez. Gracias por los talleres, pues gracias a esta experiencia se forma un futuro”.

Convivir con docentes y estudiantes es una forma de involucrarnos en la construcción de un futuro, sabiendo que eres y hacia dónde vas.  Los talleres son espacios donde los niños expresan su forma de ver la vida sin perder la esperanza. Espero que nos vaya bien con los nuevos estudiantes que se involucren en este proyecto, agregó Chávez.

Marcelo Leyton, emocionado, agradeció a sus colaboradores y equipo. Anotó ser consciente de que algunos de los integrantes continuarán en el proyecto, mientras que otros tomarán otros rumbos en la difusión de las artes. “Esta clase de dinámicas son importantes registrarlas para compartirlas con los nuevos integrantes que se sumaran pronto a la Biblitricimoteca”.

Dispuestos a asumir los desafíos

El docente UArtes manifestó también la alegría que los estudiantes en servicio comunitario aceptaran el desafío del proyecto, pues llegaron como 50 personas de diferentes edades para participar en los talleres. “Ahora tenemos cerca de 130 chicos inscritos”, dijo y resaltó lo expresado por los niños y niñas en el registro audiovisual: “Me gustaría volver, me gustaría seguir, me gustaría continuar”.

“Eso hace que estudiar artes sea un desafío y estar en comunidad es un desafío mayor. Junto con Misión Alianza y la UArtes abrimos caminos, divulgamos las artes, creamos audiencias. Aún queda mucho por hacer, por eso hay que cuidar a nuestra querida universidad”, concluyó Leyton.

La proyección finalizó con el testimonio de los actores de la jornada, haciendo la promesa de que en este mes se daría inicio a la tercera fase del proyecto y la presentación de los nuevos pasantes de este nuevo semestre.

Texto: Michael Medina Chalco, estudiante de la Escuela de Literatura. Edición: Carmen Cortez.
Fotos: Merwin Sánchez, técnico de Proyectos en Misión Alianza de Noruega en Ecuador (MANE).

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